Ahora el gobierno quiere oxigenar a las provincias

Ahora el gobierno quiere oxigenar a las provincias


Sobre el cierre de la gestión, el Gobierno pretende bajar la tensión con las provincias y mediante un DNU las excluyó del reperfilamiento de la deuda.

A pocos días del cambio de gestión, el gobierno de Mauricio Macri busca darle un poco de alivio a las castigadas arcas provinciales. Mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), el Ejecutivo excluyó a la Ciudad de Buenos Aires y a las 23 provincias del reperfilamiento de la deuda que fue anunciado el 28 de agosto por el ministro de Hacienda Hernán Lacunza. Tras esta decisión del Gobierno, los distritos podrán cobrar en tiempo y forma los títulos nacionales que tengan en su poder.

Originalmente las provincias sumaban US$ 1.248 millones en Letes y Lecaps. La lista de las afectadas incluía a Buenos Aires, con US$ 500 millones; San Juan (US$ 234 millones), Mendoza (US$ 205 millones), la Capital Federal (US$ 123 millones), Río Negro (US$ 83 millones), Salta (US$ 35 millones), Formosa (US$ 20 millones), Santa Fe (US$ 20 millones), Catamarca (US$ 15 millones) y La Rioja (US$ 13 millones).

Ahora, en un plazo de cinco días hábiles, recibirán el pago íntegro de aquellas letras que hayan vencido en la moneda original de cada emisión.

Desde el gobierno admitieron que la aplicación de esa medida “ha generado desequilibrios financieros en algunas jurisdicciones locales y condiciona el cumplimiento de las obligaciones a cargo de ellas en el marco del Régimen Federal de Responsabilidad Fiscal, y sus relaciones financieras con el Estado Nacional”.

De ahora en más todos los distritos deberán informar al Ministerio de Hacienda la especie, el valor nominal original, el intermediario financiero, la titularidad, la depositaria local en la que estén registradas las respectivas tenencias y las Claves Únicas de Identificación Tributaria (CUIT) bajo las cuales registran los títulos comprendidos en este decreto.

En los hechos, la norma excluye de la postergación de pagos a las letras que a fin de octubre y a la fecha de pago estén en manos de provincias o de alguno de sus organismos, fondos e instituciones. Es decir que deberán cobrarlas los propios distritos, no podrán venderlas a terceros.

El 28 de agosto a través del decreto Nº 596, el Poder Ejecutivo lanzó el reperfilamiento de la deuda “en razón de diversos factores que impactaron en la evolución de la economía argentina y la incertidumbre en los mercados financieros”.

En septiembre último, y por medio de una resolución, el Ministerio de Hacienda impulsó el “Programa de Asistencia para la Recomposición Financiera”, con el fin de asistir financieramente a las provincias y la ciudad de Buenos Aires en la medida en que poseyeran títulos del Estado nacional “y tuvieran dificultades para atender su déficit financiero y regularizar atrasos de tesorería en concepto de salarios y servicios esenciales”.

Por eso ahora, el Gobierno estimó que “resulta imprescindible disponer de nuevas medidas que permitan que esas jurisdicciones atiendan sus obligaciones bajo el Régimen Federal de Responsabilidad Fiscal, y los Consensos Fiscales aprobados por las Leyes Nros. 27.429 y 27.469”.

Cabe recordar que las provincias avanzaron con un documento para convencer a la Casa Rosada de suspender la baja de impuestos prevista en el Pacto Fiscal, ante el riesgo de la pérdida de recursos que supone su continuidad. Mientras advierten los riesgos de sostener ese esquema que los gobernadores acordaron con Mauricio Macri en 2017, en paralelo ensayan un Plan B en caso de que Nación decida mantener en pie la letra de ese acuerdo.

#PA. NA.

SABADO 30 DE NOVIEMBRE DE 2019.