La violencia machista no tiene fronteras

La violencia machista no tiene fronteras


En Messina, una ciudad portuaria al noreste de Sicilia, una médica fue asesinada por su pareja que justificó el hecho alegando que debido al contacto permanente de ella con pacientes infectados tenía la enfermedad respiratoria y le había contagiado. La violencia contra la mujer no cesa y tampoco distingue latitudes.

Los balcones y puertas de Italia se vistieron con sábanas blancas. Sábanas con mensajes de despedida para Lorena Quaranta, una doctora de 27 años que combatía la crisis sanitaria en su país y fue asesinada por su novio, Antonio De Pace.

“Me había pasado el coronavirus y la maté” confesó en el interrogatorio el hombre, que estranguló a su compañera. Según se sabe él era enfermero y también estaba trabajando para combatir la crisis provocada por el COVID-19.

De acuerdo al reporte, fue el mismo quien llamó a la Policía y confesó lo que había hecho. La trágica escena tuvo como escenario el departamento que ambos compartían. Al llegar al domicilio, la policía encontró a la médica muerta y a él con cortes en las muñecas, por lo cual fue trasladado de urgencia al mismo centro médico en el que trabajaban, y sus colegas lograron salvarle la vida.

Posteriormente, se procedió a realizar un hisopado a ambos para verificar el argumento de De Pace. Pero los resultados confirmaron que ninguno de los dos presentaba la enfermedad, con lo cual la declaración del acusado queda descartada.

Días previos a su trágica muerte, Lorena había compartido un informe que destacaba cómo habían muerto más de 12 mil médicos, lo que según ella, era inaceptable.

“Ahora más que nunca necesitamos demostrar responsabilidad y amor por la vida. Deben mostrar respeto por ustedes mismos, sus familias y el país”, escribió la joven. “Deben pensar y recordar a aquellos que dedican sus vidas diariamente a cuidar a nuestros enfermos”.

Durante una transmisión en vivo en Sicilia TV news, el alcalde de Messina, señaló que la cuarentena nacional era un momento particularmente difícil para las víctimas de violencia doméstica. En la misma transmisión, la alcaldesa de Favara, Anna Alba, expresó el dolor de su parte y de la ciudadanía.

Favara, es la ciudad natal de Lorena, donde su cuerpo fue recibido en medio de sábanas blancas y aplausos desde los balcones.

No hay dudas que lo de Lorena fue un femicidio. La violencia machista no distingue latitudes ni fronteras, y el encierro obligatorio parece profundizar mucho más las situaciones de violencia doméstica.

#PA.

Domingo 5 de abril de 2020.