Alberto apoyó a Evo

Alberto apoyó a Evo


El instituto tecnológico de Massachusetts, luego de un exhaustivo análisis estadístico, desechó la posibilidad de fraude en las últimas elecciones bolivianas que consagraron como ganador a Evo Morales.

El presidente Alberto Fernández se hizo eco ayer del informe realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts, que dictaminó que no hubo fraude en las elecciones bolivianas ganadas por Morales en octubre último, al señalar que el derrocado mandatario “ganó los comicios electorales del año pasado por más de 10 puntos de diferencia, sin que mediara fraude alguno”. Vía twitter, el presidente argentino subrayó que el trabajo realizado por el Instituto estadounidense “critica con singular dureza, por su inconsistencia,  la auditoría realizada en esa oportunidad por la OEA que concluyera en afirmar la existencia de irregularidades en la elección que ahora se reivindica”.

Fernández también recordó su postura en el momento del golpe de Estado que derrocó a Evo Morales: “Como siempre señalé, en Bolivia se violentó el Estado de Derecho con el accionar de las Fuerzas Armadas y sectores de la oposición al entonces presidente y con la explícita complicidad de la OEA que estaba llamada a velar por la plena vigencia de la democracia”. Asimismo señaló la actitud que tuvo el gobierno de Mauricio Macri en aquel momento: “El Gobierno argentino de entonces, guardó un silencio cómplice ante semejante atropello, desoyendo las voces que entonces se levantaron para preservar la institucionalidad boliviana”.

Finalmente el mandatario argentino instó a que el vecino país recupere la normalidad democrática: “Como siempre ratificamos nuestro compromiso con la democracia y el pleno respeto al Estado de Derecho y a los Derechos Humanos. Por eso reclamamos la pronta democratización de Bolivia, con la plena participación del pueblo boliviano y sin proscripciones de ningún tipo”.

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El informe del MIT

El Instituto Tecnológico de Massachusetts reveló, en un informe publicado por el Washington Post, que Evo Morales ganó las elecciones presidenciales de Octubre de 2019 con “alta probabilidad”, sin cometer fraude. En su trabajo, los investigadores pertenecientes al laboratorio de Ciencias y Datos Electorales cuestionan fuertemente a la OEA: “el análisis estadístico y las conclusiones de la OEA parecen profundamente defectuosas”.

Los académicos norteamericanos se enfocaron en estudiar la tendencia del escrutinio antes y después de que se interrumpiera el conteo rápido –que estaba en 84% del total escrutado–, ya que a partir de ese momento tomaron mayor intensidad las denuncias y protestas de fraude por parte de la oposición política y de la Organización de los Estados Americanos. En ese momento Morales aventajaba por alrededor de 8 puntos al ex presidente Carlos Mesa, al retomar y completarse el escrutinio la diferencia se estiró a más de 10 puntos –necesarios para evitar la segunda vuelta–. El reporte publicado por el medio ubicado en Washington afirma que es “altamente probable que Morales superase el margen de 10 puntos porcentuales” y que “no parece haber una diferencia estadísticamente significativa en el margen antes y después de la interrupción del conteo preliminar”.

Los investigadores realizaron aproximadamente 1000 simulaciones con los resultados previos a la interrupción del conteo rápido y concluyeron que “Morales podía esperar al menos una ventaja de 10,49 puntos respecto a su más inmediato competidor. De nuevo, eso sugiere que el aumento en el margen de Morales después de la interrupción puede explicarse por completo con los votos ya sumados”.

Sobre la OEA, el estudio del MIT indica que dicha organización “no cita ninguna investigación previa que demuestre que son válidas sus asunciones. Según el criterio de la OEA para el fraude, es posible que las elecciones estadounidenses en las que los votos que se cuentan más tarde tienden a inclinarse hacia los demócratas también puedan clasificarse como fraudulenta”.

“El fraude electoral es por supuesto un problema grave, pero confiar en criterios no verificados como prueba de fraude es una seria amenaza para cualquier democracia”, concluyeron.

Conclusiones similares a las arribadas por los investigadores del instituto de Massachusetts habían sido esgrimidas las horas posteriores a la elección en Octubre de 2019 y en los meses posteriores –el Centro de Investigación en Economía y Política, el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, además de investigadores particulares–. Pero para que el tema llegue a los medios de los países centrales tuvo que aparecer la firma de un prestigioso centro de investigaciones como el MIT.

#PA. Télam y NA.

Domingo 1 de marzo de 2020.