Crisis en Estados Unidos: ¿Crónica de un golpe anunciado?

Crisis en Estados Unidos: ¿Crónica de un golpe anunciado?


A pocos días del traspaso de mando en la Casa Blanca, miles de seguidores de Donald Trump agitados por él mismo invadieron el Capitolio para impedir la proclamación del triunfo de Joe Biden.

En una jornada marcada por la violencia y una actitud antidemocrática del presidente saliente Donald Trump, Estados Unidos vivió uno de sus días más agitados luego de las elecciones en las que salió triunfador Joe Biden.

En horas de la mañana el propio Trump aseguró que “nunca” concederá la derrota frente al presidente electo, al reiterar sus acusaciones, sin pruebas, de fraude electoral apenas minutos antes de que el Congreso se reuniera para validar el resultado de las elecciones de noviembre.

Los hechos se dieron en una jornada en la que el demócrata Raphael Warnock ganó uno de los dos escaños de senador en juego por el estado de Georgia, y su compañero de partido Jon Ossoff lideraba el otro escrutinio, en una sorpresiva doble victoria que daría a Joe Biden el control de la Cámara Alta del Congreso de Estados Unidos.

Desquiciado, Trump dijo a los miles de manifestantes congregados a las afueras de la Casa Blanca para la marcha bajo la consigna “Salvar a EEUU”: “No cederemos nunca, nunca concederemos. “Detendremos el robo” ante los gritos de sus seguidores de “Cuatro años más”.

A primera hora de la mañana, Trump continuó la presión sobre su vicepresidente, Mike Pence, para que rechace la confirmación de la victoria del demócrata Joe Biden en la certificación del Colegio Electoral hoy en el Congreso, algo que no tiene precedentes y que no tendría valor legal.

“Los estados quieren que se corrijan los votos, que saben que están basados en irregularidades y fraude, además de un proceso corrupto que no recibió apoyo legislativo. Todo lo que Mike Pence tiene que hacer es enviar (los votos del Colegio Electoral) de vuelta a los estados y GANAREMOS. Hazlo, Mike ¡Es el momento de la valentía extrema!”, animó en un tuit.

El mandatario se ha resistido a la victoria de Biden en las elecciones desde que en noviembre quedó claro que había obtenido más votos que el presidente en los estados clave para confirmar la mayoría de los 538 votos electorales asignados los 50 estados de la Unión.

Desde entonces, el presidente y un equipo legal menguante ha perdido todas las acciones judiciales para desafiar el resultado electoral en los estados más importantes, como Arizona, Georgia, Michigan, Nevada, Pensilvania o Wisconsin.

El pasado 14 de diciembre todos los estados del país certificaron a qué candidato asignaban sus compromisarios del Colegio Electoral en base al escrutinio.

Ese día quedó claro que Biden obtuvo 306 de los 270 compromisarios necesarios para ser el próximo presidente de Estados Unidos a partir del día 20 de enero. Nunca antes en la historia del país un vicepresidente se ha negado a poner su firma a la decisión del Colegio Electoral, algo que si sucede pondría al país en territorio desconocido al desafiar a la enmienda XII de la Constitución y a buen seguro desataría una batalla legal que llegaría al Tribunal Supremo.

***

Marchas y peleas en el Capitolio

Trump, que se encontraba en el Despacho Oval mientras sus simpatizantes irrumpían en el Capitolio y entraban en el hemiciclo de la Cámara de Representantes, no pidió a sus seguidores que abandonaran el Congreso y, en cambio, alimentó las tensiones que provocaron el asalto.

En sus discursos, el gobernante saliente arengó a sus seguidores a detener el “fraude electoral” y aseguró que el futuro de EE.UU. estaba en juego.

Instó, asimismo, a marchar hacia el Congreso, donde los legisladores se encontraban reunidos para celebrar la ceremonia de validación formal del resultado de las elecciones de noviembre, en las que el demócrata Joe Biden se impuso a Trump.

Una hora después, miles de manifestantes cumplían la sugerencia del mandatario y se desplazaban hacia el Capitolio, a menos de dos kilómetros del lugar de la concentración. A partir de ahí, comenzó el caos.

Las imágenes que rápidamente recorrieron el mundo mostraron cómo los seguidores del mandatario saliente se encaran con los agentes que conforman la barrera policial de seguridad y son repelidos con gases lacrimógenos.

Posteriormente, cristales rotos, puertas quebradas y peleas en el interior del Congreso entre seguidores de Trump y los policías encargados de custodiar el Legislativo.

La Policía ordenó entonces la evacuación de todos los legisladores al verse superada por los manifestantes. Algunos de ellos lograron acceder al pleno de la Cámara de Representantes e incluso uno se sentó en uno de los sitios destinados para los discursos oficiales al grito de “Trump ganó”.

A la vez, se fueron conociendo informaciones de disparos dentro del Capitolio, a lo que siguió la orden de la alcaldesa Muriel Bowser de decretar el toque de queda en la ciudad. Al mediodía, y ante la espiral del caos, Trump comenzó a llamar a la calma.

“Pido a todo el mundo en el Capitolio que sea pacífico. Nada de violencia. Recuerde, somos el partido de la Ley y el Orden, respeten a nuestros grandes hombres y mujeres de uniforme”, escribió el mandatario.

No obstante, culpó a su vicepresidente, Mike Pence, que presidía la sesión en el Congreso, del caos generado en Washington por no haberse arrogado poderes que no le otorga la Constitución para revocar la victoria electoral de Biden.

“Mike Pence no tuvo la valentía de hacer lo que debería haber hecho para proteger a nuestro país y a nuestra Constitución (…). ¡Estados Unidos exige la verdad!”, escribió Trump en un primer tuit mientras sus seguidores entraban a la fuerza en el Capitolio.

***

Pence avaló el triunfo de Biden

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, anunció a los legisladores que no se opondrá a la certificación de la victoria electoral del demócrata Joe Biden, como le ha pedido el presidente saliente, Donald Trump.

En una carta enviada a los congresistas antes de comenzar la sesión de hoy en el Capitolio para certificar los votos electorales de las pasadas elecciones, Pence, que preside la reunión, aclaró que no puede revocar los resultados de las elecciones.

En una serie de tuits y posteriormente ante sus seguidores que se manifestaban frente al Capitolio, Trump intentó convencer a Pence de que rechazase la confirmación de la victoria de Biden en la certificación del Colegio Electoral en el Congreso.

“Es mi juicio meditado que mi juramento de apoyar y defender la Constitución me impide reclamar autoridad unilateral para determinar qué votos electorales deben contarse y cuáles no”, escribió Pence a los congresistas.

#PA. EFE.