El silencioso avance del dengue por Misiones

El silencioso avance del dengue por Misiones

Por Lucía Sabini Fraga

Sábado 16 de mayo: entro a la página del Ministerio de Salud de Misiones; de las nueve noticias que hay en la portada de esa categoría, ninguna hace referencia al dengue. Hay dos partes epidemiológicos del COVID-19, virus del cual hace 14 días no hay oficialmente aumento de contagios y sigue clavado en 25. Si vamos un poco más atrás en el buscador, podemos rastrear el último parte epidemiológico de dengue –que data del 12 de mayo– y cuenta con un total de 9099 “notificados” contra un pálido 325 de casos confirmados por laboratorio. El parte anterior es del 5 de mayo y tiene la misma cantidad de “confirmados”, aunque 8847 notificados, el único número que parece moverse. Traducción: 252 casos notificados nuevos en 1 semana, es decir, 36 por día. Las preguntas caen solas: ¿Por qué hay tanta diferencia entre las confirmaciones por sangre y las sospechas de casos? ¿Por qué no se insta a hacer exámenes de sangre masivos en relación a ese porcentaje de sospechosos?

Casualmente tuve dengue hace un mes y el jueves 7 de mayo acudí a un sanatorio del centro posadeño a hacerme el análisis de sangre para confirmar la sospecha. Previamente, y en dos oportunidades, había llamado a la clínica para asesorarme. El día que efectivamente me apersoné noté bastante resistencia al pedido: que tendría que haber ido con los síntomas vivos (justamente todo lo contrario que sugieren en la línea 0800 los profesionales de la salud que atienden), que tendría que verme un médico clínico, que tendría que ser una emergencia, que no puede ser un pedido por guardia (lo contrario de lo que me habían comunicado telefónicamente) etc. Estaba decidida a confirmar mi –por demás obvio– diagnóstico, porque además entiendo que es un derecho: tanto insistí y argumenté que finalmente se me hizo la prueba correspondiente, cuyos resultados busqué tres días después. En la misma no consta el tipo de cepa por ejemplo, dato que podría ser útil, incluso estadísticamente. Cuando busco en la página web el registro anterior (fechado el 5 de mayo) estaba en el mismo número que el posterior: 325 casos confirmados por estudio de sangre. “Curioso” pensé, porque esa semana había al menos una confirmación más por estudio de sangre en la provincia.

Partiendo de la base de que las notificaciones se hacen con aquellos que acuden al hospital o clínicas, los que llaman a la línea telefónica 0800 destinada para tal caso, u otras fuentes; queda sin embargo afuera, el margen de personas que no acude a ninguna de estas opciones. Sin movilidad, con transporte reducido por la pandemia y el aislamiento obligatorio de carácter nacional, mucha gente pudo haber quedado portando los síntomas o la enfermedad en su casa a base de agua y paracetamol.

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Según el último Boletín Integrado de Vigilancia del Ministerio de Salud de la Nación subido la semana pasada, y cuya información analizada abarca el período entre la SE31/2019 y la SE18/2020 (lo que se traduce entre el 27 de julio de 2019 al 3 de mayo del 2020), Misiones tiene una situación bastante alarmante. Dice textualmente: “Con lo notificado hasta el momento, la provincia de Misiones registra la mayor incidencia acumulada del período con 236,5 casos por cada 100 mil habitantes, seguida por Jujuy, La Rioja y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con tasas de 225,8; 198,5 y 158 respectivamente.”

A nivel nacional los números no son tampoco muy alentadores: según el mismo boletín, si bien el primer período de la temporada 2019-2020 (últimos meses del año pasado) los casos sospechosos por semana arribaron a números similares a los de años anteriores, apenas comenzó el 2020 la cosa cambió. Desde la semana 1 hasta la 12 de este año, el número de notificaciones por semana fueron muy superiores a los dos años previos. Y en comparación, el período total estudiado que abarca -como dijimos- de la SE31/2019 a la SE16/2020, la suba de notificaciones a nivel nacional aumentó entre 6 y 8 veces más respecto a las temporadas 2018/2019 y 2017/2018 para el mismo período. Un salto más que abrupto.

En términos concretos, se especifica un total de 32.223 casos y 24 fallecidos; con una circulación de tres serotipos del virus diferente (DEN-1, DEN-4 y DEN-2), lo que complica las cosas a la hora de una posible repetición para un paciente que haya sufrido la picadura de otra cepa anteriormente. Si uno lo piensa en perspectiva, el hecho de que crezca tanto el número de casos también implica un riesgo a futuro: hay más chances de casos graves o incluso muertes, debido a las posibilidades de repetir la enfermedad.

La pandemia local afectó este año como pocos a muchas provincias argentinas (más allá de los habituales estragos en el NEA), además de a Paraguay y Brasil. En Tucumán, por ejemplo, desde diciembre se registraron 3.638 casos con 4 personas fallecidas, lo que constituye según informó Télam “la peor epidemia que se registre en la provincia sobre esta enfermedad”. En la ciudad Capital, se calculaban 6.896 desde el inicio de este año, y contando.

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El dengue no viene ocupando un lugar preponderante en la agenda pública, y aunque Misiones parece acostumbrada a este mal, quizás sea hora de pensar las causas estructurales de una enfermedad que fue expandiéndose mucho más rápido de lo que el Estado pudo hacer para controlarla.    ♣♣♣

#PA.

Lunes 18 de mayo de 2020.