El pronóstico reservado del fracking

El pronóstico reservado del fracking


El impacto ambiental, la escasa rentabilidad y la fuerte inversión necesaria, junto al desplome de los precios del petróleo tradicional plantean fuertes interrogantes para el país.

El petróleo tipo Brent subió el viernes 3,55% para cerrar la jornada en US$ 33,85 el barril, mientras que el WTI tuvo una suba de 0,7% hasta los US$ 31,73 el barril, en una semana de fuerte volatilidad en todos los mercados por el descenso de la demanda a raíz de la expansión del coronavirus y la disputa entre los países de la OPEP -organización de países exportadores de petróleo-, principalmente Rusia Y Arabia Saudita.

El precio futuro del barril de Brent -para mayo- recuperó algo de terreno tras una semana de pérdidas y cerró en US$ 33,85, un 3,55 % más que al término de la sesión anterior. Este tipo de crudo, del mar del Norte, es referencia para Europa y Argentina. Y concluyó la jornada en el International Exchange Futures con un aumento de US$ 1,16 respecto a la última negociación.

En tanto, el precio del petróleo intermedio de Texas -WTI- cerró el viernes con una suba del 0,7%, hasta los US$ 31,73 el barril, si bien su caída en los últimos siete días fue del 22 % por sucesos anteriormente mencionados, en lo que es su peor semana desde la crisis financiera de 2008. Al final de las operaciones en la Bolsa Mercantil de Nueva York -Nymex-, los contratos de futuros de WTI para entregarse en abril sumaron 0,23 dólares respecto a la sesión previa del jueves.

Estos precios hacen inviable un desarrollo como el de Vaca Muerta en Argentina, la ope­ra­ción ubicada en el sur del país re­quie­re que el pre­cio del ba­rril de cru­do Brent “esté por arri­ba de los 40 a 45 dó­la­res, por­que más allá de al­gu­nas va­ria­cio­nes y de ga­nan­cias de pro­duc­ti­vi­dad, la reali­dad es que se hace bas­tan­te di­fí­cil que sea ren­ta­ble el desa­rro­llo no con­ven­cio­nal, que aún es in­ci­pien­te, con un ba­rril por de­ba­jo de esa ci­fra”, ex­pli­có el eco­no­mis­ta Gustavo Perego. Ade­más, para sos­te­ner en cre­ci­mien­to la pro­duc­ción del re­ser­vo­rio se ne­ce­si­ta desa­rro­llar cer­ca de 300 po­zos de hi­dro­car­bu­ros no con­ven­cio­na­les por año, lo que de­man­da­ría una in­ver­sión de en­tre 5.000 mi­llo­nes y 7.000 mi­llo­nes de dó­la­res anua­les, es­ti­mó el di­rec­tor de la consultora Abe­ceb.

Por su parte el presidente del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi, Jorge Lapeña, expresó que las dificultades no comenzaron esta semana: “El efec­to co­ro­na­vi­rus y el efec­to de la OPEP vie­nen a po­ner un poco de rea­lis­mo en es­tas du­das que ya te­nía la eco­no­mía de Vaca Muer­ta y que se ha­bían ma­ni­fes­ta­do por ra­zo­nes po­lí­ti­cas y eco­nó­mi­cas pro­pias de la Ar­gen­ti­na des­de agos­to del año pa­sa­do”, des­ta­có el pre­si­den­te del Ins­ti­tu­to Ar­gen­tino de la Ener­gía Ge­ne­ral Mos­co­ni, Jor­ge La­pe­ña.

También se refirió al tema la directora del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo -Oetec-, Belén Ennis, quien afirmó que es necesario volver a un precio sostén del barril criollo ante la crisis global del crudo, pero a la vez determinar que los precios del petróleo y los combustibles en el país se rijan en función del costo de vida local y los ingresos. “Hay que subir el precio del barril fijando un precio sostén, conocido como barril criollo, que es un sostenimiento de valor a través de subsidios estatales para defender no solo la producción de la actividad sino también el empleo”, aseveró Ennis en declaraciones a Télam.

Con el antecedente del auxilio que representó el barril criollo entre 2014 y 2015 -aunque la caída no había sido tan abrupta como la actual- Ennis planteó que “es necesario que no se bajen equipos y en consecuencia empleo, porque si se dejan las cosas así el sector va a pérdida”. La medida permitiría “sostener el nivel de actividad en provincias que vienen muy golpeadas. Si se divide por cuenca hay serias dificultades como las que vive el caso del Golfo San Jorge, la Cuenca Cuyana o la del Noroeste”.

“Hay un sesgo de crecimiento en la producción en lo que tiene que ver con la Cuenca Neuquina, pero el Golfo San Jorge es la más afectada por la imposición no convencional que impulsó el gobierno de Macri”, explicó la experta del OETEC. Si el análisis se realiza por provincia “la afectación alcanza a Santa Cruz, Río Negro, Tierra del Fuego, Salta, Jujuy, Formosa y hay que cuidar también el empleo de esos distritos”.

La especialista consideró a la actual crisis como una oportunidad para redefinir las políticas del sector y que el pedido de las empresas productoras de los subsidios que conlleva el rescate del Estado es una chance para “sentarse con las productoras y ayudar mediante ese subsidio a la defensa de los argentinos. Sentados con las principales petroleras se debería decir que los precios internacionales ya no tienen que regir en la Argentina, que los argentinos no pueden seguir pagando los combustibles y el petróleo como si no tuvieran producción local”, enfatizó Ennis.

En ese sentido agregó que “los precios de los combustibles como para el resto de los recursos clave que utiliza la ciudadanía y el aparato productivo, tiene que medirse no en función de la cotización internacional del barril de internacional o de los combustibles sino del costo de vida, los ingresos promedio de la inflación de la Argentina, ese tiene que ser el parámetro”. “No puede ser seguir pagando los combustibles con precios atados a los precios internacionales como si el país no tuviera ni petróleo ni combustibles, sino que los producimos”, sentenció.

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El escenario mundial

Según la agencia oficial de estadísticas energéticas de los países extractores de hidrocarburos, la técnica del fracking es aplicable allí donde exista crudo y gas natural encerrados o apretados en la roca. Su geografía es más limitada que la que ocupa la tradicional práctica de la extracción convencional del petróleo.

El licenciado en Economía y experto en política energética, Félix Herrero expone claramente el panorama mundial del fracking: “para la estadística estadounidense pocos son los países que practican y tienen recursos frackinables -no son reservas, sino recursos mientras no hayan sido cuantificados, como en Vaca Muerta- comparados con los que poseen recursos convencionales. En cuatro de ellos se ha desarrollado la nueva práctica, conocida desde 1945 y ejercida firmemente desde 2010. Ellos son Estados Unidos, Canadá, Argentina y China”.

Herrero enfatiza sobre los resultados económicos de dicha técnica: “si se discute la existencia de los efectos ambientales negativos de la práctica del fracking, mucho más se discuten sus resultados económicos. Los que se oponen a la práctica roturista del subsuelo por razones económicas afirman que es definidamente provocadora de déficit, porque sus costos superan a los ingresos que obtiene”.

“Claro que esta afirmación se basa en precios del petróleo -y consiguientemente del gas natural- inferiores a 60 o 70 dólares, como es el precio corriente en la actualidad.  A 100 o 140 dólares el barril, que los hubo no hace mucho, hasta el fracking puede resultar económicamente positivo”, continúa el experto.

Luego plantea la pregunta del millón: “a los precios últimos y actuales el fracking provoca pérdidas. Entonces, ¿por qué se sigue practicando?” Para contestar dicha pregunta explicita las razones de los cuatro países que utilizan este método de extracción de hidrocarburos:

  • Estados Unidos: para lograr la autosuficiencia del petróleo y no depender de países con los cuáles se tienen conflictos o donde los conflictos pueden impedir la provisión permanente.
  • Canadá renuncia el cobro presente de las regalías por el hidrocarburo no convencional para mantener sus altas exportaciones, precisamente a Estados Unidos y a otros países, como los europeos.
  • En la Argentina la razón que se impone es el interés de las petroleras de obtener subsidios que absorban la diferencia y lograr los beneficios para que se pueda remesar a las matrices.
  • En China, porque el petróleo se ha convertido, gracias a su gran crecimiento e influencia económica mundial, en el recurso que geopolíticamente vale más que el oro y el agua dulce. Pero allí las cuatro compañías petroleras pertenecen al Estado, que asume las diferencias respecto al petróleo y al gas natural importados.

Herrero ejemplifica la situación contemporánea con los avatares que atraviesa una de las grandes compañías estadounidenses y las dudas que genera la fractura hidráulica en los bancos al momento de financiar dicha actividad: “en la actualidad, Chesapeake Energy, la segunda mayor empresa del gas natural de Estados Unidos está en negociaciones por su quiebra pero persisten condiciones que la hacen insalvable. Podemos afirmar que esta firma, que es la gran iniciadora del fracking entre las grandes empresas, ha quebrado. Chesapeake era una de las compañías más rentables entre los frackers, pero ya no lo es y trató de pagar su deuda total de 9.000 millones de dólares. En noviembre pasado informó al mercado que entrará en bancarrota”.

“The Wall Street Journal informa que ‘algunos bancos que ayudaron a impulsar el auge de la fracturación hidráulica están comenzando a cuestionar los fundamentos de la industria, ya que muchos pozos de esquisto producen menos de lo previsto por las compañías'”, concluye el especialista.

Finalmente, el economista se refiere específicamente a la coyuntura nacional: “la política petrolera, y sobre todo en Vaca Muerta, no la fijó el gobierno argentino sino las petroleras multinacionales con sus socios locales -que viven de las migajas que caen de la gran mesa petrolera-”.

“Hay un ejemplo mayúsculo: las petroleras pagan una retención por sus exportaciones de esta actividad extractiva de apenas un 8%, mientras otras actividades -agrarias e industriales- deben retener porcentajes mucho más altos aunque se trate de actividades no meramente extractivas, si bien deterioran la potencialidad de la tierra, ya sea maíz o cebada. La caída de perforaciones en Vaca Muerta ya no es disimulable. Ni la petrolera mixta YPF, ni Panamerican Energy, Total y Shell prometen superar los pozos perforados en 2019”, dice Félix Herrero.

“Los hi­dro­car­bu­ros se­rán una pa­lan­ca para el desa­rro­llo pro­duc­ti­vo del país”, au­gu­ró Alberto Fer­nán­dez en la apertura de la asamblea legislativa, aun­que anteriormente había comentado la intención de diversificar la actividad hidrocarburífera: “Vamos a extraer los recursos a partir de un entramado productivo tecnológico y diversificado en todas las provincias argentinas”.

Entre las tantas urgencias que tiene que atender el gobierno argentino está la del desarrollo del fracking en el yacimiento de Vaca Muerta. Con un barril internacional orillando los 30 dólares ¿debería ceder al pedido de multinacionales y gobernadores de provincias petroleras de fijar el “barril criollo” en alrededor de los 50 dólares? Una de las herramientas proyectadas por el ministro de Economía para hacer frente a los vencimientos externos que debe afrontar el país en los próximos años es el ingreso de divisas que pudiera generar el desarrollo del yacimiento patagónico, por lo visto esa opción deberá quedar suspendida o directamente descartada dada la inviabilidad actual de ese modo de extraer hidrocarburos.

#PA. Télam.

Domingo 15 de Marzo de 2020.