1 de Mayo: ningún pie en la calle, muchos en las redes

1 de Mayo: ningún pie en la calle, muchos en las redes

Por Lucía Sabini Fraga

Hoy viernes a las 11 de la mañana, alrededor de diez dirigentes sindicales se reunirán en una fábrica recuperada del barrio de Mataderos para conmemorar el 1 de Mayo. Pocas personas y con las debidas medidas de seguridad: no habrá actos ni muchedumbre, acorde a la emergencia sanitaria que rige en Argentina y el decreto de Aislamiento Social Obligatorio decretado el 19 de marzo, ya extendido en dos oportunidades, y con fuerte pronóstico de continuidad durante todo mayo. 

Luego, se trasmitirá vía streaming, en redes y por canal abierto, una puesta en común con la lectura de un documento tipo manifiesto, consensuado entre todo el espacio convocante. Allí se agrupan entre otros, la CTA Autónoma (Central de Trabajadores Argentinos), ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), UTEP (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular, ex CTEP), la Corriente Federal de Trabajadores (que incluye a la Asociación Bancaria), el Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, Vía Campesina y CONADU-H (Federación Nacional de Docentes Universitarios). 

En principio, los convocantes son parte del espacio que a mediados de abril confeccionó el documento “Nadie se salva solo” donde exigían medidas de mayor impacto frente a los grandes sectores empresarios, y la puesta en práctica del decreto contra el despido de trabajadores. “Pretendemos que en este contexto el Estado intervenga con determinación y medidas concretas frente a las empresas que no se expresan con el mismo compromiso, privilegiando sus intereses por sobre los del resto de la sociedad” reclamaba el documento.

El no-acto incorporará pantallas gigantes y participaciones de otros 100 dirigentes nacionales vía Zoom, el programa de moda que delata la marca de época. “Es bastante simbólico, pero había que hacerla” asegura un dirigente en off the record. Un acto gremial virtual: casi como hacer un asado con hamburguesas de soja; aunque con el claro objetivo de fondo de potenciar una articulación futura del espacio, contrapuesto a la dirigencia de la CGT.

Por su parte, la Central General de Trabajadores (CGT) no anunció ningún tipo de actividad central para este 1 de Mayo, ni siquiera de carácter virtual. Algunos gremios harán intercambios cibernéticas dedicadas a la formación y reflexión conjunta, pero de manera focalizada. Tras una semana complicada, la central obrera se llamó al silencio.

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El contexto de la pandemia aprieta la economía como pocas veces, y se desatan debates acerca de cómo y quiénes pagarán los platos rotos de este agujero, a esta altura, mundial. En Argentina, el parteaguas político podría definirse a partir de dos hechos: el debate del proyecto parlamentario de un impuesto extraordinario a las grandes fortunas (pensado tanto a partir del patrimonio de las 50 personas más ricas del país, como de un impuesto a la rentabilidad empresarial de aquellas que demuestren importantes ganancias); y otra posición que implica, en los hechos, la lectura de que todos y todas debemos aportar a financiar la crisis agravada por el coronavirus. El gobierno de Fernández ha reaccionado en todos los frentes y puso al Estado y las políticas públicas a tono con la emergencia; incluso apostando a ambos puntos de vista -que si bien no son contradictorios, tienden a diferenciarse en la arena política y mediática. 

Esta semana, la confirmación del acuerdo entre la CGT (Central General de Trabajadores) y la UIA (Unión Industrial Argentina) con el sector empresario, trajo una noticia poco entusiasta para la clase trabajadora: finalmente se fijó un tope al recorte del salario neto en un 25%, ante las suspensiones que se efectivicen en actividades que estén paralizadas por la pandemia. Si bien a mediados de este mes el gobierno nacional anunció una importante medida de alivio       -como ser el pago de los salarios de los trabajadores de las empresas privadas mediante el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (que varía en porcentaje de cobertura según la cantidad de trabajadores de la empresa, y se ajusta al valor máximo del salario mínimo vital y móvil vigente)- la propuesta gubernamental pareció no alcanzar para aliviar la crisis del sector empresarial. 

El titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, afirmó este jueves en una entrevista radial que el acuerdo firmado entre el gremio y las empresas cuyo objetivo implica evitar los despidos directos, no puede interpretarse “como una baja de salario” para quienes no están cumpliendo sus funciones. “Los que están en su casa, cobrarán 70% del haber bruto, lo que no es una baja del salario sino pagarle a los compañeros: desgraciadamente las empresas no pueden tener actividad y están reconociendo un salario”.

Por su parte, el Ministro de Trabajo de Nación, Claudio Moroni, coincidió con la lectura de la central obrera y minimizó las críticas que hicieron varios sectores al acuerdo CGT-IUA: “En este marco esa posición es un error de apreciación”, declaro Moroni, refiriéndose al contexto de pandemia y paralización de la economía. También afirmó en declaraciones a la agencia Télam este pasado jueves, que la “prioridad de mantener los empleos” da como resultado “un marco a las negociaciones por suspensiones para permitir un grado de protección de derechos y mantener la unidad productiva de las empresas que están casi con las persianas bajas”. 

Dentro de las críticas al acuerdo, el dirigente sindical Pablo Micheli remarcó que “la cuarentena que acata de forma disciplinada la inmensa mayoría del pueblo, no puede ser utilizada para empeorar la calidad de vida de los trabajadores”. De acuerdo al panorama existente, el foco de este sector advierte la necesidad de “discutir propuestas alternativas y determinar pautas de equilibrio socio-económico para transitar “la grave crisis con nuevos parámetros de equidad y solidaridad colectiva”. 

Mientras se calculan en decenas de miles los trabajadores afectados por la crisis y las medidas de aislamiento, el esfuerzo por no generar mayores consecuencias viene siendo un ejercicio extendido, sobre todo desde el Estado mismo. Quizás, como pocas veces, este Día del Trabajador atípico imponga nuevas discusiones sobre la concentración de la riqueza y el rol de los trabajadores: bienvenido sea.     ♣♣♣

#PA.

Viernes 1 de mayo de 2020.