La grieta menos pensada

La grieta menos pensada

Por Cristian Franchi


En el medio del momento de unidad entre el presidente y los gobernadores, surgieron opiniones encontradas respecto a la posibilidad de endurecer los controles en las calles e instalar el Estado de sitio.

Pese a que todavía no hay una decisión al respecto, en algún momento la idea de instalar el Estado de sitio a raíz del avance del Coronavirus y el incumplimiento de la cuarentena obligatoria decretada por el gobierno sobrevoló por Balcarce 50. La declaración de este instrumento no tiene buenos antecedentes en la joven historia democrática de Argentina. La última vez que se declaró fue en los turbulentos días de diciembre del 2001, cuando renunció Fernando De la Rúa.  En la actualidad, su aplicación cuadraría en la necesidad de hacer cumplir el aislamiento social obligatorio y preventivo por la pandemia de coronavirus.

“Es una discusión que no sé para que la tenemos. Nada impide que con las normas que existen los gobernadores, la Policía Federal, las policías provinciales, la Gendarmería y la Prefectura detengan a las personas que están violando la cuarentena y causando un delito”, indicó hace pocos días el presidente Alberto Fernández.

Fue en la quinta de Olivos durante la reunión del jueves en el que se emitió el DNU sobre el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio en el que algunos gobernadores instalaron esa idea. Horas después de ese encuentro, al ser consultado sobre esa posibilidad Alberto fue tajante y dejó en evidencia a algunos líderes provinciales: “Los que piden Estado de sitio son los que no quieren asumir la responsabilidad que tienen”.

Y si bien no dio nombres propios, quien había advertido sobre esa posibilidad fue el jujeño Gerardo Morales. “Me parece que sería pertinente declarar el Estado de sitio”, afirmó apenas unas horas antes que el jefe del Estado prefiriera, por el momento, apostar todavía a la responsabilidad ciudadana ante de tomar una medida tan drástica.

Sin embargo, y ante el avance del contagio en sus territorios y la complejidad en hacer cumplir con el aislamiento social obligatorio y preventivo dispuesto por el gobierno desde el viernes, son varios los gobernadores que opinan como el jujeño.

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Algunos mandatarios se expresaron de manera directa sobre la idea de Morales. Fue el caso del santafesino Omar Perotti, quien consideró que se necesitan medidas más duras para cortar con el contagio social y advirtió que la etapa más dura será la que se aproxima. De hecho, el ministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Saín, afirmó en que le transmitió al gobernador la necesidad de la intervención de las Fuerzas Armadas, amparadas en la ley 24.948.

Por su parte, el gobernador de San Juan Sergio Uñac sostuvo que adoptó todas las medidas dictadas a nivel nacional y agregó que acompañará “las medidas que vayan en protección de la salud porque lo colectivo está por sobre lo particular”.

Otros mandatarios no lo expresaron directamente pero sentaron postura. Es el caso del tucumano Juan Manzur, el santiagueño Gerardo Zamora y el riojano Ricardo Quintela, quienes mediante sus voceros hicieron saber que estaban a favor de cualquier medida que tome el Presidente.  

En el otro extremo se ubican los que no quieren saber nada con la medida extrema. Alicia Kirchner se mostró en contra, la santacruceña consideró que suprimir las garantías constitucionales no sería necesario si todos los ciudadanos tomaran conciencia y cumplieran con el decreto nacional. “Confío en que somos un pueblo maduro y que tenemos que seguir trabajando en pos de que los irresponsables que no están cumpliendo con lo establecido por el DNU 297/20 tomen conciencia de la importancia de hacerlo”, afirmó.

Por su parte, el gobernador de Tierra del Fuego Gustavo Melella opinó en contra, aunque dijo que no dudaría en hacerlo si así se pudiera ayudar a controlar el virus. “En nuestro caso todavía faltaría como para que hayan circunstancias de desborde para declarar el estado de sitio”. No obstante, consideró que “si fuera necesario hacerlo para preservar la cuarentena y poder achatar la curva de crecimiento del virus, yo no dudaría en hacerlo”.

Una idea similar deslizó el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni (PJ). “Por ahora no hace falta”, dijo, aunque se sumaron a los que no se opondrían en caso de que fuera impulsado por la Casa Rosada.

En Mendoza, el Gobierno provincial indicó que es un “tema que excede” a las autoridades locales. Por tal motivo, dijeron que una medida así depende de la evaluación que haga el Gobierno nacional sobre el acatamiento a lo dispuesto en el DNU.

Solo el paso del tiempo y el avance del virus dirán si las medidas se endurecen o no. Lejos está por ahora la idea del gobierno de instaurar el estado de sitio, mientras tanto entre los gobernadores ya se inició una grieta. ♣♣♣

#PA.

Sábado 28 de marzo de 2020.