La polarización arrastró a la boleta corta

La polarización arrastró a la boleta corta

Por Cristian Franchi


En Córdoba, Misiones y Neuquén, las fuerzas provinciales no lograron revertir el desempeño de las PASO. En Rio Negro, Weretilneck contó con un guiño de Cambiemos y en Chubut, Arcioni decidió bajar a su candidato. La excepción a la regla fue Santiago del Estero.

Uno de los temas del año electoral fue la decisión de un grupo de provincias de implementar la boleta corta, es decir, prescindir de la discusión nacional y buscar la voz propia en el Congreso de la Nación. Pero la polarización realizó lo inevitable. Invadió el país, y los gobiernos que apostaron a esta modalidad terminaron arrastrados por la marea de votos del Frente de Todos y Juntos por el Cambio.

En las primarias de agosto, de los seis frentes provinciales que presentaron la boleta corta, solo Hacemos por Córdoba y el Frente Cívico de Santiago del Estero lograron mantener la misma cantidad de bancas que arriesgaban en octubre.

En Córdoba, la tibieza de Schiaretti sobre la carrera presidencial durante todo el proceso electoral desató una verdadera crisis política en el seno de Hacemos por Córdoba. En las generales del 27 la boleta corta alcanzó el 16,95% de los votos de los cordobeses, un porcentaje similar al que obtuvo, el 11 de agosto, en las primarias. Se trata de poco más de 371 mil votos, cuando se ha escrutado el 99% de los sufragios.

Con ese caudal de votos, el oficialismo en la provincia sólo logró que el actual legislador provincial Carlos Gutiérrez ingresara al Congreso de la Nación el 10 de diciembre, por lo que perdió uno de los dos diputados que puso en juego el pasado fin de semana.

Lo llamativo en Córdoba es que seis de cada diez votantes de la boleta corta eligió a Mauricio Macri. Allí quizás se podría explicar la diferencia que sacó en la provincia mediterránea el actual presidente.

La que salió bien parada fue la estrategia del Frente Cívico de Santiago del Estero, donde la boleta que promocionaba el gobernador Gerardo Zamora -aliado al peronismo- terminó ganando la disputa en la categoría a senadores y diputados nacionales con más del 56% en ambos casos.

De esta manera, la esposa del Gobernador y exmandataria Claudia Ledesma Abdala será la representante del Frente Cívico en el senado. Mientras que las tres bancas en la Cámara de Diputados serán ocupadas por el ministro de Obras y Servicios Públicos Daniel Brue, Graciela Navarro (fue reelecta) y el actual ministro de Justicia y Derechos Humanos Ricardo Daniel Daives.

En Misiones la boleta corta del Frente Renovador logró poco más del 28% y consiguió meter un diputado en el próximo Congreso. La estrategia del oficialismo local cambió luego de las PASO, de ser prescindentes de los frentes nacionales, pasaron a promocionar su boleta y la presidencial del Frente de Todos… pero no alcanzó, y de igual manera terminó siendo arrastrada por la polarización.

En la Tierra sin Mal, el Frente de Todos terminó primero, metiendo dos diputados nacionales (fue reelecta Cristina Brítez y asumirá Héctor “Cacho” Bárbaro). En tanto que los otros dos se los repartieron entre la Renovación con el intendente de Leandro N. Alem Diego Sartori y el coordinador del ministerio del Interior Alfredo Schiavoni, de Juntos por el Cambio.

En el sur del país los resultados coincidieron. Es que las boletas cortas del Movimiento Popular Neuquino y de Juntos Somos Río Negro terminaron terceras. La excepción en este caso fue la decisión que tomó el gobernador de Chubut Mariano Arcioni, a quien la crisis social de su provincia le explotó en las manos y por eso decidió bajar a su candidato a pocos días de las elecciones, eso sí, sin dejar de apoyar explícitamente al Frente de Todos.

Amparado en su vasta historia en la provincia, el oficialismo neuquino apostó por la boleta corta. Pero el resultado fue catastrófico, ya que no logró meter ninguna de las bancas en juego: cero de tres para senadores y cero de dos para diputado nacionales. Afuera se quedó por ejemplo el líder del gremio de los petroleros Guillermo Pereyra, quien pretendía renovar su banca.

El Frente de Todos se impuso en Neuquén en ambas categorías con 35% de los votos. Darío Martínez extenderá su permanencia en la Cámara baja, mientras que Oscar Parrilli y Silvia Sapag desembarcarán en el Senado.

En Río Negro, el gobernador Alberto Weretilneck logró que su sello Juntos Somos Río Negro llegue al Congreso de la Nación. Para eso, él mismo encabezó la lista para el Senado (sacó 45%) y su ministro de Gobierno, Luis Di Giácomo, hizo lo propio para Diputados (obtuvo 31%).

Allí el oficialismo provincial contó un guiño de Juntos por el Cambio, que borró la categoría de senadores de la boleta, hecho que le abrió camino al partido del mandatario. Señal de buena sintonía entre él y Miguel Ángel Pichetto, lo cual valió una ruptura entre el PRO y la UCR en la provincia por esta jugada con firma de la Casa Rosada (la primera candidatura para el Senado estaba reservada para un UCR).

El Frente de Todos impuso dos senadores, Martín Doñate y Silvina García Larraburu, y Weretilneck completará el scrum de representantes rionegrinos en la Cámara alta. Además se renovaron tres escaños en Diputados, con idéntica repartija: 2-1 entre el FdT y Juntos Somos Río Negro. ♣♣♣

#PA.

Domingo 3 de noviembre de 2019.