El dueño del caos

El dueño del caos

Por Cristian Franchi


Fue escribano de Lázaro Báez, gobierna Chubut tras la muerte de Mario Das Neves y fue reelecto este año. En su provincia se cumplieron dos meses sin clases, murieron docentes y las protestas quemaron la legislatura. Como si fuera poco, pretendió aumentarse el sueldo en más de un 100%.

Chubut atraviesa un momento delicado, con protestas de estatales y sin clases desde hace más de dos meses. La provincia patagónica tiene un gobernador que en el medio del caos pretende aumentarse el sueldo y al cual le aparece un vínculo amoroso con Luciana Salazar, la vedette y analista política del momento en las redes sociales.

¿Quién es el dueño del caos chubutense? Mariano Arcioni nació en Comodoro Rivadavia, es abogado, escribano y gobernador de la provincia de Chubut, cargo al que asumió tras el fallecimiento del gobernador Mario Das Neves en el 31 de octubre de 2017.

Desde hace diez semanas Chubut no tiene clases, se discontinuó el pago de la obra social, los juzgados y los hospitales funcionan solo para emergencias y se paralizó la actividad pública porque Arcioni, luego de ser reelecto el 9 de junio comenzó a pagar los salarios en cuotas o directamente a no pagarlos.

Para colmo de males, el martes en medio de esta situación de tensión social y de los reclamos de los docentes, el mandatario provincial, a través del ministro coordinador Federico Massoni, presentó un proyecto de Ley para incrementarse el sueldo en un número que supera al 100%. Cálculos de la oposición advierten que si avanza en el parlamento, el gobernador pasará de ganar 55 mil pesos a 250 mil pesos, con los descuentos incluidos.

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Según cuenta la revista Noticias, siendo escribano asesoraba profesionalmente al empresario Lázaro Báez. Incluso, fue el creador de una sociedad anónima que en 2016 aún pertenecía al empresario actualmente detenido. En ese entonces, el vínculo golpeó fuerte a la gobernación de Mario Das Neves cuando Arcioni era su vicegobernador y puso en escena las relaciones entre el santacruceño y la clase política patagónica.

Con Das Neves fallecido y con Arcioni en el poder comenzaron los problemas. En sólo 22 meses de gestión, el gobernador cambió cuatro veces de ministro de Educación y de Economía y en tres oportunidades removió al responsable de Obras Públicas y a su ministro coordinador. Incluso varios de ellos sufrieron atentados y amenazas de muerte por la crisis que atraviesa la provincia.  

Sin embargo, en Chubut aseguran que el origen del conflicto no es de ahora, sino que data del 2015 cuando asume Das Neves. La diputada provincial del Frente para la Victoria Gabriela Dofour reveló en entrevistas que la enfermedad de Das Neves y la posterior llegada de Arcioni a la gobernación sin experiencia política agudizaron los desmanejos financieros de la provincia.

El chubutense fue uno de los gobernadores que decidió adelantar las elecciones y en las PASO apostar a la boleta corta. El resultado lo dejó muy lejos de un triunfo y con la imposibilidad de adherir su boleta a la del Frente de Todos en las generales de octubre.

Tras ser reelecto el 9 de junio con poco más del 35% de los votos, la provincia gobernada por Arcioni se convirtió en un verdadero caos. Cuantos más días pasaban, más rutas se cortaban, la preocupación y el malestar era moneda corriente en la provincia patagónica. Sin embargo esa misma noche de festejos chubutenses, el gobernador fue el garante del famoso café invitado vía televisión por Alberto Fernández a Sergio Massa, que en ese momento se encontraba en esa provincia, de festejos con Arcioni.

Las semanas fueron pasando y el panorama siguió oscureciendo, agudizado por la crisis económica nacional, por la coyuntura internacional y por decisiones del presidente Mauricio Macri, como el congelamiento del precio del combustible o la caída en el precio del barril del petróleo, sobre todo en una provincia que tiene anclada su economía a la actividad petrolera. El gobierno de Chubut calculó pérdidas por 2.000 millones de pesos hasta fin de año por el congelamiento.

Las muertes de las docentes Jorgelina Ruiz Díaz y María Cristina Aguilar cuando volvían de una protesta avivaron el fuego con incendios en la legislatura provincial y pusieron al gobernador en la cuerda floja, con la posibilidad concreta de un juicio político. Aunque en la mañana del miércoles brindó un mensaje sentido, dispuso un día de asueto y dos de duelo, además de reclamar los fondos que supuestamente adeuda el gobierno nacional.

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Pero la política no lo es todo para “el lobo solitario” como lo apodan en su provincia, por la manera de manejarse en su vida personal. En los últimos días se lo vinculó con Luciana Salazar, la analista política del momento en twitter, lo que terminó hasta entonces con su bajo perfil y lo puso en los principales títulos de los programas de chimentos.

En una entrevista concedida el jueves último a Eduardo Feinmann, el gobernador desmintió los rumores, “soy consciente de lo que se generó, pero lo desmiento rotundamente lo que se inventó. La verdad es que no le doy ninguna importancia” sostuvo el mandatario patagónico.

En plena campaña electoral y a través de las redes sociales surgió el hashtag #ArcioniEsAlberto en clara referencia al candidato presidencial del Frente de Todos, algo que el propio gobernador se encargó de desmentir y de rápidamente acusar al oficialismo nacional y a la izquierda de querer embarrar la cancha. Sin embargo, el diario Perfil dio cuenta de futuras reuniones entre referentes del frente ganador de las PASO, Massa y el propio gobernador para intentar calmar un poco las aguas.

Mariano Arcioni, el hombre de 47 años que asumió la gobernación de su provincia sin experiencia, el que apenas empezó su segundo mandato pretende aumentarse el sueldo en más del 100%, el que tiene a docentes sin dar clases hace dos meses y a dos maestras muertas en medio de las protestas. Mariano Arcioni, el dueño del caos chubutense. ♣♣♣