Los gobernadores salen a romper el chanchito

Los gobernadores salen a romper el chanchito

Por Cristian Franchi


Tras la derrota en las PASO y en la batería de anuncios en búsqueda de atrapar votos, el Gobierno anunció el bono de $5.000 para los estatales. Algunos gobernadores, rápidos de reflejos, rompieron el chanchito para otorgarle un plus salarial a sus trabajadores.

Pasada la segunda mitad del año comienza la discusión por los famosos bonos salariales. El Gobierno nacional buscando mitigar el impacto por la derrota en las PASO salió rápido y les ofreció a los empleados estatales el pago de $5.000 en una sola cuota. El desesperado anuncio de Macri generó el efecto derrame en algunas provincias, cuyos gobernadores mantienen el lápiz afilado pese a la crisis galopante y les obsequiaron a sus empleados bonos con sumas dispares y a pagar en cuotas.

Uno de los que se adelantó fue el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, quien a pesar de afirmar en cada oportunidad que “la cosa no está fácil” le otorgó a los trabajadores estatales la suma de $7.500 que se abonará en septiembre, octubre y noviembre, tanto para los asalariados activos como para los pasivos. Del llamado “bono primavera” anunciado el 9 de agosto quedaron excluidos los cargos jerárquicos y ya se abonó la primera cuota del suplemento.

Las buenas noticias para los empleados públicos misioneros no terminaron ahí. A principio de septiembre el gobernador anunció el aumento del Haber Mínimo y Vital, por lo que el mínimo establecido desde dicho mes será de $16.875, para los empleados públicos provinciales cuyos sueldos no alcanzan la suma indicada.

El que realmente rompió el chanchito fue el santiagueño Gerardo Zamora, quien anunció el pago de dos beneficios para el personal estatal: un bono de $8.000 que se abonará durante octubre y otro de $10.000 que se pagará en diciembre. Santiago del Estero le ganó al resto, ya que ningún otro distrito se acerca a esta cifra. Además, Zamora anunció un incremento del 30% en las partidas destinadas a los comedores escolares.

En la provincia de Buenos Aires se da un caso bastante particular, María Eugenia Vidal no quiso quedarse atrás de su compañero de equipo Mauricio Macri y anunció un pago de apenas $3.000 no remunerativos a todos sus empleados estatales cuyos salarios sean menores a los $38.000 netos. El alcance de la medida es para el personal activo, mientras que los jubilados provinciales cobrarán un total de $2.100 extra. Los gremios adelantaron que rechazarán el monto y buscarán que se incremente.

El bono ofrecido por el gobierno de Vidal quedó por debajo del que cobrarán los estatales nacionales, que será de $5.000, tal como lo anuncio Mauricio Macri en agosto pasado, tres días después de haber caído derrotado en las PASO ante el candidato del Frente de Todos.

Pero dentro de la provincia gobernada por Vidal los intendentes en mayor o menor medida también decidieron atacar a la crisis y ayudar a sus trabajadores. La que verdaderamente “destrozó” el chanchito fue Verónica Magario en el partido de La Matanza, al abonar un plus de $16.000 que resta saber cómo será pagado. Detrás de la compañera de fórmula de Axel Kicillof se encuentra Jorge Macri, intendente de Vicente López que decidió abonar un plus de $12.000 en tres cuotas, al igual que Gustavo Posse en San Isidro.

El gobierno cordobés les ofreció a los empleados estatales una suma fija de $3.000 en dos veces y como compensación por la pérdida del poder adquisitivo, desistiendo de la “cláusula gatillo” que rigió hasta el mes pasado.

En la región cuyana se observa el siguiente escenario: no se pagarán bonos ya que las respectivas paritarias incorporaron cláusulas gatillo que permiten ajustar los salarios en base a la evolución de la inflación. Es decir, los salarios de los estatales se actualizaron según los índices de inflación. Son los casos de Mendoza, San Juan y Catamarca.

Jujuy es también otro caso bastante particular. Sus empleados no tendrán bono, dado que el radical Gerardo Morales ya abonó un suplemento salarial durante mayo de $2.000. Pero la provincia del norte será uno de los cuatro distritos que alcanza la “bonificación especial” anunciada por Cambiemos, la cual será de $5.000 y canalizada a través del ministerio de la Producción y el Trabajo que conduce Dante Sica.

Este bono –que alcanza también las provincia de Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires- será otorgado por única vez a unas 100 mil personas que no perciben ningún tipo de ingreso, plan social, jubilación o pensión.

En Corrientes no se pagará plus, pero el gobernador Gustavo Valdez anunció que la semana próxima los empleados públicos tendrán novedades salariales.

En Formosa, el eterno gobernador Gildo Insfrán dispuso que los trabajadores estatales perciban un bono de $7.500. El mismo se pagará 2.500 pesos con el sueldo de septiembre que se paga a fin de mes. El 17 de octubre otros 2.500 pesos, y luego el 17 de noviembre los 2.500 pesos restantes.  La concreción de este bono significará una erogación de más de 420 millones de pesos, en su totalidad, para las arcas de la provincia del Litoral.

Chaco es también un caso particular, su gobernador Domingo Peppo deslizó días atrás la posibilidad de recurrir a las cuasimonedas para que sus empleados tengan un plus salarial.

A contramano se encuentra Tierra del Fuego. La gobernadora saliente Rosana Bertone le solicitó ayuda a Nación para poder hacer frente al bono de $5.000, con el fin de pagar un plus similar al nacional, ya que la provincia no podía afrontarlo.

En Chubut de lo último que se habla es de bonos. El gobierno provincial, conducido por Mariano Arcioni se encuentra en una situación financiera muy delicada y no pudo afrontar el pago de los salarios de julio y agosto en tiempo y forma. Esto provocó que se multipliquen las protestas y que sean cinco las semanas consecutivas sin clases. De bono, ni hablar. Para algunos más, a otros menos. Para muchos nada. ♣♣♣