Un lulista con fobia a los aviones, sembrará en el Congreso la disputa por la tierra

Un lulista con fobia a los aviones, sembrará en el Congreso la disputa por la tierra

Por Lucía Sabini Fraga

Por estos días, a Héctor “Cacho” Bárbaro le suena el teléfono constantemente: su número lo tiene todo el mundo y sobre todo, la gente del sector que representa como dirigente tabacalero. Es el fundador y presidente del gremio ACTIM (Asociación de Campesinos Tabacaleros Independientes de Misiones) y actor central del conflicto que se desató hace algunas semanas en Misiones por el pago del Fondo Especial del Tabaco (FET). El otro pie lo tiene en su futuro próximo: fue elegido como diputado nacional en las últimas elecciones nacionales por la lista del Frente de Todos, tras realizar una alianza con Unidad Ciudadana en la provincia y quedar segundo en la lista. Esta nueva etapa política de su vida, sin embargo, lo tiene algo incómodo: “Me va a costar un poco por el desarraigo” asegura.

Cacho se levanta muy temprano y se acuesta tarde, sus compromisos parecieran ir cada vez más en aumento. Ni siquiera la sordera del oído derecho que le apareció repentinamente en 2011 lo frenó: debería haberse hecho estudios para conocer el origen o buscar una cura, pero en la vorágine del clima electoral lo dejó pasar. Se acostumbró a ver de qué lado sentarse para escuchar cuando le hablan, rehúye de los espacios cerrados y bulliciosos, y convive con un molesto tinnitus, nombre médico para describir un zumbido constante en los oídos.

***

A Cacho le dan miedo los aviones; de hecho en sus 56 años de vida solamente una vez tomó uno. Se pregunta ahora cómo hará para sortear lo que le espera –que no es poco–: el 10 de diciembre asume como diputado nacional por la provincia de Misiones y deberá dividir la semana entre Buenos Aires y su tierra colorada. Todavía no armó equipos ni tiene el cronograma de sesiones muy claro; lo que sí sabe es que su nicho de discusión parlamentaria será sobre los derechos de los trabajadores rurales, uno de los sectores más olvidados del país.

Héctor Orlando Bárbaro nació y creció en Campo Viera, un municipio de unos 10.000 habitantes, conocida como capital nacional del té, al noroeste del departamento de Oberá en la provincia de Misiones. A pesar de ser el hermano del medio, fue el único de los tres que nació con partera en la propia casa, una práctica todavía muy habitual para la época.

Esa época es 1963: en Argentina gobernaba una dictadura cívico-militar comandada por José María Guido que había derrocado al presidente radical Arturo Frondizi el año anterior. La dictadura en curso –antiperonista por sobre todas las cosas– se jactaba de alejar al peronismo del poder mediante la fuerza y el mismo día que Cacho nació, un 4 de abril, el Comando en Jefe del Ejército emitía un comunicado donde aseguraba: “El retorno de Perón es imposible”. Como sabemos, la historia no les dio la razón.

***

Si bien Cacho no será el único representante de la Cámara de Diputados que no cuente con un título universitario (de hecho según datos del año 2017 entre los 257 diputados nacionales solo tenían estudios superiores 165), sí será el único que representa a los pequeños productores rurales, por ser uno de ellos. Se crió en una chacra en Colonia Picasa, un paraje rural donde desde chico aprendió las tareas del campo y fue a la Escuela Primaria Nº273; esas con tablones de madera y tierra colorada hasta en la pared. La secundaria la hizo en la ciudad de Oberá y en 1982 –pleno estallido de la Guerra de Malvinas– le tocó la colimba, aunque tuvo la suerte de no ir a pelear a la isla.

Un poco por que no había muchas opciones para las familias humildes como la suya –su padre había muerto antes que él termine la primaria– y otro poco como para tener algún oficio, Cacho estudió para maestro. Durante sus estudios mantuvo cierta cercanía con el Partido Intransigente, una fracción del radicalismo que tuvo su mayor apogeo a principios de los 80, recibiendo sus primeras lecciones de militancia y discusión política. Después de recibirse, fue director de la Escuela rural Nº 192 en Colonia Aurora durante toda la década del ‘90: su simpatía y compromiso con los chicos y la comunidad le permitieron ganarse la confianza y el cariño del pueblo. Aprendió portuñol mientras compartía comidas y cachaza con los campesinos de la zona, y el devenir del pueblo del otro lado de la frontera lo hizo años después profundamente lulista.

Mientras se casó y crió a sus hijos Sebastián y Yesabel, también se dedicó a producir tabaco y poco a poco comenzó a involucrarse en la vida social y política de la comunidad. En Colonia Aurora, por ejemplo, es recordado entre otras cosas porque cuando falleció el marido de Doña Ihak, Cacho fue el primero en llegar a su casa, limpiar el cadáver y acomodar todo para que la viuda no tuviera que ocuparse del muerto, invadida por la tristeza. Hasta el día de hoy, la mujer de 89 años lo sigue recordando e insta a sus conocidos que voten por él.

***

Desde su origen en 2008, el PAYS (Partido Agrario y Social) mantuvo una fuerte impronta rural, surgida al calor de la lucha de los tabacaleros y pequeños sectores campesinos. Cacho Bárbaro fue su principal fundador, cuando aún conservaba la banca de diputado provincial que había obtenido en 2005 con el Frente Renovador, su espacio previo de pertenencia. El Frente Renovador de la Concordia es el espacio que gobierna ininterrumpidamente la provincia desde 2003, cuando en un contexto de fuerte crisis institucional en todo el país, sectores radicales y peronistas se unieron con el anhelo de poner fin a la etapa del menemista Ramón Puerta.

Tras su distanciamiento del Frente Renovador, el PAyS comenzó su propio recorrido. En 2009, Bárbaro fue primero en la lista para diputados y logró obtener una banca con mandato hasta 2013, elección que volvió a repetir cuatro años después hasta obtener su tercer y último mandato. A fines de 2017 se despidió de la Cámara de Diputados de Misiones, probablemente sin suponer que no lo esperaba la chacra, sino el Congreso de la Nación. Durante los últimos diez años, el PAYS fue experimentando un crecimiento sostenido e incluso incorporando otros sectores sociales y perfiles políticos; hoy en día, es una de las únicas tres fuerzas que componen la Legislatura misionera con más de un miembro: tienen 4 bancas de un total de 40.

En 2015, Misiones fue la única provincia en que dos espacios distintos, el PAyS y la Renovación, llevaron como candidatos a la misma fórmula (la famosa “colectora”); en ese caso la lista del Frente para la Victoria con Scioli- Zanini para presidente y vice respectivamente. En un escenario ejecutivo tan polarizado, la candidatura de Cacho Bárbaro a gobernador pasó prácticamente desapercibida con el 6% de los votos. Sin embargo ese año, un spot de campaña puso a Cacho en la mira de los medios nacionales: Clarín hasta le dedicó un artículo por tratarse uno de los spots más bizarros de la campaña según ese medio. La imagen mostraba a un productor agrario de la localidad de Aristóbulo acompañado por Bárbaro y una multitud de gallinas que no paraban de cacarear. El hombre mostraba un maple de huevos a cámara y reflexionaba: “Nosotros lo único que tenemos son huevos y con esto le vamos a ganar a la Renovación, porque hay que tener esto para ganarle al capitalismo.”

***

Al futuro diputado siempre le gustó la radio: comenzó el programa Entre amigos en 1998 en una radio evangelista de la zona, retratando las problemáticas del sector rural y las reivindicaciones gremiales, generando así una fuerte referencia entre los vecinos y trabajadores de la región. De hecho, nunca abandonó esta actividad y fue ese uno de los principales pilares del trabajo territorial en el interior de la provincia para su espacio político. Hoy en día, Cacho continua haciendo eso que tanto le gusta: conduce todos los fines de semana el programa Feliz domingo de 7 a 13 horas por una FM de la ciudad de Oberá. El programa es retransmitido por la red de radios que el PAYS fue construyendo a lo largo y ancho de la provincia, aunque no todo es felicidad: una de las seis emisoras propias, la FM Agraria del municipio de San Vicente, fue quemada y destruida sólo cinco días antes de las elecciones de octubre. Un botón de muestra de que Cacho Bárbaro, además de amigos, también tiene algunos enemigos.

Cacho es un dirigente sumamente carismático y no suele pasar desapercibido. Su simpatía a veces contrasta con su franqueza: dice las cosas como le vienen. Se ríe, pensando en las sesiones del Congreso Nacional, porque no pronuncia las “s” y su acento delata lo lejos que se crió de la Capital; aunque tiene una buena carta a su favor: sabe caer bien a la gente. Nunca viajó fuera del país más que para ir a la costa del sur de Brasil, playas que son más cercanas que cualquiera de la provincia de Buenos Aires. No le interesa conocer ni las grandes ciudades ni los grandes monumentos del mundo; Cacho prefiere tomar su canoa de madera y dar unas vueltas por el Río Uruguay.

El dirigente con perfil más distintivo del nuevo Congreso, también tiene un miedo: la mochila de quienes depositan en él toda su esperanza. “La expectativa y la realidad corren en forma casi paralela”, afirma sabiendo que el trabajo legislativo tiene sus limitaciones a la hora de ver resultados rápidos. De todos modos, a partir de diciembre se abre un nuevo desafío en Argentina y Cacho Bárbaro será –también– uno de sus protagonistas. ♣♣♣

#PA.

Domingo 10 de noviembre de 2019.