Los ganadores del año electoral

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Por Fernando Oz


Exclusivo para los avezados y cultos lectores de la Tierra Sin Mal.

Hacer un análisis sobre las elecciones del domingo pasado sería abundar innecesariamente sobre lo que ya hemos hecho a través de la brillantez de nuestros diferentes autores. Tratar de buscar una explicación a la derrota de la renovación –en #PuenteAereo nos jactamos de llamar pan al pan y vino al vino– no solo sería extemporáneo, sino que además redundante: lo hemos hecho desde ésta misma columna a pocos días del anuncio de la estrategia de la boleta corta.

Para seguir en esa línea de avanzada, en esa vanguardia, hay que buscar los conectores de la página de ayer con el resultado de la recolección y análisis de los datos concretos más recientes de hoy. El resto son proyecciones analíticas cruzadas por las diversas variables de un cuadro de impredecibilidades aleatorias.  

La renovación es un constante movimiento de ideas en plena evolución, de no haber sido así no se hubiese mantenido desde hace dieciséis como una opción de poder. Lo que quiero decir es que la renovación es neo por naturaleza propia. A la 5.0 le seguirán otras. La evolución propia del conocimiento. La clave para seguir desarrollando aquel futuro estará en el relanzamiento del Centro de Estudios Estratégicos de Misiones para establecer las bases de un pensamiento de vanguardia y establecer una agenda para analizar y abordar los nuevos paradigmas sociales.

El llamado misionerismo salió airoso, en una posición vencedora dentro del nuevo esquema nacional de poder. Ahora presentaremos quienes son los ganadores de un extenso año electoral.  

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  • Carlos Rovira

Las diferentes instancias electorales del año demostraron que en la Tierra Sin Mal, Rovira mantiene el poder desde su banca de diputado provincial. No hubo precandidato ni candidato que no haya golpeado su puerta para entrar a la provincia. Nadie puede negar esa realidad, que quedó expuesta durante todo el año. A cada uno de los que llegaron buscando el apoyo y su consejo les dijo –palabras más, palabras menos– lo mismo: Hay que dejar la grieta de lado, colaborar con la gobernabilidad, reactivar la economía, apostar a la industria del conocimiento, y nuestro norte seguirá siendo fortalecer al misionerismo que es lo nuestro. Rovira sostiene que la renovación tiene que seguir como una unidad política territorial, por fuera de las grandes estructuras partidarias y reforzar la independencia misionerista por arriba de las grietas. Considera que el rol de los diputados del bloque en el Congreso seguirá siendo clave en un escenario que seguirá estando polarizado. Todo indica que dejará la presidencia de la Cámara de Representantes de la provincia en manos del saliente gobernador Hugo Passalacqua, lo que no significa su alejamiento de la conducción de la renovación. Le Conducteur sabe que vendrán tiempos difíciles en materia económica y que a nivel nacional la grieta, lamentablemente, no se superó.

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  • Hugo Passalacqua

Más allá de las críticas de algunos sectores de la renovación por la sintonía fina que mantuvo con el gobierno de Mauricio Macri, el saliente gobernador se irá aplaudido por varios motivos. Mantuvo una administración ordenada, no endeudó la provincia, evitó el estancamiento de la provincia pese a la crisis económica, e intentó hasta último momento mantener el equilibrio en una disputa de poder en la que su gestión no quiso intervenir. Seguramente se hará cargo de la presidencia de la Cámara de Representantes y desde allí intentará volver a la gobernación en cuatro años. Passalacqua prepara una agenda de desarrollo intelectual en una etapa en la que se amasará una nueva corriente de pensamiento. Rovira ya lo definió como el mejor gobernador en la historia de la Tierra Sin Mal. Ahora habrá que ver cómo posibilita el crecimiento del gobierno de Oscar Herrera Ahuad desde la legislatura.  

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  • Oscar Herrera Ahuad

Dentro del esquema político de la Tierra Sin Mal fue quien más ganó. Evitó en silencio la grieta, fue el gobernador electo con mayor caudal de votos en todo el país, consolidó una imagen que lo diferencia al resto de sus antecesores, y se ganó un respaldo que pocos hubiesen imaginado: el de Alberto Fernández. Pese a haber militado la boleta corta, en el plantel de los inamovibles del búnker de la calle México catalogan al Turco como “uno de los nuestros”. Posiblemente, esa cercanía con el albertismo generará más de un recelo a partir del 10 de diciembre, no sólo entre los camporistas de la Tierra Sin Mal, sino que también dentro de la misma renovación. Una de las claves para el nuevo gobernador estará en armar un gabinete a medida, tarea que no será nada fácil. El estilo todo terreno del inquieto Herrera Ahuad, será muy diferente al del diplomático Passalacqua. Su gabinete deberá correr al mismo ritmo. Quien fuera un vicegobernador en campaña permanente, ahora será un gobernador en campaña permanente. En el país comienzan a observarlo.

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  • Maurice Closs

Durante los últimos cuatro años, el senador tuvo una postura no tan diplomática con el macrismo. Así, sin sacar los píes del plato y sin hacer mucho ruido, marcó una amenguada diferencia a la estrategia de Passalacqua y Rovira. Su trinchera fueron las redes sociales, especialmente Twitter, y su táctica fue golpear con argumentos técnicos a la política económica de Cambiemos. El exgobernador adelantó el desastre económico que venía. Durante ese tiempo, también aprovechó para tejer alianzas con diferentes sectores de la oposición. Rosca, mucha rosca. Cristina Fernández de Kirchner se volvió su confidente más cercana. Ahora, Closs volvió a reunir a su tropa. Siente que volvió al ruedo, propuso algunos nombres para el gabinete de Fernández y posiblemente se quede con la presidencia provisional del Senado. Mauri se siente de vuelta.

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  • Sergio Lanziani

Nadie en tan poco tiempo ganó tantos enemigos de peso como el ingeniero nuclear. Es lógico, Alberto Fernández le encomendó la difícil tarea ­–entre otras cuestiones– de reducir las tarifas energéticas y poner en orden el gigante de YPF. Su trabajo será una de las claves más importantes de los primeros cien días del nuevo gobierno. Ya se comió unas cuantas operaciones de prensa y le esperan otras tantas. Intentó mantener un perfil bajo, pero los jugadores del sector energético no andan con chiquitas, ya le contaron las costillas y hasta le tomaron el pulso. Alberto confía ciegamente en su capacidad y Cristina ya le tomó lección durante una lluviosa tarde de viernes. Hasta el momento, ninguno de los lobbistas del sector energético logró seducirlo ni llegar a menos de tres metros de distancia. Su carácter parece impermeable e imperturbable. Aún no sabe si Energía será un ministerio o una secretaría, pero sí tiene un plan. Lanziani deberá rodearse de leales, blindarse, y estar con las antenas paradas. Para él sólo hay dos alternativas: el de ser un fusible dentro del Gabinete de Fernández, o transformarse en una suerte de San Martín. Él lo sabe.

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  • Joaquín Losada

Perdió la municipalidad de Posadas, pero en el nuevo esquema de poder hay un salvavidas con su nombre. Cosechó una buena cantidad de votos en el Cantón de Berna y el kirchnerismo le hace mimos al oído. En todos los eventos del radicalismo K hay una silla reservada para él. Ahora se hace el mudo y pone cara de “yo no sé”, pero sin dudas fue uno de los ganadores de las elecciones del 27 de octubre. Desde hace unas semanas le despertó una extraña curiosidad por saber sobre las cuentas de Yacyretá. “Es el despertar de la fuerza”, dice alguien de su entorno íntimo, sin dar más pistas. ¿Será Losada un Jedi con la remera de los Ramones?

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  • Ricardo Wellbach y Diego Sartori

En la Tierra Sin Mal, a Wellbach lo llaman El Monje. Su apodo no sólo hace referencia a su pasado como cura, sino que también a sus habilidades de operar en cualquier círculo de poder. Apoderado de la virtud de la paciencia, el diputado demostró ser un gladiador en la Cámara baja y su principal herramienta de poder se encuentra en su celular, su agenda es envidiable. Aunque cultivó buenas migas en el campamento de Cambiemos, el cambio de gobierno lo favorece. Él sabe que ahora llegan muchos más amigos que los que se van. Wellbach tendrá mucho que charlar con el Canciller Sartori. El saliente intendente de Leandro N. Alem regresa a un terreno que no le es desconocido, los viejos mozos del Congreso lo volverán a abrazar, lo mismo harán –pero en secreto– viejos operadores que ya preparan su regreso. La dupla entre El Monje y El Canciller promete ser imbatible. Es una lástima que Jorge Franco vuelva a la Tierra Sin Mal, hubiese sido un trio fantástico para el misionerismo.

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  • Héctor “Cacho” Bárbaro

Es sin duda uno de los grandes ganadores del año electoral. Al Partido Agrario y Social (PAyS) no le fue nada mal en las elecciones provinciales y coronaron con la llegada de Cacho al Congreso. Atentos con el flamante diputado nacional. El arriba firmante está dispuesto a apostar doble contra sencillo a que en poco tiempo el líder del PAyS no sólo se transformará en una de las estrellas del recinto, sino que además será el bum de los programas televisivos de contenido político. Cacho garpa en cámara y estará en él saber capitalizarlo o no durante cuatro años. Sus contactos con el Movimiento Evita, la CTEP de Juan Grabois, y con otros movimientos sociales no son menores. El indomable Bárbaro andará suelto por Buenos Aires y será para alquilar balcones.

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  • Humberto y Alfredo Schiavoni

Guste o no guste, los hermanos Schiavoni son los legítimos dueños de la oposición en la Tierra Sin Mal. Pese a haber tenido temporal en contra, socios políticos que poco aportaron, y un esquema mediático poco amigable, el PRO supo realizar una campaña electoral quirúrgica y sin la necesidad de salir a pegar golpes bajos. Los hermanos tienen estilos muy diferentes, uno más agreta, otro más simpático y entrador, pero los dos demostraron ser unos verdaderos caballeros en el campo de batalla. Por un lado, controlaron y mantuvieron a raya a los radicales y sus múltiples internas, por el otro supieron mantener a distancia al puertismo sin la necesidad de sacarlos de la cancha. Honraron el pacto de “gobernabilidad con gobernabilidad se paga” y se tragaron toda clase se sapos. Ahora habrá que ver si podrán mantener en el tiempo el espacio que se ganaron en buena ley. Ambos saben que una cosa es construir desde el poder y otra muy diferente es hacerlo sin tener un palenque en donde rascarse.

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Lamentablemente entre los principales ganadores del largo año electoral –que no fueron elegidos por el resultado de un sistema aleatorio o antojadizo– se observa a simple vista que no se respetó la paridad de género. No es culpa del arriba firmante, sino de un sistema político al que aún le cuesta sacudirse de ciertas costumbres arcaicas. Habrá que seguir debatiendo qué futuro se quiere para la Tierra Sin Mal.    ♣♣♣

No se pierdan el resto de la edición weekend. Recuerden que en #PuenteAereo sólo encontrarán lecturas que incomodan y es para leer toda la semana. Que lo disfruten.

#PA.

Domingo 3 de noviembre de 2019.
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