Voló LATAM

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Por Fabián Medina

El miércoles 17 de junio la filial argentina de la aerolínea LATAM, mediante un comunicado, informó a la población el cierre de sus operaciones de cabotaje a partir de ese momento. En el texto empresario aparecen como principales apuntados por la situación los sindicatos aeronáuticos, por su supuesta baja productividad y altos salarios, y el gobierno nacional, por negarse a homologar una baja salarial del 50% del personal de la empresa -que hubiese alcanzado el 75% en los escalafones de sueldos bajos-. Hasta ahí la palabra de LATAM, si analizamos la salida de esta empresa de Argentina vemos que existen problemas económico-financieros cruzados con visiones ideológicas.

Empecemos entonces por las dificultades económico-financieras: la empresa estuvo en zona de ganancias y generando rentabilidad desde 2008 hasta 2015, en ese momento sus valores eran cerca del 25% más baratos que los de Aerolíneas Argentinas. Desde 2016 sus valores de vuelo comenzaron a ser 30% más caros que los de su competidora directa y con ello sus estados financieros, de acuerdo a las NIIF -Normas Internacionales de Información Financiera-, comenzaron a ser negativos y se mantienen hasta hoy. 

Como resultado de la pandemia la empresa en su totalidad posee una deuda de U$S 7 millones, pero los resultados de Argentina no están contemplados en esa cuenta; también debemos decir que el hoy presidente de Chile, Sebastián Piñera, afronta un proceso penal en ese país como resultado de su tenencia accionaria en la empresa. 

Durante el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio dictado por el Poder Ejecutivo Nacional, como todas las empresas del país quedaron paralizadas, desde la ANSeS se accedió a abonarle a los empleados directamente hasta $34.000 de su sueldo neto. Cuando se actualizaron los requisitos para las empresas que acceden al programa ATP -Asistencia al Trabajo y la Producción-, lo que significó que todas aquellas que accedían a la asistencia no podían ingresar a comprar dólares desde la bolsa, ya sea CCL -contado con liquidación- o Bolsa -MEP-, desde la empresa resolvieron solicitar el pago del 50% del salario de sus empleados, a lo que el gobierno nacional accedió. 

Como resultado de esa ultima acción y en conjunto con el ATP, LATAM solo debería abonar cerca de un 25% real de los sueldos en consecuencia de los distintos convenios de la actividad.  Sería muy conveniente también en este caso verificar los listados de los compradores de dólar CCL desde 2016 a la fecha y los montos respectivos para contrastar, ya que no sería muy raro que los resultados negativos de la empresa sean muy similares a los montos comprados en ese mismo lapso.

Desde lo ideológico podemos afirmar que la firma hasta 2015 se encontró con muchos inconvenientes administrativos que sorteó y a partir del 12 de diciembre de 2015 y hasta el 9 de diciembre de 2019 su CEO en Argentina se convirtió en uno de los Vicejefes del Gabinete de ministros del Gobierno Nacional. En ese periodo se habilitó el arribo de las aerolíneas Low-cost, que nunca ocuparon el segmento de población que constituía su publico consumidor.  

Todas estas causas constituyeron la salida de la aerolínea del país, dejando como resultado 1715 empleados sin trabajo y una lenta devolución de pasajes adquiridos -dentro de 30 o 45 días-. Es decir, el pasajero recibirá el importe de su ticket luego de que la empresa tenga ese dinero “trabajando” financieramente.

Nunca dejan de hacer negocios con los pesos de los demás, pero si se comprobara la sospecha de la compra de dólares CCL, en contraste con los resultados negativos de la empresa desde 2016 a 2019, la filial argentina de LATAM podría haber incurrido en un vaciamiento de la firma y ser motivo de causa penal.

#PA. Fabián Medina es economista, asesor de empresas y dicta clases en la UBA.

Domingo 21 de junio de 2020.
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