Las sorpresas latinoamericanas

Las sorpresas latinoamericanas

Por Lucía Sabini Fraga


La tercera fue la vencida para el banquero Guillermo Lasso: luego de caer contra Rafael Correa en 2013 y Lenín Moreno en 2017, este domingo triunfó -mientras las encuestas daban el resultado opuesto- en la segunda vuelta al derrotar a Andrés Arauz, ex ministro del ex presidente Correa, y se convirtió en el próximo presidente de Ecuador. Por otro lado, en Perú también las mediciones previas se vieron refutadas: José Castillo, profesor y dirigente sindical de izquierda, se enfrentará en la segunda vuelta presidencial muy probablemente a Keiko Fujimori, en el que sería el tercer balotaje para la hija del ex presidente Alberto Fujimori.

Ecuador cada vez más a la derecha

Por lo pronto, se va Lenín Moreno: el presidente que nadie va a extrañar, que logró una altísima imagen negativa de su gestión y sin prácticamente logros de gobierno que recordar. Pero sí como el que allanó el camino al próximo mandatario, con una agenda neoliberal -que será probablemente profundizada- a través de un importante acuerdo con el FMI en agosto pasado por 6.500 millones de dólares, entre otras medidas. Luego del balotaje de este domingo, el próximo 24 de mayo asumirá la presidencia de Ecuador, el empresario Guillermo Lasso.

El candidato de la alianza conservadora CREO-PSC y banquero dueño del Banco de Guayaquil, logró una ventaja de casi cinco puntos en la segunda vuelta, con el 52,47% de los votos. Con un país desmovilizado, bajo estado de excepción, con una campaña poco situada en la calle y mucho en los medios de comunicación y redes sociales, la capacidad de dirigir la atención los últimos dos meses -luego de las elecciones generales del 7 de febrero- le dieron una increíble ventaja a Lasso, quien sólo había logrado sacar 19,74% en la primera vuelta.

En la otra vereda, se encontraba un candidato de izquierda más inexperto y joven, de un espacio político cuyo máximo dirigente (Rafael Correa) no pudo ni siquiera acercarse al país, victima da una furiosa campaña de lawfare que tiene a varios de sus integrantes en causas judiciales. Andrés Arauz hizo, igualmente, una excelente elección y logró el 47.53% de los votos; pero no alcanzaron.

Curiosamente, las encuestas le daban un margen favorable al candidato correísta, lo que generó cierta suspicacia en el rol del Consejo Nacional Electoral (CNE). Arauz asumió la derrota a horas de la noche y expresó que se trataba de “traspié político, pero no una derrota”. El expresidente Correa -desde Bélgica– expresó en su Twitter casi a la medianoche “Sinceramente creíamos que ganábamos, pero nuestras proyecciones eran erradas”. También le deseó suerte a Lasso, agradeció el apoyo recibido por la ciudadanía y pidió el cese de los hostigamientos judiciales. De los presidentes latinoamericanos, uno de los primeros en saludar al banquero fue el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou, quién probablemente encuentre pronto un socio regional para repensar la geopolítica local y la conformación de bloques aliados.

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Análisis electoral

Con el 82,72% de asistencia a las urnas, en un país donde el voto es obligatorio (desde los 18 hasta los 64 años, y con importantes multas y restricciones para quienes no lo hacen), el voto blanco representó un 1,6% y el nulo, un 16,3%. Es decir, entre ambos llegaron prácticamente al 18%; un porcentaje nada despreciable del electorado que no eligió a ninguna de las opciones posibles.

Respecto a la distribución geográfica del voto, algunas curiosidades: en la provincia que alberga la capital –Pichincha– la diferencia entre ambos candidatos fue mucho mayor, 64,60% para Lasso y 35,40% para Arauz. Y en la ciudad de Quito, la capital más antigua de Sudamérica y la segunda más alta en el mundo, fue paliza directamente: 71,87% vs 28,13%, respectivamente. Sin embargo, en Guayaquil, de donde es oriundo el próximo presidente y lugar donde comenzó su carrera política, los resultados no lo dieron ganador: se impuso Arauz por poco más del 50%.

Interesante el rol que cumplieron las organizaciones indígenas, y una de las incógnitas que rodeaban al voto de quien ocupara el tercer lugar antes del balotaje, el abogado Yaku Pérez. El candidato indigenista había obtenido apenas décimas menos que Lasso y su hipotético segundo lugar, hubiese dado a esta historia otro final.

Bien lo analiza desde Ecuador, el periodista Marco Teruggi para la Revista Crisis, explicando las dos líneas internas dentro de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y cuyo punto de unidad fue llamar por un “voto nulo ideológico” para el pasado domingo 11. “Ese acuerdo se vio modificado en los días finales de campaña, cuando la candidata a vicepresidente de Pérez llamó a votar por Lasso, Iza anunció que nunca votaría por el candidato de la derecha, y Vargas dio un giro inesperado: el apoyo público a Arauz, en un acto celebrado en la Amazonía”. El costo de no tener dentro del movimiento social más fuerte de Ecuador, una mirada univoca y clara respecto a los candidatos y su programa político, abonó el camino para que la derecha aterrice sin mucho problema en suelo ecuatoriano.

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Perú sorprende con sus candidatos al balotaje

El otro país protagonista del continente americano este domingo fue Perú. Nadie está, de todas maneras, realmente convencido de que la crisis política que vive el país hace al menos dos años vaya a solucionarse con esta elección: el electorado estuvo dividido entre 18 candidatos, cuyo mejor resultado no alcanzó ni al 19%.  

Pero la sorpresa estuvo a la orden del día: lejos de todos los pronósticos (que ubicaban a Yonhy Lescano, del espacio político del centro Acción Popular (AP) en primer lugar, quien finalmente sacó poco más del 9%), quién obtuvo más sufragios fue la opción de izquierda de José Pedro Castillo Terrones, de Perú Libre, que obtuvo el 18,76% de las preferencias de los peruanos. El segundo lugar para el balotaje quedará entre opciones de derecha: tanto Rafael López Aliaga (Renovación Popular) o el economista Hernando Soto Polar. La candidata que sí sorprendió fue la hija del expresidente Alberto Fujimori, Keiko Fujimori, quien terminó por encima de estas dos opciones, con un 13,18%, erigiéndose como la favorita para la segunda vuelta.

La carrera política de Keiko -líder del partido Fuerza Popular- se remonta a los años de presidencia de su padre, Alberto Fujimori, quien gobernó el país durante toda la década del 90. Fue su discípula política y defensora en las causas que lo acusaban desde corrupción hasta graves violaciones a los DD.HH. En el 2006, con 31 años, asumió su primer mandato como congresista durante el gobierno de Alan García, del cual fue opositora.

De llegar a la contienda final el próximo 6 de junio (al cierre de esta edición todavía restaba más de 13% de actas para procesar), no sería la primera vez de Keiko Fujimori entra a un balotaje; sino la tercera. En las elecciones generales del 2011 perdió contra el candidato y posterior presidente, Ollanta Humala, quien obtuvo el 51,49 % de los sufragios, contra el 48,51% de Fujimori; y en el 2016 -tras un conteo lento y cuestionado- perdió por increíble poca diferencia contra el banquero de centroderecha Pedro Pablo Kuczynski (PPK), quién solo se mantuvo en el poder dos años.

Como pocas veces, el escenario en Perú es tan polarizado: un candidato de izquierda, sindicalista y maestro que no tiene gran recorrido político institucional (cuando en el 2002 se presentó a congresista por su comunidad, no ganó); versus una de las figuras mas recurrentes de la política peruana, heredera de la política neoliberal de los 90 que encarnó su padre, y con ya varias causas y escándalos por corrupción y tráfico de influencias. En cualquier caso, el poco apoyo ciudadano y la falta de quorum en el Congreso serán obstáculos bastante difíciles con los que lidiar. ♣♣♣

#PA.