El acontecimiento

Por Adrián Machado

A 20 años de un hecho multidimensional que perpetuó la “guerra contra el terror” promovida por los Estados Unidos.

El General estadounidense Wesley Clark reveló en 2007 que, después del 11 de septiembre de 2001, hubo un “golpe” interno liderado por el ala imperialista de la derecha más extrema que planeaba librar guerras de cambio de régimen en siete países de medio oriente para hacerse con el control de los mismos. Esto es fundamental para comprender el porqué de todas las acciones emprendidas por los Estados Unidos bajo el paraguas de la “Guerra contra el Terror”.

“Lo que pasó el 11 de septiembre es que no teníamos una estrategia, no teníamos un acuerdo bipartidista, no comprendíamos la situación y en lugar de eso lo que tuvimos fue una política de golpes de Estado en este país, de golpe, una política de golpes”, señaló Clark el 3 de octubre de 2007 en el Commonwealth Club de California. Continuó argumentando que “algunas personas tomaron el control de las políticas estadounidenses y nunca se molestaron en informarnos”.

“Fui al Pentágono (prosigue el General) 10 días después del atentado. Había ido a ver a Donald Rumsfeld (Secretario de Defensa desde 2001 hasta 2006), y me dijo ‘te quiero dejar en claro que nadie nos va a decir donde o cuando podemos bombardear. Nadie. Estoy pensando en llamar a esto una coalición flotante’”. Antes de retirarse del edificio, un oficial del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos lo llama a su oficina y le dice: “señor, quiero que sepa que vamos a atacar Irak”, a lo que Clark pregunta la razón y recibe por respuesta: “no sabemos”.

El General preguntó si tenían pruebas que relacionasen a Saddam Hussein con los atentados y la respuesta fue negativa. La siguiente acción militar estadounidense fue atacar Afganistán -de la que recientemente emprendió su caótica retirada- y no Irak.

“Aproximadamente seis semanas después vi al mismo oficial”, continúa Clark, “y le pregunté ¿por qué no atacamos Irak? ¿Aun tenemos pensado hacerlo? A lo que me respondió ‘Oh señor, es peor que eso’, sacó un papel de su escritorio y dijo ‘recién me llegó este memo de la oficina de la Secretaría de Defensa que afirma que vamos a atacar y destruir los gobiernos de siete países en cinco años. Vamos a empezar con Irak y después vamos a ir a Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudan e Irán’”. La información era clasificada.

En aquel momento, el General Clark no pensó que eso podía ser real, pero fue efectivamente lo que sucedió, esa política pergeñada por los halcones más halcones de la extrema derecha estadounidense fue la que rigió a partir de ese momento. Project for the New American Century se llamaba el grupo neoconservador que tenía como plan derrocar a los gobiernos ex aliados soviéticos el control norteamericano en Medio Oriente, lo cual se aceleró a partir del 9/11 con la política de golpes de Estado.

Clark rememora una reunión en 1991 con Paul Wolfowitz (Subsecretario de Defensa encargado de las políticas del área, la tercera persona en importancia del Pentágono). En aquel encuentro Clark le expresó que debía estar muy contento por la actuación de las tropas en la Guerra del Golfo (acción militar entre enero y febrero de 1991 en Irak por parte de una coalición liderada por Estados Unidos en respuesta a la invasión a Kuwait por parte de Irak). Llamativamente para Clark, Wolfowitz no se mostró totalmente satisfecho: “porque la verdad es que deberíamos habernos deshechos de Saddam Hussein y no lo hicimos”.

“Pero una cosa que aprendimos”, agregó Wolfowitz, es que “podemos usar nuestra fuerza militar en la región, en el Medio Oriente y los soviéticos no nos pueden detener y tenemos unos cinco o 10 años para librarnos de esos regímenes pro soviéticos: Siria, Irán, Irak, antes de que aparezca una nueva superpotencia que nos desafíe”.

La conclusión a la que arribó Clark ya en aquel entonces es que el propósito de la actividad militar es comenzar guerras y cambios de gobierno, en lugar de disuadir o prevenir conflictos. Wolfowitz formó parte de quienes impusieron una política de golpes de Estado en plano exterior, al igual que Donald Rumsfeld, Dick Cheney (Secretario de Defensa entre 1989 y 1993 y Vicepresidente de los Estados Unidos desde 2001 hasta 2009), y todos los colaboradores del Proyecto para el nuevo siglo americano. Su objetivo fue desestabilizar medio oriente, hacerlo ingobernable para que quede bajo tutela de Estados Unidos.

Ese tipo de políticas nunca tuvo un cuestionamiento fuerte ni masivo, rememora Clark, por parte de los legisladores, de los medios de comunicación, o de la jerarquía militar.

La inestabilidad de la región es parte de la política exterior estadounidense, nuevamente se puede apreciar esta cuestión en el retiro de las tropas de Afganistán, movimiento que muchos se apresuraron a catalogar como “derrota”. La eterna “Guerra contra el Terror” necesita de Estados fallidos.

Y eso fue lo que se desarrolló a partir del 11 de septiembre de 2001.

♣♣♣

#PA.

12 de septiembre de 2021.

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