El pan nuestro de cada día

El pan nuestro de cada día

Por Fabián Medina



El porqué del desmedido aumento de un alimento esencial.

Desde 2018 los precios se incrementaron en forma exponencial, la bolsa de harina de 50 kg. pasó de costar $450 en ese entonces a $1500 en la actualidad y el pan de mesa aumentó de $35 el kg. a los $120 en promedio. Aunque la génesis de estos movimientos comenzó con la falta de verificaciones de precios de la Secretaria de Comercio Interior el 15 de enero de 2016, cuando el secretario Miguel Braun decidió desactivar el área de inspecciones utilizando como excusa que esos agentes públicos estigmatizaban a los productores y comercializadores, pasando de 300 inspectores a 0 –desde mediados de 2019 hasta hoy el área se reactivó y cuenta con 50 agentes en su estructura-. Esa acción se produjo porque Braun estaba en ambos lados del mostrador, efector de políticas públicas como secretario y accionista del supermercado de su familia –segundo a nivel de facturación del país-.

En los costos de todo proceso de producción la materia prima constituye el 50% del total del mismo, el resto lo constituye históricamente la mano obra –salarios y cargas sociales- con el 30% y los gastos de servicios, alquileres y otros costos se llevan el 20% restante.  Pero desde 2016 esa fórmula se modificó como consecuencia de los inmensos aumentos de las tarifas de servicios públicos y quedó de la siguiente manera: 50% materia prima, 15% mano de obra y 35% otros costos. Lo único que se mantuvo constante fue el porcentaje de la materia prima.

Al analizar la materia prima –bolsa de harina 0000- podemos entender que por cada kg. de pan son necesarios 900 gramos de harina. Por ende, de cada bolsa de harina de 50 kg. se obtienen 55 kg. de pan y el costo de la materia prima es $27.30 por kg. Si como dijimos anteriormente, del costo total el 50% es materia prima, entonces el valor total del kg. de pan es de $54.60 –incluyendo cargas sociales, tarifas de servicios públicos, impuestos, alquileres y demás-, de lo que se deduce la preferencia empresaria de fijar el precio al consumidor final en $120 para así vender menos pero lograr una mayor ganancia –cerca del 120%-. Se privilegia el menor esfuerzo en lugar de vender más unidades y conseguir una mejor ganancia vendiendo el kg. cerca de $90 con una rentabilidad de 65%.

Para finalizar, observemos el accionar de las panaderías con el pan del día anterior. Hasta 2017 tenían dos opciones:

  1. Hacían pan rallado y lo vendían al público a precios más accesibles
  2. Optaban por entregarlo al final del día de producción, o al siguiente, a quienes lo necesitaban

Desde 2018 esos supuestos se modificaron y se convirtieron en:

  1. La casi desaparición de la opción de hacer pan rallado y venderlo a precios accesibles
  2. Venden el pan del día anterior a mitad de precio aproximadamente, con lo cual las panaderías siguen obteniendo ganancias, en lugar de entregarlo a quienes lo necesitan como consecuencia de su situación económico-financiera.

Por lo expuesto debemos decir que vale la pena entender por qué se realizan ciertos procedimientos y las alternativas existentes a los mismos. ♣♣♣

#PA.

Sábado 7 de marzo de 2020.