Maurice Closs: “El gran ordenador de la política argentina será del círculo rojo”

 -  -  11

Por Fernando Oz

Alguien me dijo alguna vez que Maurice Closs siempre fue un joven viejo. A sus 47 años, el senador nacional dice ser un joven viejo vizcacha y en los pasillos del Congreso se convirtió en un hombre de consulta. A Cristina Fernández de Kirchner le aconsejaría que no se presente como candidata a la presidencia. Y cree que Roberto Lavagna tiene una importante carga de vanidad personal, pero considera que es el mejor posicionado para vencer a Mauricio Macri. Sin embargo, reconoce que le hubiese gustado que el candidato sea alguien de su generación.

Frente a la dispersión de la oposición, Closs opina que el gran ordenador de la política argentina será del círculo rojo, el establishment. Advierte que son los únicos que pueden sacar a Macri de un escenario de balotaje, porque con Cambiemos en segunda vuelta puede ganar CFK. De todos modos, el senador sostiene que el modelo del macrismo está agotado y que la economía tiene un pronóstico muy malo.

Dice que en Misiones, la Tierra Sin Mal, el partido provincial del Frente Renovador de la Concordia tiene la mejor formula electoral y que la acompañará con todo su empeño. Y como una suerte de mensaje encriptado, explicó que en esta oportunidad se permite apoyar a un candidato por “afinidad personal”, algo que antes, “por responsabilidad institucional, tenía que hacer equilibrio”.

– Hasta aquí lo que venimos observando es que los partidos provinciales vienen ganando la partida. ¿Qué lectura hace?

– Es que en el diseño político de Argentina, hoy así como están las cosas, primero que es difícil ganarle a cualquier oficialismo en el poder que hubiera hecho las cosas bien y que la gente valore, básicamente porque están en el gobierno y tienen las estructuras. En segundo lugar porque cuando vos tenés un espacio provincial, el simple hecho de formar parte de un espacio provincial te libera de la grieta, entonces le da una comodidad al votante para apoyar un espacio provincial que no está en una grieta y que además está haciendo las cosas bien en la administración de su provincia. Entonces, para qué se va a inclinar para el lado de la grieta. Cambiemos está haciendo todo mal en el Gobierno nacional. O para qué se va inclinar para el otro lado de la grieta, que también tiene muchas cosas que a la gente no le gusta. Entonces, los partidos provinciales que administraron bien las cosas son canales conductores del voto muy fácil y cómodos para la gente.

– Es verdad. Se notó que en la mayoría de los casos, por no decir en todos, el kirchnerismo salió en segundo lugar y Cambiemos en tercer puesto.

– Eso demuestra dos cosas, a mi modo de ver y puedo estar equivocado. Primero que el kirchnerismo como espacio político, aún en lugares donde tiene estructura, tiene un techo bajo y está claro que ese techo existe. Lo demostraron básicamente en Neuquén y Rio Negro, y eso se va a repetir. En segundo lugar, lo que demuestra es que la gente si tiene cualquier otra alternativa termina desechando a Cambiemos y dejándolo tercero, cuarto, quinto, con niveles de intención de votos muy bajos. Entonces la polarización que hoy existe, de la que todo el mundo cree y así están los números, indica que habrá un balotaje entre Cristina y Macri. Eso demuestra que Cristina tiene en un balotaje un techo absolutamente marcado. Y es cierto que Macri puede llegar a un balotaje y ganarle a Cristina, pero donde aparece cualquier otra alternativa con determinada seriedad, Macri termina perdiendo por muchísimo de los puntos que tiene. Los puntos que hoy tiene Macri, en su gran medida, son de una estructura radical que todavía esta con la nariz tapada y lo sigue acompañando, o de gente que no quiere votar a Cristina, pero votos propios y convencidos de que Macri está haciendo las cosas bien, hoy creo que no llega a los dos dígitos.

– Después de hacer agua en materia económica, parecería ser que ahora la estrategia de Macri es instalar el tema de la seguridad en la campaña. ¿Alcanza con esa estrategia?

– Si estamos en la posición que estamos y la imagen del Gobierno nacional está tan golpeada como ahora, casualmente fue porque vienen errando el diagnóstico y subestimando a la opinión pública. A un tipo que hoy no le alcanza la plata para llegar a fin de mes, ni para pagar la cuota de la escuela del hijo, las expensas, o para comer la pizza el sábado o el asado del domingo que le aturdan con Samid o la hija de Samid, es una absoluta tomada de pelo.

– Lavagna sigue insistiendo con que será candidato siempre y cuando haya consenso, pero parece que el consenso no viene. ¿Usted qué cree?

– Bueno, yo por fin ahora estoy entendiendo a Lavagna. Lo que él está queriendo decir es que para ser presidente, en estas circunstancias, hace falta un consenso y que si no se da esa madurez, esa generosidad, y ese consenso, no le interesa hacerse cargo del país si no tiene ese marco de consenso y de generosidad. Bueno, tiene todo el derecho del mundo a hacer ese planteo que tiene una carga importante de vanidad personal, no hay duda alguna, pero también tiene una importante carga de practicidad. Es decir, bueno, si yo puedo ser el que gano teniendo la edad que tengo, no me lleven a una interna porque, en definitiva, llevarme a una interna también significa que no me valoran como para que sea el principal o posible candidato. Hay que ver cómo termina este juego de póker de Lavagna diciéndole al resto `muchachos bájense y acompáñenme a mí que soy el mejor y el que puede ganar´, o los otros que dicen `yo la quiero jugar y vamos a las PASO´. Bueno, todo es posible. Por eso digo, y hace días que lo vengo pensando, que hoy día el gran ordenador de la política argentina ante esta dispersión de la oposición que no logra colocarse detrás de un candidato y si el potencial candidato no sería tal si no le dan el consensó; el gran ordenador de la política, al no haber ningún peronista poderoso –porque el peronista solamente se disciplina ante otro peronista poderoso– puede ser casualmente del círculo rojo o el establishment. ¿Y cómo puede funcionar el círculo rojo como gran ordenador? Bueno, lisa y llanamente decir `no pudimos sacar a Cristina de la segunda vuelta electoral, hay serios riesgos de que Cristina vuelva a ser presidenta, entonces saquémoslo a Macri de la segunda vuelta electoral´. Y me parece que para ese lado están funcionando algunos laboratorios y algunas chimeneas generando esta visión de decir `no pudimos sacarla a Cristina de la segunda vuelta, no garantizamos ganarle a Cristina en la segunda vuelta electoral, entonces el camino que nos queda es sacarlo a Macri´. Es decir que Macri termine sacando 23 o 24 puntos y que cualquier otro termine sacando 28 o 29, y llegue a un balotaje potencial por ejemplo: Lavagna y Cristina.

– ¿Si Cristina lo llama para pedirle un consejo, usted qué le diría? ¿Le diría que se presente o que no lo haga?

– Es muy difícil hablarle a una persona que estuvo en el poder por tanto tiempo y que la han castigado tanto.

– Está bien pero hagamos de cuenta que lo llama Cristina y le dice: `mirá Mauri, yo te conozco hace tiempo y valoro tu pensamiento, decime vos qué opinas, qué crees que debo que hacer.

– Y tiene que pensar concretamente qué pasaría si Macri gobierna otros cuatro años más este país, por un lado. Y si en el riesgo de ser candidata, también está el riesgo de que Macri vuelva a ganar, y ver si vale la pena arriesgarse. En ese riesgo está la única puerta de entrada para que Macri gobierne de 19 al 23. Y, con la mano en el corazón, por ahí define y elije mejor jugar por otro camino que garantice que esto no siga otros cuatro años más.

– Me da la sensación de que tanta discusión dentro de Alternativa Federal podría llegar a cansar al electorado. ¿No cree que están haciendo papelones?

– Si la tarea está encaminada a aceptar a este consenso que plantea Lavagna y gradualmente encontrar los lugares para cada uno, no. Es un paso natural que irá fluyendo, Lavagna se irá posicionando. Vendrán las elecciones de Córdoba y ahí se acelerarán los tiempos. Guarda que no termine siendo todo esto lo que en algún momento yo escribí de los cuatro cuartos. Es decir, que un grupo importante diga: `sí, nosotros vamos detrás del consenso de Lavagna´, y que otro grupo de Alternativa Federal diga `no, yo quiero ir a las PASO´, y terminemos con las ofertas de cuatro cuartos. El cuarto de Cristina, el cuarto de Macri, el cuarto de Lavagna –con muchos radicales y muchos peronistas–, y el otro cuarto que pueda ser un residual de Alternativa Federal. En el año 2003, cuando se hace la Renovación en Misiones, a mí me toco una situación extrema que fue ser presidente del partido radical y cuando fuimos a acompañar la formula Moreau – Losada contra tres candidatos peronistas de aquella época que vendrían a ser Kirchner, Menen y Rodríguez Saa, me decía en aquel momento el presidente de la Convención, el diputado (Luis) Pastori: “si el peronismo va dividido en tres, nosotros probablemente con el 30% de los votos ganemos las elecciones en Misiones”. Y trabajamos para ganar el 30% de los votos en el año 2003, evidentemente no veíamos lo que pasaba en la sociedad y sacamos el 7% de los votos. Ahí empezamos a mirarnos y a decir `bueno algo paso muy grave después de la caída de De la Rúa´. Y cuando junto de vuelta al partido, que tenía el 7% de los votos y tenía cinco candidatos a gobernador, ahí me di cuenta que no tenía ningún destino y ningún futuro. Entonces, Alternativa Federal, que tiene en la suma de todos sus candidatos un valor cercano al 20% y que no rompe ese techo, y que dentro de ese 20% no es que se suman, no es que aquel que si no va Massa le vota Urtubey o viceversa. Se encapricha en ese 20%, y bueno tampoco tiene algún tipo de futuro. Y me parece que hoy cualquier analista te dice que el único que está en condiciones de perforar ese 20% es la candidatura de Lavagna. Es tan sencillo como eso.

– ¿Usted pone sus fichas en el casillero de Lavagna?

No, no, no. En todo momento lo que hice fue analizar un escenario. En lo personal sigo siendo de aquellos que está mirando muy atentamente lo que está haciendo falta y claramente me gustaría que esa gran mayoría consiga un canal. Personalmente me hubiera gustado que alguno de los más jóvenes de Alternativa Federal estuviera midiendo hoy 20 puntos y sumando de alguno que otro más que esté en 25, bueno no se está dando esa situación. No veo a ninguno de los jóvenes de mi generación, con la cuales compartí mucho tiempo de política y de gestión, perfilarse como para llegar a la segunda vuelta electoral. Me parece que, probablemente, Lavagna sí tenga más posibilidades de llegar a una segunda vuelta electoral. Insisto, para mí el planteo central de lo que te estoy diciendo: el establishment ya no pudo correr a Cristina de la segunda vuelta electoral y no garantizan que Cristina pierda contra Macri en la segunda vuelta electoral porque Macri hizo todas las cosas mal. Lo de hoy discutiendo el control de precios es una barbaridad, pensar que Macri y el gobierno de Cambiemos hablen del control de precios es una locura impensada, y ahora todavía discutiendo públicamente entre ellos, es una cosa de locos. Entonces eso está agotado. Entonces es el establishment quien tiene la posibilidad de decir que vaya Cristina a la segunda vuelta pero no contra Macri, y es ahí donde insisto que aparece la figura de Lavagna con las mayores posibilidades. Más allá de que me hubiera gustado que hoy estuviéramos con alguien más joven y con posibilidades.

– ¿Usted que conoce muy bien al radicalismo, cómo lo observa hoy?

–En una posición histórica. Pocas veces en la historia argentina el radicalismo, especialmente a nivel nacional, tubo un rol tan determinante como ahora. Es decir, en éste caso se tiene que sentar y escuchar la marcha radical como hicimos nosotros en algún momento, que se rompa pero que no se siga doblando. Y bueno, me parece que hay un grupo interesante que sabe de qué han jugado al poder, a tener el calor del poder a partir de la convención de Gualeguaychú, pero que ese poder no ha servido para nada. Y por eso te decía lo del establishment, el círculo rojo y el radicalismo son los que pueden definir muy fuerte esta situación y cambiar el escenario de la segunda vuelta electoral. Que la segunda vuelta tenga otros nombres y apellidos.

– ¿Usted cree que el radicalismo se va a quebrar y va a quedar un sector dentro de Cambiemos y otro no?

– Primero está claro de que los gobernadores radicales, y también los peronistas, hasta el extremo de Gildo Insfrán, han llegado a la conclusión de que es mejor que estén sus boletas lo más lejos que pueden estar de las elecciones de octubre. Pobre María Eugenia Vidal que va a pagar, probablemente, los platos rotos siendo la dirigente con mejor imagen puede perder en primera vuelta porque no hay segunda vuelta en octubre para la gobernación. Y por ahí hasta quizás Macri le gane el balotaje a Cristina en este escenario. Pero el resto salió rajando, sean radicales o peronistas, de este escenario de segunda vuelta electoral absolutamente dominado por la grieta.

– La economía en Brasil anda bastante mal y claramente aquello perjudica a la Argentina. Cambiemos confiaba en que a Jair Bolsonaro le vaya bien para que haya una especie de goteo. Teniendo en cuenta aquel escenario, ¿cuál cree que puede ser a futuro la situación económica de nuestro país durante los próximos meses?

– La situación económica de Argentina viene mal y con un pronóstico muy malo. Si a Brasil le iba muy bien podría haber sido un bálsamo, junto a la cosecha, para un escenario tan malo. Hoy día queda la cosecha, porque ya Brasil no va a crecer. Nosotros tenemos que mirar después de estas experiencias y especialmente del caso Bolsonaro, y aprender que los outsiders de la política no entienden de las cosas del Estado. Entonces, si no entienden para qué se sientan a gobernar. Los políticos podemos tener innumerable cantidad de defectos, pero por lo menos aquellos que nos dedicamos y tenemos idea de para qué sirve el Estado y cómo se implementan las políticas y cuáles son los costos de implementar una política y cuándo se puede implementar una política, y a veces la política que queremos implementar no la podemos implementar. No es el problema de Brasil, hoy lo que está existiendo es un nubarrón más para la economía argentina que está sumamente en crisis. Mucho más difícil aún se va a poner si el 11 de diciembre Macri le pone la banda a Macri, imagínate un presidente que su primer día de gobierno, sin los cien días de luna de miel históricos y con un desgaste del 70% y teniendo que ajustar su propia herencia recibida, la verdad que sería un escenario sumamente preocupante. Por eso te digo que los factores de poder, aquellos que entienden de política y sobre todo las cosas de la economía, de cómo se mueve la economía, están sumamente preocupados.

– En Misiones, la Tierra Sin Mal, la Renovación viene metiendo en sus listas a varios outsiders de la política. ¿Usted qué cree?

– … Bueno… a ver… Es cierto que hay gente nueva participando con mayor o menor trayectoria, pero están dentro de un espacio altamente politizado como es la Renovación, que además tiene una cultura y una trayectoria en gestión de gobierno que va a cumplir 20 años. Es más, si uno mira el caso de Rovira, que es el líder hoy del espacio de gobierno, viene de los primeros gobiernos de gestión desde el año 95 por lo menos o desde el 91, entonces no son outsiders de la política como Bolsonaro con un partido que viene de afuera de la política, y eso no es menor. También está el caso de Donald Trump, él viene de afuera de la política pero dentro del espacio del partido republicano que le pone límites en muchas cosas y que lo ayuda desde una burocracia política y administrativa muy seria a gobernar el país. El problema es cuando vienen tipos totalmente de afuera tipo Bolsonaro y le dan una parte de gobierno a los evangélicos, una parte a los militares, otra parte al agro y termina siendo una cosa que nadie entiende. Entonces la gente nueva en un espacio con mucha tradición, como la Renovación, es una característica de estos tiempos.

– ¿Le gustó la fórmula de la Renovación? 

– Yo voy a acompañar con todo mi empeño la mejor fórmula que tiene la provincia de Misiones, y esa es la fórmula de la Renovación. Sí, me gustó y voy a acompañar con todo mi empeño. Estoy recibiendo diariamente a no menos de cuatro candidatos a intendentes, gente que nunca se presentó que vienen a pedirme ayuda de todo tipo, pero sobre todas las cosas el consejo de un joven viejo vizcacha y que ha visto, sobre todas las cosas, muchas elecciones de pueblo. Estoy constantemente recibiendo y hablando con gente de muchos municipios con posibilidades y sin posibilidades de ganar. Incluso me permito, en esta oportunidad, porque no lo pude hacer los últimos seguramente doce años de la política, sí en un municipio tengo una afinidad personal con alguien le voy a acompañar aunque gane o pierda. En otra época, por responsabilidad institucional, tenía que hacer equilibrio, ahora no. Gane o pierda alguien con quien tenga una relación afectiva, jugaré y ayudaré para ese lado.  ♣♣♣

comments icon 1 comment

Write a comment...

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *