El gasoducto, otra vez en la agenda de ilusiones

El gasoducto, otra vez en la agenda de ilusiones

Por Cristian Franchi


De la llegada del gas natural al postergado NEA se habla hace 15 años, pero la burocracia y la falta de voluntad política lo impidieron. Ahora se reactiva nuevamente y vuelve a estar en la agenda de ilusiones.

Una de las tantas cuentas pendientes que el Estado ha tenido con las provincias del norte es el de hacer llegar gas natural a los hogares. Encender una cocina o una estufa sin garrafa para los millones de pobladores de Formosa, Corrientes y Misiones es todavía un preciado anhelo.

En la Casa Rosada fue una promesa constante, todos hablaron del federalismo y de programas de reparación para el norte grande, pero la llegada del gasoducto siempre terminó en palabras y nunca en hechos concretos.

Ahora la empresa Gasnea, responsable de la distribución domiciliaria de gas natural proveniente del Gasoducto del NEA –que por ahora solo distribuye en Chaco y Formosa–, la que espera poder distribuir en Corrientes extendiendo el gasoducto troncal a través del Río Paraná para poder llegar a toda la región.

El plan integral de inversiones de la empresa que aprobó el Gobierno Nacional para el período 2017-2021 asciende a casi 500 millones de pesos en las cinco provincias que integran el área de concesión de GASNEA, distribuidora por redes en la zona del Noreste argentino (NEA) para las provincias de Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa.

Pero también surgió otra posibilidad, la de exportar gas natural desde Vaca Muerta a Brasil. Esto podría beneficiar la llegada del fluido a Misiones, ya que desde el Gobierno nacional analizan continuar con la obra del gasoducto para vender al futuro país.

Fue el propio presidente de YPF Guillermo Nielsen, el que días atrás en su cuenta de twitter plasmó la idea luego plantearla durante el Foro Mundial que se desarrolla en Davos, Suiza, “Un gasoducto para conectar la red argentina con el sur de Brasil podría ser un mercado muy interesante para nuestro país. Ayudaría a la Argentina a hacer frente a una deuda, que es la más grande de los últimos 30 años” sostuvo el funcionario. En tanto, el ministro de Economía del país vecino, Paulo Guedes, convalidó la iniciativa: “Vamos a intentar conectarnos con Vaca Muerta”.

En Misiones, una de las provincias que se vería favorecida sostienen que la idea es interesante, pero esperan que la obra no llegue al NEA de rebote, sino por decisión política. Si bien en lo que va del gobierno del Frente de Todos no hubo avances, en la Tierra sin Mal muestran otro camino. En Itaembé Guazú, un complejo habitacional en el que proyectan unas 15 mil viviendas ya hay 2.000 usuarios que utilizan sistema de gas mediante redes.

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La tan postergada obra tuvo sus idas y vueltas, quizás el momento de mayor ilusión para las provincias del norte fue el principio. Ante la Asamblea Legislativa, el 1 de marzo del 2006 Néstor Kirchner anunciaba una serie de medidas para esta zona del país, una de ellas era la de hacer llegar el gas natural desde Bolivia a Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones.

La obra fue oficialmente inaugurada en junio de 2011, pero recién en agosto de 2014 Cristina Fernández de Kirchner encabezó el acto por la firma de contratos que dio comienzo a la construcción del GNEA y al llamado a licitación de la segunda etapa, que comprendía el tendido de la red domiciliaria de gas natural en Formosa, Chaco y Santa Fe.

La Etapa II, que arrancó a comienzos de 2015, iba a permitir que los ciudadanos de 80 localidades de los tres distritos sustituyeran el consumo de gas en garrafas por gas de red a partir de 2017. Esta instancia comprendió la construcción de los tramos troncales, ramales de aproximación y cañerías en las tres provincias para satisfacer las necesidades de 80 localidades. Pero la obra fue demorada primero y paralizada después por la administración de Mauricio Macri.

La primera beneficiada de esta larga historia fue Chaco. En esa provincia las obras comenzaron en 2015 y finalizaron un año después. Sin embargo, la gestión Macri paralizó la construcción de las plantas reductoras de presión, ramales y redes internas. De esa manera, frenaron la habilitación del gas de red para los domicilios. Pero esto no fue todo, al rediseñar los trazados borraron de un plumazo a Misiones y Corrientes, dos provincias que tenían los pliegos terminados y con ingeniería básica listos para ser licitados.

Hasta agosto de 2018, fecha de su paralización por tiempo indeterminado, la obra apuntaba a incorporar unos 378.000 nuevos usuarios al servicio de gas de red de Formosa, Chaco, este de Salta y Santa Fe. Pero esta cifra obedecía a la poda macrista, porque sin ella, la cantidad de ilusionados usuarios del GNEA rondaba los 755.555.

La nueva reactivación pone a la llegada del gas natural al NEA en la agenda de ilusiones, aquellas que hicieron creer al postergado habitante del norte que en algún momento llegaría el verdadero progreso. ♣♣♣

#PA.

SABADO 01 DE FEBRERO DE 202O.