Todes hablan de nosotras

 -  -  5

Por Silvia Risko

Se largó la campaña, de eso no hay dudas. A toda hora vemos y escuchamos a los distintos postulantes a conducir los destinos del país a partir de diciembre. Algunos especulando para obligar una futura negociación de espacios, otros aprovechando para posicionarse a nivel nacional para la próxima. Están los que orejean y juegan al truco. Ella usa la estrategia del silencio. También están los necesitados de continuar con el bastón a cualquier costo, los jugadores de ajedrez, los genuinos y convencidos, los valientes, los resentidos y los traidores. Están todos y es más que seguro que se sumaran algunos más a la oferta electoral.

Lo que tienen en común en sus propuestas es que todes hablan de poner fin a la violencia de género, de apoyar a la mujer y que van a resolver las desigualdades. Pero hasta ahora ninguno ha demostrado conocimiento ni interés responsable en el tema, ni ha ofrecido propuestas concretas y realizables. Sólo siguen el viejo y vetusto manual del discurso demagógico. 

A modo de ejemplo, Juan Manuel Urtubey dijo hace unos días “… hay una deuda en el reconocimiento hacia el género a través de la historia…”. Y Sergio Massa quiso decir algo  “… si tengo la responsabilidad de formar gobierno, mi gobierno va a ser paritario…”. 

Por otro lado, Mauricio Macri parece estar en la encerrona del que juega a dos puntas. Quiere capitalizar el voto feminista por haber permitido el debate sobre la despenalización y legalización del aborto, pero también asigna recursos para las campañas de los pañuelos celestes. Una muestra de subestimación de la madurez ciudadana. 

Lo llamativo es que ninguno de elles haya entendido la raíz del problema. ¿La desigualdad social, económica, financiera, laboral, jurídica y política de la mujer se soluciona teniendo más mujeres en la gestión? ¿Acaso sólo nos hace falta reconocimiento? ¿Se profundiza el cambio en los sistemas de Poder con posturas oportunistas y electorales? No, no y no.  

La paridad de género es sin dudas un gran avance, pero lo que va a generar los cambios políticos, culturales y sociales que se necesitan para vivir en una sociedad más justa e inclusiva son políticas de Estado que primero institucionalicen la problemática para luego modificarla y finalmente erradicarla.

Si solamente tenemos propuestas de reconocimiento, gratitud y generosidad hacia la mujer está implícito el no avance en los reclamos de igualdad. No necesitamos generosidad, necesitamos y exigimos libertad, inclusión y respeto.

Que el cincuenta  por ciento del futuro gabinete nacional sean mujeres no cambia la realidad diaria de todas nosotras. Los cambios reales son los que están respaldados por políticas públicas sustentadas en partidas presupuestarias acordes a la necesidad de la problemática. En el Presupuesto nacional de este año se le asignó un 18 % menos a la casi inexistente partida presupuestaria del Instituto Nacional de las Mujeres, organismo que tiene a su cargo la concientización, visibilización y sensibilización de temáticas con perspectivas de género. 

En la estructura del estado nacional existen diez ministerios y un sin fin de organismos estatales en los cuales las respuestas a los justos reclamos de las mujeres todavía no tienen cabida. Seguimos siendo inexistentes a la hora de la discusión política.  ♣♣♣

5 recommended
comments icon 0 comments

Write a comment...

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *