El ajuste debe comenzar por casa

El ajuste debe comenzar por casa

Por Cristian Franchi


El Estado nacional busca redistribuir y achicar el margen entre ricos y pobres, mientras tanto los poderes legislativos provinciales gastan millones de pesos sin necesidad y muchas veces en ideas vacías.  

El contexto lo pide a gritos. En tiempos de crisis y de salidas de emergencia, la reestructuración del gasto en Argentina debe empezar –de una buena vez por todas- desde arriba. Probablemente la austeridad de los poderes estatales deba ser el punto de partida de esa reestructuración.

Un informe de la Fundación Libertad, realizado en base a Presupuestos provinciales le puso números al costo de los poderes legislativos de los 24 distritos del país. El reporte evidencia un gasto innecesario para los tiempos que corren: unos 41 mil millones de pesos al año.

Paradójicamente, el podio de las provincias que más gastan en sus representantes son dos de las que están en lo más alto en cuanto a niveles de pobreza: Tucumán y Chaco. La provincia que gobierna Juan Manzur destina más de $4.200 millones al año, a razón de $85,7 para cada legislador.

Hoy en día, un diputado tucumano cuesta casi seis veces más que un jujeño, una diferencia considerable teniendo en cuenta que dichos distritos poseen casi la misma cantidad de legisladores (49 y 48 respectivamente).

En el caso de Chaco, gobernada nuevamente por Jorge Capitanich, la suma asciende a $2273,3 millones. Cada representante legislativo recibe –monedas más, monedas menos- cerca de $71 millones de pesos al año. También sirven las comparaciones puertas adentro, por ejemplo, el presupuesto para la legislatura de esa provincia es 2,4 veces más grande que el destinado para el Ministerio de Producción, que recibió para este año $956 millones.  

El tercer lugar lo ocupa la Ciudad de Buenos Aires. Allí, el presupuesto anual para el funcionamiento de la legislatura es de $4.194.725.612. Si bien la cifra es elevada, se debe tener en cuenta que se trata de un distrito con mayor población que los anteriores. Cada legislador demanda por año $69,9 millones.

La provincia de Buenos Aires es la de mayor cantidad de habitantes en el país, y es a su vez, la que cuenta con el mayor número de legisladores (138). El territorio gobernado por Axel Kicillof es bicameral y requiere para su funcionamiento casi $8900 millones, el presupuesto más alto de todas las provincias.

Para dimensionar el volumen de recursos que requiere el funcionamiento del poder legislativo bonaerense, el informe elaborado por la Fundación Libertad consigna que su gasto equivale a casi 14 veces lo asignado al Ministerio de Agroindustria o 74 veces más que lo destinado al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

En comparación con 2018, las provincias que más incrementaron su gasto legislativo fueron Neuquén (64,5%), Chaco (63,6%) y Tucumán (58%). Las que menos aumentaron sus recursos públicos para el funcionamiento de este concepto son Mendoza (10,8%), Santiago del Estero (16,9%) y Misiones (19,8%).

En el caso de Misiones y Mendoza se dio que tras los anuncios de los gobernadores Oscar Herrera Ahuad y Rodolfo Suárez de congelar su salario por la vigencia de la Emergencia, las legislaturas provinciales se sumaron. Un gesto del que se espera tenga mucha más adhesión en el resto del país. 

En tanto que en Tucumán, el presidente subrogante de la Legislatura provincial, Regino Amado, dispuso el congelamiento por 180 días de las dietas que “por todo concepto” reciben los diputados.

En el extremo opuesto de la tabla se encuentran Santiago del Estero, San Luis y Mendoza. En el territorio gobernado por Gerardo Zamora cada diputado insume $3,8 millones anuales, ya que el presupuesto previsto para la legislatura es de $152 millones de pesos. Comparado con Tucumán -su vecino que encabeza la nómina- gasta casi 23 veces menos en sus representantes.

En el caso de San Luis, el gasto anual es de $266,1 millones. Cada legislador representa algo más de $5,1 millones. En tanto que Mendoza completa el trío austero con un presupuesto por encima de los $1000 millones para sus 86 legisladores, que se llevan $11,7 millones cada uno para sus gastos operativos.

Los números no mienten y reflejan un gasto que, como bien se dijo al principio, necesitan una reestructuración urgente para los álgidos tiempos que corren. ♣♣♣

#PA.

Sábado 4 de enero de 2020.