Buenos Aires era una fiesta

Buenos Aires era una fiesta

Por Fernando Oz

La estrategia de campaña del entusiasta Pedro Ramón Puerta para ganar las PASO y lograr ser candidato a diputado nacional por el aglomerado Cambiemos, ahora en su versión edulcorada denominada Juntos por el Cambio, es la de pescar votos dentro del mismo estanque que lo hace la renovación. Con el fin de obtener ayuda, ya mantuvo conversaciones informales con funcionarios de terceras líneas del gobierno de la Tierra Sin Mal y en los últimos días festejó el apoyo secreto de un grupo de jóvenes neorenovadores de sucesivas y vacilantes lealtades.

En su paquete de promesas, el pícaro precandidato tienta a los más ingenuos con contratos y cargos a nivel nacional que habrían sido reservados para quienes se sumen a las huestes del “peronismo republicano” comandadas por el senador Miguel Ángel Pichetto, compañero de fórmula del presidente Mauricio Macri.

Según una fuente de su entorno íntimo, Pedro Ramón tendría la hipótesis de que Macri obtendría su reelección pero su gobierno no llegaría “ni a completar los primeros diez meses del nuevo mandato” y que el peronismo republicano se haría cargo de “la catástrofe” para “completar el mandato”. Una coyuntura similar a la del fracasado gobierno de Fernando De La Rúa en 2001, escenario que en aquel momento tuvo entre sus actores a Pichetto y al entonces senador Federico Ramón Puerta, actual embajador en España y padre de Pedro Ramón.          

La estrategia del joven Padawan es la de no confrontar con la renovación, atacar los errores de la gestión de Macri, posicionar al peronismo republicano, y levantar como bandera al pañuelo celeste de los que se oponen a la ley de interrupción voluntaria del embarazo no deseado.

El discurso de campaña de Pedro Ramón quedó expuesto días atrás durante una entrevista televisiva concedida a Ariel Zayas, uno de los principales periodistas de la Tierra Sin Mal.

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Como el fruto no cae muy lejos del árbol, Pedro Ramón se zambulle en la misma grieta de la que dice que hay que salir. En su mediática campaña, principalmente gestada desde su propio canal, hostiga al kirchnerismo, tira solapadas flores a la renovación y levanta el pañuelo celeste.

Su discurso Pro Vida tiene una razón de ser y es política. Su principal contrincante dentro de la interna de Cambiemos es el delegado del ministerio del Interior en Misiones, Alfredo Schiavoni, quien tiene una postura a favor de la despenalización de la interrupción del embarazo. En el Senado, su hermano Humberto, votó favor del proyecto impulsado por la ola verde.

La lista que armó el puertismo va en esa línea. La compañera de fórmula de Pedro Ramón es una empleada de su canal, la periodista Katherine Barbieri, a quien califica como “representante de los pañuelos celestes”. En tercer lugar colocó a Carlos Gabriel Llamas, un exconcejal de Cambiemos que tuvo tres fugaces momentos de fama: primero cuando fue denunciado en la Justicia por presuntamente incentivar la intrusión de terrenos, segundo cuando el Concejo Deliberante lo expulsó por acusar a sus pares de diversos delitos sin tener pruebas, y tercero cuando impulsó una iniciativa para que la ciudad de las Cataratas sea declarada Pro Vida.

Durante la entrevista realizada por Zayas –sin dudas uno de los periodistas más respetados del Cantón de Berna–, Pedro Ramón asegura que hay que salir de la grieta. Pero una cosa es lo que dice y otra muy distinta es lo que pregona. Sostiene que la incursión del peronismo republicano dentro del aglomerado Cambiemos servirá para “zanjar un poco esta grieta que existe en la Argentina y construir las bases y los principios para la Argentina del futuro”.

Pareciera ser que la ambición arrastra al joven Padawan al lado oscuro de la fuerza, y su mayor debilidad se observa en la confusión conceptual, más allá de su hábil plasticidad oratoria.

Ante las cámaras de televisión, el hijo del exgobernador dijo que su “posición es totalmente en contra” de la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo, a la que catalogó como “una ley propagandística”. También apuntó contra los diputados que aprobaron la iniciativa: “han tenido discursos maravillosos, pero todos puertas adentro”.

“En vez de querer hacer todo rapidito entre gallos y medianoches, a las cuatro de la mañana a ver si se sancionaba, tendrían que haber dedicado todo ese tiempo, que no hubo producción legislativa, fue el peor año en materia de producción legislativa en los últimos 30 años de democracia, ese y el anterior, lo hubieran dedicado para recorrer la Argentina, escuchar y trabajar, si se quiere, en otros tipos de proyectos”, argumentó antes de apuntar a “los diputados misioneros y a quienes votaron a favor” por “no escuchar al pueblo misionero, cuando vos tenés el noventa por ciento de la sociedad que dice: por favor no votes esa ley”.

Los únicos diputados que votaron a favor de que sea no punible la interrupción del embarazo no deseado fueron Jorge Franco, del bloque misionerista del Frente Renovador de la Concordia y electo legislador provincial, y la kirchnerista María Cristina Britez, que ahora busca ser reelecta. En el mismo sentido votó Humberto Schiavoni, presidente del bloque del PRO en el Senado.

“A la hora de armar la lista nuestra, cuando nosotros hicimos la lista, no es que nosotros buscamos celestes, no es que quisimos armar una lista a favor o pro-vida, o como se quiera llamar. Armamos una lista misionera”, dijo Pedro Ramón con una lengua que cruza la frontera de la demagogia.    

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La táctica del puertismo es doble. El ataque de menor intensidad será contra su rival interno: Alfredo Schiavoni, como representante local “de las equivocaciones de gestión y de la falta de apertura del macrismo”.

“El radicalismo no es el enemigo, la lista que se armó no junta votos. Muchos radicales nos van a votar a nosotros”, argumentó uno de los periodistas del canal de Puerta que forma parte de la mesa de campaña del joven heredero.

La renovación, al menos de acá hasta las PASO, tampoco estará en el blanco del puertismo. “Lo voy a reconocer, la renovación en las elecciones provinciales escuchó muy bien el mensaje de los misioneros. Tenían un discurso de avanzada, un discurso que hablaba de la posibilidad de mejorar la calidad de vida del misionero. Se vio en las obras ¿no? A nosotros nos tocó hacer una campaña opositora a la renovación y yo no podía hablar de la ausencia de un asfaltado porque mientras hablaba venía el asfalto por abajo mío”, dijo Pedro Ramón a modo de guiño durante la entrevista a Zayas.

Donde sí pondrá el puertismo toda la potencia de fuego de su artillería pesada será sobre la lista del Frente de Todos, cuya lista a diputados nacionales encabeza Britez y el líder del PAyS, Héctor “Cacho” Bárbaro.

“Quiero saber que han hecho los punteros kirchneristas misioneros con la ayuda millonaria que mandó Nación para los más necesitados”, disparó Pedro Ramón en uno de los comunicados de prensa minados de horrorosos errores de ortografía que distribuye uno de sus empleados.          

Para no incomodar al joven Padawan ni a su iletrado gacetillero, reproduciremos sin errores tres párrafos de uno de sus comunicados de prensa:

  • “Acá hay diputados y pseudo referentes sociales afines a Cristina Kirchner, que son grandes beneficiarios del Ministerio de Desarrollo Social de Nación en la actualidad, con planes y ayudas millonarias, los cuales ocuparon y ocupan esos recursos para hacer politiquería barata sin ayudar a los más necesitados de nuestra tierra colorada”.
  • En su recorrida por medios de comunicación en Oberá, el dirigente del Peronismo Republicano afirmo: “Quiero ser diputado nacional para investigar qué han hecho estos pseudos dirigentes sociales con la cantidad de fondos que nación les ha entregado”.
  • “Hay un compromiso del presidente Macri y desde Acción Social de la Nación para ayudar a los que menos tienen pero todavía vemos en Misiones a estos falsos punteros políticos, melenudos y desalineados que vienen a quedarse con los recursos de los que menos tienen”, declaró Pedro Puerta.

“Melenudos y desalineados”, parecerían dos adjetivos bastante en desuso para el repertorio de un joven que supo brillar en progresistas y orgullosas fiestas de la noche porteña. Fabulosas giras que escandalizarían a cualquier portador de pañuelo celeste y que tanto supo disfrutar el arriba firmante. ♣♣♣