Diversificar la literatura infantil

Por REDACCIÓN

Por Argelia Martínez

La infancia es tierra fértil en la que cualquier semilla puede germinar, y las madres, los padres y las instituciones son responsables de fomentar en los niños tanto respeto al otro, como la aceptación de sí mismos.

La literatura puede ayudar mucho en ese camino y mientras más diversa, mejor. Sin embargo, entre los libros infantiles han prosperado por décadas narrativas que acorralan a las infancias contra los muros de la heteronormatividad, el adultocentrismo, las conductas patriarcales y las expectativas de género que refuerzan la violencia y la discriminación.

“Las niñas y los niños son los lectores más inteligentes y receptivos, ellos nacen sin prejuicios, quienes se los alimentan son las personas adultas”, dice Susana Figueroa, editora especializada en obras para niños y jóvenes del Fondo de Cultura Económica. “Ante una lectura con temáticas LGBTQ+ ellos tendrán muchas preguntas, pero a edades tempranas se tienen preguntas para todo, pues la curiosidad y el ansia de conocimiento están a tope”.

Entre los autores que han tratado temáticas LGBTQ+ desde la literatura infantil décadas atrás está el escritor estadounidense Tomie De Paola, quien en 1979 publicó Oliver Button es una nena, y las ilustradoras y escritoras holandesas, Linda de Haan y Stern Nijland, que a inicios del siglo XXI crearon el cuento Rey y rey, que se ha convertido incluso en un clásico del teatro y el ballet infantil.

A pesar de la conmoción que provocaron con su divulgación, títulos como estos han permanecido como referentes de la literatura LGBTQ+. Sin embargo, ambos abordan únicamente la homosexualidad de los hombres y sus autores son extranjeros.

“En otros países estos temas son tratados con mayor naturalidad y hay muchas publicaciones al respecto. Pero actualmente en el mercado en México ya hay varias propuestas y creo que conforme avance el tiempo se explorarán más posibilidades para diversas edades y con mayor variedad de temas y personajes”, ahonda Susana Figueroa en entrevista con Gatopardo. “También es importante que las instituciones educativas públicas y privadas se abran a estos temas para que las editoriales tengan un incentivo más para explorarlos”.

Graciela S. Silva, editora independiente de textos juveniles e infantiles, coincide con Figueroa. En un contexto en el que muchas de las editoriales infantiles nacionales subsisten mediante los programas de las bibliotecas de aula y bibliotecas escolares de la Secretaría de Educación Pública (SEP), es urgente una mayor apertura por parte de las instituciones educativas mexicanas, ya que el mercado escolar actual está cooptado por paquetes y contratos exclusivos para la producción de libros de texto para cada grado escolar, en los cuales suelen quedar excluidos los temas de diversidad sexual. 

A pesar de esto, la literatura LGBTQ+ infantil se está abriendo camino y ha comenzado a nutrirse con textos que hablan del lesbianismo, la transexualidad, la bisexualidad en cuerpos infantiles, femeninos, racializados, precarizados y con discapacidad. 

Estos son ocho libros en los que una infancia libre y reconocida es posible; páginas en las que los niños aprenderán a reconocer, comprender y respetarse a sí mismos y a otros.

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Inti y Eider (2019), Maria Victoria Pereyra Rozas

Cuando María Victoria Pereyra Rozas era joven recibía burlas de sus compañeros porque su madre era una de las feministas que fundó, en 1995, la Librería de Mujeres, primera librería con textos escritos por y para mujeres y centro de documentación sobre el género en Argentina. Maria Victoria desconocía que, años más tarde, éste sería el espacio en el que sus libros serían difundidos. Inti y Eider es unos de los varios relatos para las infancias con perspectiva de género que la autora ha escrito, pero el gran diferenciador de éste es que es el primer cuento no binario con lenguaje inclusivo para niñes; un planteamiento de una realidad en la que los sueños no son limitados por los estereotipos y modelos asignados y en la que las personas se quieren, respetan y valoran tal como son.

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Para Nina: Un diario sobre la identidad sexual (2009), Javier Malpica

En la dramaturgia, la poesía y la narrativa infantil y adolescente, el escritor mexicano Javier Malpica suele abordar temas reales y crudos como la orfandad, la migración, la muerte, la enfermedad y la diversidad sexual. Éste último es desarrollado en Para Nina, diario fictivo de una adolescente transexual que narra su proceso de transición y su lucha por el reconocimiento de su familia y la sociedad. Con un poco de humor y escenarios cómicos, esta novela aboga por el derecho a ser lo que se quiera ser, por expandir los límites propios y comprender las contradicciones humanas.

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Sombras en el arcoíris (2017),  M.B. Brozon

Cuando Mónica Beltrán Brozon era pequeña solía ser una lectora a quien los libros infantiles dejaban con apetito de algo más que contextos fantásticos maravillosos de brujas y hadas. Años más tarde, Brozon se convirtió en una escritora de literatura infantil y juvenil que intentaba llenar aquel hueco temático que sintió en su infancia. La orientación sexual es uno de los temas reales sobre los que le hubiera gustado leer cuando era niña. Ahora, como autora, lo aborda desde el punto de vista de una pequeña de diez años que es amiga y confidente de su hermano mayor, quien está enamorado de otro chico. Los dos hermanos se dan cuenta que el mayor de sus retos no es revelarle a su padre y madre las preferencias del hermano mayor, sino enfrentarse a la violencia que sufren las personas que se atreven a ser, pensar o sentir diferente.

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Federico y sus familias (2019), Mili Hernández 

Berkana, la primera librería especializada en temáticas LGBT de España y América Latina, fue fundada por la activista lesbiana Mili Hernández, autora de Federico y sus familias, relato en el que a través de los ojos de un agradable gato que disfruta de pasear por los tejados de las casas y visitar a las familias que habitan en ellas, habla de la diversidad familiar que hay en la sociedad: Tadeo vive con sus abuelos; Ana con sus dos mamás; y Virginia, con su papá y su mamá. Todas son diferentes, pero familias a las que Federico, el gato, quiere por igual.

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La princesa Li (2016), Luis Amavisca

El artista plástico y escritor Luis Amavisca cuestionaba constantemente que los cuentos de princesas transmitidos por los medios hegemónicos infantiles, como Disney, siempre se trataban de mujeres occidentales, blancas, heterosexuales y sin poder de decisión. ¿Qué hay de las lesbianas, de las rebeldes, de las racializadas?, se preguntaba el autor. Finalmente, durante un viaje a China, Amavisca convirtió la reflexión en un cuento: La princesa Li, relato sobre una princesa que por vivir enamorada de otra mujer debe enfrentar el repudio de su padre, no sólo hacia su lesbianismo, sino hacia el hecho de que su amada provenga de otro reino. Como castigo, el rey llama a su hija a casarse con un hombre miembro de la corte.

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Julián es una sirena (2018), Jessica Love 

La ilustradora Jessica Love solía reflexionar sobre la profundidad identitaria, cultural y social que esconden los disfraces y analizaba las experiencias de sus amigos y amigas, quienes de jóvenes no se sintieron libres de ser abiertamente transgénero.  A Love le tomó cinco años plasmar esto en el cuento Julián es una sirena, el cual narra la historia de un niño que al encontrarse con un grupo de mujeres disfrazadas de sirenas que viajan en el metro, decide que él también quiere verse así. Alentado por su abuela, quien le regala un collar de perlas, un tocado y lápiz labial, Julián se transforma y está listo para que su abuela lo acompañe al tradicional desfile de sirenas celebrado en Coney Island. 

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El niño perfecto, de Alex González y Bernat Cormand

El escritor Alex González disecciona el concepto social de la perfección mediante la historia de Daniel, un niño que todos los días demuestra ser responsable, obediente, ordenado y estudioso, sin embargo, sus días tienen un dejo grisáceo que se desvanece al llegar la noche, momento en el que el protagonista se siente libre de explorar sus gustos y placeres. Las sobrias ilustraciones realizadas por el filólogo e ilustrador Bernat Cormand, juegan un rol crucial en la narrativa de este relato con el que el autor aborda el proceso íntimo y privado del autorreconocimiento de la homosexualidad.

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No nos van a invisibilizar (2019), Sophie Labelle 

Sophie Labelle, activista en el movimiento por los derechos trans, divulgadora de historia trans y transfeminismo, expresa en este libro la importancia de que las personas trans sean reconocidas y respetadas como tal desde la infancia. A través de ilustraciones realizadas por la propia Labelle, alienta a niños y niñas a expresar su identidad ante una sociedad que preferiría invisibilizarlos.  ♣♣♣

#PA. GATOPARDO.

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