Las huellas literarias

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de Rubén Darío

Por Penélope Canónico


Modernismo. Profunda renovación estética. Primer movimiento estético hispanoamericano a nivel continental. Fuga de la actualidad local en busca de una universal. Se inició como una estética del ritmo cuya originalidad buceó entre sus múltiples creatividades. Sin dogmas institucionales, el aquí y ahora, un instante único, tiempo dominante en esta clase de obras.

El movimiento artístico exploró las posibilidades rítmicas. Su novedad se concentró en la invención de metros, y su originalidad en la resurrección del ritmo acentual. La ruptura de una división rígida de los hemistiquios del alejandrino, los cambios de acentuación, la aparición de versos largos y  asimétricos; son parte de su legado. La búsqueda de un lenguaje cosmopolita, permitió redescubrir el mundo.

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La obra de Rubén Darío

Con el modernismo surgieron personalidades aisladas en diferentes lugares. El nicaragüense Rubén Darío fue el puente de unión. Entre los iniciadores  y la segunda generación. Un parnasiano en la nostalgia de la escultura, y un simbolista en la presencia de la analogía.  Asoció modernidad con cosmopolitismo porque deseaba una América contemporánea de París y Londres donde la lejanía geográfica e histórica, el exotismo y el arcaísmo se funden en un mismo presente.

Poesía de canto y danza. Influenciado por la poesía francesa, parnasianos y simbolistas; el poder expresivo de la emoción florece entre las melodías de sus textos. Iniciador de la poesía moderna en lengua española. Concibió al acto poético como una experiencia individual y al arte como el don de penetrar en lo desconocido para zambullirse en una aventura espiritual hacia el absoluto escondido dominado por enigmas.

Sus textos encarnan una oscilación entre el desarraigo y el arraigo. “El clisé verbal es dañoso porque encierra el clisé mental”, solía repetir para exaltar el gusto por las palabras. Le devolvió a la poesía su carácter acentual. El amor como erotismo, placer y exaltación del cuerpo fueron temas vitales en su prosa. Su pasión erótica remitió al reencuentro con la armonía original del universo.

Sinestesia y sensaciones, léxico y giros sintácticos cultistas, exotismos y erudiciones mitológicas. Su sistema metafórico en sinergia con la concepción de la analogía universal: nada se opone en el universo, todo se corresponde. 

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Palabra amenazada

En el uso público, la imagen del poeta se construyó como la del vagabundo: entregado a  borracheras, incapaz e improductivo. Frente a una sociedad, contraria a sus valores idealistas, el artista reaccionó con un gesto romántico: rechazó la clase burguesa que lo marginaba, negando el presente. Se aventuró en otros mundos para evadirse de la realidad que detestaba.

Los modernistas reflejaron esta situación de crisis en la profanación de lo religioso o en el uso del lenguaje místico para sugerentes definiciones eróticas. Confusión entre lenguaje religioso y placer. La poesía se transformó en la expresión más auténtica del hombre. Un acto de perfección y belleza frente a la vulgaridad vigente en la sociedad finisecular. ♣♣♣

#PA.

SABADO 7 DE NOVIEMBRE DE 2020.

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