La derecha libertaria avanza en la Tierra Sin Mal

La derecha libertaria avanza en la Tierra Sin Mal

Por Fernando Oz


Un pelotón adelantado enviado por José Luis Esper incursiona con aparente éxito por el sembradío de la derecha misionera. Cosecharon dos candidatos y un importante empresario dispuesto a invertir en la aventura. Las debilidades del desarticulado Juntos por el Cambio.

El economista José Luis Esper encontró terreno fértil en la Tierra Sin Mal para plantar un candidato a diputado nacional con posibilidades de llegar a quedarse con una banca en la Cámara baja. El calculo de la derecha libertaria es pura alquimia: “Si nosotros sumamos los votos de Gómez Centurión, el electorado evangelista y los desilusionados del macrismo, podemos quedarnos con la primera minoría. Con eso nos garantizamos un diputado en el Congreso y otros en la legislatura misionera”.

La ecuación la hizo el propio Esper después de una reunión que mantuvo —hace una semana en su casa de Martínez— con su equipo y un empresario misionero que está dispuesto a invertir en la aventura, algo que no le costaría mucho teniendo en cuenta sus millonarias relaciones con el sur de Brasil. Según una fuente que participó del encuentro, hay dos candidatos listos para salir a la cancha, y el pelotón de avanzada que está recorriendo la provincia no deja de enviar señales positivas.

En las últimas elecciones nacionales, el condecorado veterano de Malvinas y excarapintada, Juan José Gómez Centurión, sorprendió en la Tierra Sin Mal al obtener el cuarto puesto. Por un lado, obtuvo el voto de la familia militar, nada despreciable en una provincia donde hay presencia de todas las fuerzas armadas y de seguridad. Por el otro, recibió el apoyo de los portadores de pañuelos celestes y de las iglesias evangelistas que tienen cada vez más poder en la estructura política de Misiones.

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Pasteles dulces

La incursión de la derecha libertaria no cayó bien en la desarticulada oposición. Las diferencias en Juntos por el Cambio son cada vez mayores. Mientras el ex director de Yacyretá, Martín Goerling Lara, hace campaña en las payas de Pinamar y corretea detrás de Patricia Bullrich, el mal asesorado diputado radical Gustavo González reedita su videoteca de denuncias. Los dos persiguen lo mismo: una banca en la Cámara baja del Congreso.

Lo de González es digno de aplaudir, sobre todo por la capacidad que tiene de tropezar veinte veces con la misma piedra. Su empuje y entusiasmo no es suficiente para compensar su egocentrismo y pésima estrategia. El publicista Goerling tiene mayor cintura política que su competidor dentro de Cambiemos, pero parece extraviado y cada vez que alguien le pregunta por alguna acción del gobierno renovador aprieta los labios, sonríe y contiene el aire hasta que alguien lo rescata del aprieto por temor a que se muera por falta de oxígeno.

En ese escenario nunca falta el versátil Pedrito Puerta, las rancias roscas radicales, los golosos herederos de Enrique Coti Nosiglia, el desarrollador tecnológico de fake news Tati López Vedoya, y los hermanitos diferencias Humberto y Alfredo Schiavoni. Frente a semejante espectáculo, desde la derecha libertaria repiten: “Metele que son pasteles”.

Mientras la incursión de Esper pone en riesgo el futuro de Juntos por el Cambio en la Tierra Sin Mal, La Cámpora no logra conseguir aliados de fuerza para instalar una cabeza de playa en la provincia. A todo esto, la Renovación prepara una nueva purga y teje estrategias con los gobernadores del norte. Pero las desinteligencias del Frente de Todos y las internas en el campamento de Carlos Rovira por los lugares en las listas merecen otro capítulo. ♣♣♣

#PA.