Alberto vuelve a la caza de los votos cordobeses

Alberto vuelve a la caza de los votos cordobeses

Por Cristian Franchi


El candidato del Frente de Todos regresa a Córdoba, uno de los pocos distritos que le fueron esquivos. El factor del “delasotismo” y la reiterada prescindencia del gobernador Juan Schiaretti.

Metido de lleno en la campaña hacia el 27 de octubre, Alberto Fernández reinicia el recorrido por las provincias, periplo que inició en Tucumán con el acto organizado por el gobernador Juan Manzur, tras su regreso por la península ibérica.

La segunda estación será la difícil Córdoba, terreno donde el gobernador Juan Schiaretti mantiene su postura prescindente de la cuestión nacional y donde en las PASO triunfó Mauricio Macri.

El motivo de la visita de Fernández es participar de una misa por el primer aniversario del fallecimiento del ex gobernador José Manuel De la Sota, donde fue invitado por sus hijas Natalia y Candelaria, con las cuales viene manteniendo reuniones en el marco del tejido electoral cordobés.

La hija del fallecido dirigente justicialista se comprometió a su vez a trabajar por la candidatura a presidente de Alberto en sintonía con varios de los intendentes más importantes, incluso varios de ellos alineados con el gobernador Schiaretti. Impulsarán la lista corta con candidatos a diputados nacionales, pero repetirán la “necesidad” de optar por la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner en la categoría para la presidencia de la Nación.

Como para tener en cuenta la importancia que tiene Córdoba en el armado electoral de Fernández, en los días previos a viajar a España, además de verse con Natalia De la Sota, estuvo con Carlos Caserio y dirigentes del PJ cordobés en el Senado y hasta pasó por las oficinas de la calle México Olga Riutort, que se vio con Santiago Cafiero.

Además, habló con Schiaretti y no se descarta que se produzca un nuevo encuentro entre ambos, aunque el mandatario cordobés sostiene su neutralidad pública: hay tirantez en el PJ provincial y “El Gringo” sostiene que en la medida que más de 40% de los cordobeses vote a Macri, no puede abrazarse a los Fernández.

Tras el envión que significó el resultado de las PASO, Fernández esperó con expectativas que el gobernador Schiaretti modificara o al menos revea su postura de prescindencia de la contienda nacional. El diario cordobés La Voz del Interior asegura que si bien el candidato no esperaba el respaldo del mandatario cordobés, le duele que éste diga que le da lo mismo si es Fernández o Macri el presidente.

Pero Schiaretti tiene sus argumentos para mantenerse al margen de la pulseada presidencial. Córdoba es la provincia más anticristinista, y Alberto lleva a Cristina como su candidata a vicepresidenta.

Además, las PASO fueron un duro golpe para Macri a nivel nacional, pero en Córdoba ratificó su fuerte caudal electoral y aunque a Hacemos por Córdoba no le fue bien con su boleta corta, el gobernador cuida su poder en la provincia. Pese a la postura localista de Schiaretti, sabe Fernández que el resultado no depende de la voluntad del prescindente gobernador. Los votos del peronismo “delasotista” son los que pueden achicar aún más la diferencia con Macri, en eso trabajan. ♣♣♣