La UE, EE.UU., Reino Unido y Canadá imponen sanciones contra China por la represión contra los uigures

La UE, EE.UU., Reino Unido y Canadá imponen sanciones contra China por la represión contra los uigures


Las medidas restrictivas del bloque son las primeras impuestas a funcionarios chinos desde Tiananmen. China toma represalias contra parlamentarios europeos. El Canciller ruso ve “poco inteligente” la política de sanciones de la UE.

Estados Unidos, el Reino Unido y los cancilleres de la Unión Europea (UE) decidieron imponer sanciones a funcionarios chinos por su responsabilidad en la represión de la minoría musulmana uigur de la provincia de Xinjiang, una medida a la que Beijing respondió con sus propias sanciones a la UE.

Las sanciones fueron aplicadas contra cuatro funcionarios regionales y autoridades del Partido Comunista, así como contra una organización de Xinjiang, incluyen congelamiento de sus activos en la UE y la prohibición de viajar al bloque. También se penalizará a las empresas y ciudadanos europeos que les den asistencia económica, anunció la UE en un comunicado luego de adoptarse la decisión en una reunión en Bruselas de los cancilleres de los 27 países del bloque.

“Usaremos el nuevo régimen global de sanciones para la defensa de derechos humanos“, dijo al llegar a la reunión el canciller francés, Jean-Yves le Drian, recordando las recientes sanciones de la UE a funcionarios rusos por la detención del opositor Alexey Navalny.

China respondió de inmediato y anunció sanciones contra diez europeos, incluidos dos parlamentarios, así como contra cuatro entidades, consignó la agencia de noticias AFP. La decisión de la UE “está basada solamente en mentiras y desinformación, falta de respeto y hechos distorsionados“, afirmó la Cancillería china en un comunicado, en el que agregó que se trata de una gran injerencia en los asuntos internos de China.

Más tarde, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones contra dos altos funcionarios chinos por su rol en los “graves abusos de derechos humanos” por el mismo motivo. “Las autoridades chinas seguirán enfrentando consecuencias mientras ocurran atrocidades en Xinjiang”, dijo Andrea Gacki, la responsable del programa de sanciones en el Departamento del Tesoro. Las sanciones iban dirigidas a Wang Junzheng, secretario del comité del Partido Comunista Chino del Cuerpo de Producción y Construcción de Xinjiang (XPCC), y a Chen Mingguo, director de la Oficina de Seguridad Pública de Xinjiang.

El Tesoro dijo en un comunicado que XPCC es un grupo paramilitar que impulsa los duros controles de China en Xinjiang, en paralelo con la Oficina de Seguridad Pública. Los objetivos de las operaciones de China en Xinjiang “son a menudo detenidos y supuestamente sometidos a diversos métodos de tortura y ‘reeducación política’“, añadió.

Las sanciones pretenden bloquear a estas personas para que no puedan hacer negocios con los norteamericanos ni acceder al sistema financiero mundial y también congelan los activos que puedan tener bajo jurisdicción estadounidense.

En paralelo, el Reino Unido impuso también sanciones a cuatro altos responsables chinos por su papel en las violaciones de los derechos humanos en la región de Sinkiang, informó el ministro británico de Relaciones Exteriores, Dominic Raab.

Estas sanciones, adoptadas por Londres en coordinación con la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, incluyen la prohibición de entrar en territorio británico y la congelación de activos, precisó Raab. “Nuestro enfoque ha consistido en denunciar estos atroces abusos de los derechos humanos a escala industrial, junto con nuestros socios internacionales, y en última instancia acompañar las palabras con acciones”, indicó. Las sanciones conciernen a cuatro altos cargos regionales del Partido Comunista y a la Oficina de Seguridad Pública o a policía local de Sinkiang.

Raab aseguró que China es culpable de esterilizaciones forzadas de mujeres uigures, vigilancia generalizada de la minoría musulmana y de “la mayor detención masiva de un grupo étnico o religioso desde la Segunda Guerra Mundial”. Sin embargo, el gobierno británico no llegó a calificar la situación de los uigures de “genocidio“, y se opone a los esfuerzos de algunos diputados rebeldes del gubernamental Partido Conservador por incluir ese término en un proyecto de ley de comercio que implica a China, con quien Londres quiere incrementar los intercambios.

Según organizaciones de derechos humanos, al menos 1 millón de uigures y otros musulmanes están encarcelados en cientos de campos de detención en Xinjiang. Allí, según los informes, los uiguires se ven obligados a renunciar a su religión, cultura e idioma y, en algunos casos, también se los maltrata.

China rechaza las acusaciones y habla de programas de formación y trabajo destinados a combatir el extremismo islámico.

Estas son las primeras sanciones contra China por violaciones de derechos humanos desde la represión de las protestas en la plaza de Tiananmén de Beijing, en 1989, fecha desde la que rige un embargo de armas. La UE está utilizando un marco legal para las sanciones que fue adoptado en diciembre y está destinado a castigar mejor las violaciones de derechos humanos en todo el mundo.

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Lavrov ve “poco inteligente” la política de sanciones de la UE

El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha considerado “poco inteligente” la política de sanciones de la Unión Europea y, en particular, las medidas adoptadas contra Rusia y China, dos de los países señalados este lunes por los ministros de Exteriores del bloque comunitario en una nueva ronda de castigos.

La UE ha incluido a Rusia y China entre sus objetivos por las supuestas violaciones en materia de Derechos Humanos. En el caso de Rusia, las restricciones van dirigidas a dos responsables de la persecución de la oposición y de colectivos homosexuales en Chechenia.

Es un error castigar a alguien hoy en día en el ámbito internacional y es poco inteligente utilizar esta lógica con respecto a Rusia y China“, ha dicho Lavrov, en una entrevista con medios chinos de la que se hacen eco también las agencias oficiales rusas, previa a la confirmación de los castigos desde Bruselas.

En este sentido, Lavrov ha señalado que los castigos terminan teniendo efectos colaterales contra países y colectivos vulnerables en un momento clave como es la pandemia de COVID-19 y ha recordado que varios altos cargos de la ONU han expresado sus “reservas” sobre este tipo de políticas.

“Lamentablemente, algunos países occidentales, liderados por Estados Unidos, están intentando obstruir el establecimiento de un mundo democrático multipolar, intentando mantener a toda costa su dominio en la política y la economía globales”, ha añadido el jefe de la diplomacia rusa, que ha defendido el diálogo “respetuoso” entre Moscú y Pekín como un ejemplo a seguir para otros países.

#PA. Télam. EFE.