Corrientes: se abstuvo de declarar el presidente de la Cámara de Diputados

Corrientes: se abstuvo de declarar el presidente de la Cámara de Diputados

Se trata de Pedro Cassani, quien fue citado a indagatoria por la justicia provincial por presunto enriquecimiento ilícito tras el desmantelamiento de una financiera clandestina.

#PA

El presidente de la Cámara de Diputados de Corrientes, Pedro Cassani, se abstuvo este jueves de declarar en la indagatoria por presunto enriquecimiento ilícito para la que fue citado por la justicia provincial, informaron fuentes judiciales.

Cassani, reelecto en junio pasado como diputado por la alianza Encuentro por Corrientes, se presentó esta mañana en el Juzgado de Instrucción N° 3 de Corrientes, a cargo de la jueza Josefina González Cabañas, en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito iniciada en 2016, y que recae actualmente en el fiscal Gustavo Roubineau.

Según cita la agencia Télam, el legislador se ajustó a derecho, pero no declaró ni presentó documentaciones, en la investigación en la que está imputado junto a un hijo.

El diputado, que preside el partido Encuentro en Libertad (ELI), tiene inmunidad de arresto, pero no de proceso, aunque según el Código Procesal Penal de Corrientes, antes de ser procesado debe ser desaforado, explicaron fuentes del Poder Judicial a Télam.

La investigación sobre Cassani y su hijo Diego acumula 17 cuerpos en un expediente que se inició en agosto de 2016, y que surgió en la justicia federal tras el desmantelamiento de una financiera clandestina llamada Pyramis.

En cajas de seguridad abiertas a nombre de Cassani, con su hijo como “autorizado”, fueron hallados 1.109.400 pesos y 578.771 dólares que no figuran en sus declaraciones patrimoniales ante la AFIP, según indica el tramo federal del expediente.

La investigación llevada adelante por la Fiscalía Federal N°1, a cargo de la Procuradoría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) permitió constatar que al menos desde 2012 hasta octubre de 2015 la cooperativa Pyramis funcionó como un banco clandestino.

Bajo la fachada de una cooperativa, la entidad desarrolló una operatoria caracterizada por la captación de fondos del público que luego eran utilizados para el otorgamiento de préstamos, descuento de cheques, y operaciones cambiarias. Durante los allanamientos se logró acreditar, incluso, que ofrecía a sus clientes –tanto asociados como terceros ajenos- el servicio de cajas de seguridad.

Tal actividad, desplegada fuera de la órbita del Banco Central de la República Argentina, le permitió a la cooperativa obtener alrededor de 68,5 millones de pesos, personas ajenas a la entidad y capitalizar más de 9,5 pesos en intereses, con al menos 212 clientes confirmados.

La pesquisa puso en evidencia los vínculos económicos que la cooperativa mantenía con una gran cantidad de personas jurídicas, a pesar de que su estatuto solo permitía asociarse a las personas de existencia visible. Se logró establecer así el modus operandi mediante el cual la entidad recibía dinero de otras empresas para destinarlo a préstamos, garantizando su cobro con cheques y/o pagarés emitidos por quienes tomaban el dinero en préstamos.

Redacción PA. Agencia Télam.