Después de la unidad, el desafío de no romper

Después de la unidad, el desafío de no romper


En abril el PJ nacional deberá renovar autoridades, un gran desafío para ratificar la unidad.

Después de perder las elecciones en el 2015, hubo quienes aseguraron que el peronismo estaba atravesando su peor momento de la historia. La fragmentación, las internas y la crisis de liderazgo eran muy grandes, tanto que en abril de 2018 ─ en una maniobra fraudulenta─ el PJ Nacional fue intervenido por orden de la jueza María Romilda Servini de Cubría.

Sin embargo, cuatro años de macrismo fueron suficientes para que los hombres y mujeres de las distintas vertientes del peronismo decidieran unirse.  Esa unidad logró que en octubre del año pasado el Frente de Todos resulte victorioso en las elecciones generales y llegue nuevamente a la Casa Rosada.

Ahora, el gran desafío que tienen por delante el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, junto a los gobernadores peronistas, es el de la renovación de autoridades del PJ Nacional, que si bien en principio sólo parece un trámite legal para evitar una eventual intervención judicial, obligará a llevar a cabo delicadas negociaciones entre todos los sectores.

Con la reestructuración de la deuda externa, la lucha contra el hambre y la reactivación de la economía como temas urgentes en la agenda de la Casa Rosada, los referentes de los distintos sectores del peronismo consideran que aún falta para discutir las negociaciones de la próxima conducción partidaria, que debe estar resuelta en abril. Aunque se estima que las negociaciones futuras podrían empezar a verse en la reunión del Consejo Nacional que debería ser convocada para fines de este mes o comienzos de marzo.

Uno de los dirigentes del PJ que más conoce de internas reflexionó que: “Hay tiempo para discutir cómo se hará la renovación porque los mandatos vencen en mayo y además no parece que vaya a haber demasiados problemas para ponernos de acuerdo en una lista que represente a todos los sectores y mantenga en funciones al partido, a un año de las elecciones de 2021 y siendo gobierno el propio peronismo”.

Sin embargo, el tiempo que ocupa la gestión, en medio de una situación económica compleja, y los pequeños detalles legales son justamente lo que más preocupa a varios de los operadores del PJ que ya piensan en cómo evitar cualquier error para que la justicia no vuelva a intervenir el partido como pasó en 2018.

Por eso, los dirigentes que suelen pasar por sede del PJ nacional, en Matheu 130, ya comenzaron a tender puentes con la Casa Rosada y con las distintas gobernaciones para no dar un paso en falso, porque todavía está muy fresco el recuerdo del sindicalista Luis Barrionuevo como interventor.

“Antes de que el PJ vuelva a ser una maquina electoral para 2021, debemos tener todo en regla”, es la idea que varios dirigentes encargados de la vida partidaria repiten como un mantra.

La costumbre en el peronismo es que cuando el partido está en el poder, como modo de reconocimiento a su liderazgo y conducción política, es el propio jefe de Estado el titular del PJ. Sin embargo, desde la Rosada aseguraron que “todavía nadie se puso a pensar si Alberto debe ser el presidente del Partido Justicialista”, ya que por ahora la gestión “ocupó el 100 por ciento de la agenda”.

Una de las posibilidades que se barajan ─y la que más chances tiene a la hora de renovar autoridades─ es que se elija una nueva conducción, pero sin desplazar a José Luis Gioja de su lugar de titular a cargo; según comentaron fuentes partidarias, esto sería “en reconocimiento a su desempeño en momentos difíciles y su labor a favor de la unidad”.

Casi en paralelo, Gioja deberá enfrentar una pulseada en su territorio, porque el justicialismo sanjuanino debe afrontar también internas y puede que haya un enfrentamiento con el gobernador Sergio Uñac. También habrá internas en los próximos meses en Santa Fe, donde le toca tejer al gobernador Omar Perotti.

La única certeza existente por el momento, es que la próxima conducción no tendrá a dos figuras que en las elecciones pasadas confrontaron al Frente de Todos, Miguel Ángel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, con cargos en la mesa que debe irse.

Las fechas, según los plazos establecidos por la Carta Orgánica del PJ, deberían obligar a una reunión del Consejo Nacional a fin de este mes o principio de marzo y a la realización del Congreso partidario en abril para elegir las nuevas autoridades. Con otra novedad: deberá respetarse la ley de paridad de género.

#PA. Télam

Domingo 9 de febrero de 2020.