La luz mala de Macri y de los amigos de Cristina

La luz mala de Macri y de los amigos de Cristina

Por Mauro Federico

Cuadernos de Campaña

(apuntes de trinchera en un año electoral)

El complejo entramado de empresas concesionarias de los servicios de distribución energética, aparece como responsable directo del apagón del Día del Padre. Nadie se anima a descartar la hipótesis de un sabotaje, aun cuando esté sostenida en una temeraria elucubración política donde aparecen empresarios amigos del presidente y de su antecesora. A tres días (hábiles) del cierre de listas, revelamos la causa por la que Vidal estuvo a punto de bajarse de la candidatura a gobernadora. Y las condiciones que puso Lousteau para aceptar la candidatura a senador por el oficialismo. Pasen y lean.

El primer día del Padre en el que Mauricio Macri no tuvo a quien saludar, amaneció con un cielo encapotado y una lluvia torrencial sobre buena parte del territorio argentino. El Presidente descansaba plácidamente junto a su esposa y su hija Antonia en Los Abrojos, cuando el sonido de su teléfono lo despertó abruptamente. Eran las 7:25 de la mañana, horario infrecuente para una llamada dominguera de su amigo Gustavo Lopetegui, actual secretario de Energía. El objetivo era comunicarle que más del 90 por ciento de los usuarios de servicios eléctricos se habían quedado sin suministro por un grave problema en la red de distribución del litoral.

Ni bien cortó, Macri pensó en su papá y no sólo porque extrañara no tener que llamarlo para desearle un feliz día. El grupo que su progenitor creo a principios de los setenta y del que él mismo formó parte hasta que se volcó a la política, tiene participación accionaria en una de las empresas responsables del transporte energético justo en el área donde se produjo la falla que originó el corte. Se trata de la empresa Yacylec, compañía que se dedica a trasladar la energía desde la hidroeléctrica de Yacyretá (ubicada en el norte de la provincia de Corrientes), hasta la represa de Salto Grande, en la provincia de Entre Ríos.

Hasta los primeros días de marzo de 2016 (tres meses después de haber asumido como titular del Poder Ejecutivo) Macri controlaba el 5,33 % de las acciones A y B de la firma a título personal de la firma, los que cedió a SIDECO, el holding que engloba todos los negocios de su familia para “transparentar” la relación entre su universo empresarial y su carrera política. SIDECO participa del capital accionario de Yacylec desde 1993, cuando Carlos Menem le otorgó a una UTE encabezada por su amigo Franco Macri “la construcción, operación y mantenimiento del Primer Tramo del Sistema de Transmisión asociado a Yacyretá”. Hablando en criollo, Yacylec –propiedad de la familia del Presidente- es la responsable de unir la energía que se genera en Yacyretá con el Sistema Argentino de Interconexión, controlado por Transener, propiedad de Marcelo Mindlin, uno de los amigos de Mauricio Macri que más se ha beneficiado desde diciembre de 2015 con los reacomodamientos tarifarias (ya que además es propietario de EDENOR). “Que exista relación entre los constructores de las obras, los generadores y los trasportadores de la energía y la política no es saludable para la transparencia del sistema eléctrico porque provoca una distorsión grosera entre quienes participan del negocio en sus diferentes etapas y quienes deberían controlarlos”, asegura el ingeniero Andrés Retar, uno de los especialistas más consultados durante las aciagas horas del domingo.

Si faltara algún elemento para vigorizar el concepto del experto, lo aporta otro dato de la realidad que no sorprende a los que conocen del negocio energético, pero sí genera impacto político en el año electoral. Otro de los socios de Yacylec es la empresa Electroingeniería, cuyo titular es el ultrakirchnerista Gerardo Ferreyra, quien acaba de ser beneficiado por la Cámara federal porteña con una libertad vigilada, luego de haber permanecido preso desde el 1 de agosto de 2018 en el marco de la causa Cuadernos, por orden del juez Claudio Bonadío.

“Es la paradoja en la cual se conectan Macri y Cristina”, explica un analista del mercado energético. “De hecho, quien asume la presidencia interina de Electroingeniería cuando Ferreyra y su segundo Osvaldo Acosta fueron presos, es el licenciado Juan Manuel Pereyra, que en su curriculum ostenta haber sido vicepresidente y director titular de Yacylec”, completa el experto. Y agrega una hipótesis acerca de cómo y por qué se produjeron los reacomodamientos accionarios: “cuando asumió el macrismo, la compañía estatal Enarsa presionó a Electroingeniería para que le vendiera las acciones que tenía en Transener; como Enarsa ya tenía el 25% del paquete accionario a través de la ANSES, se quedó con el 50 %. El otro 50 % pertenece a Transelec, cuyo dueño es Mindlin”.

Pasando en limpio: sea quien fuera el responsable del desastre ocurrido ayer, escarbar demasiado en la distribución de responsabilidades dentro del negocio energético puede dejar en evidencia que la empresa de la familia del presidente es socia de una firma cuyos dueños están presos por la causa de corrupción más grande de la historia judicial argentina. Y eso se traduce en un costo político que el Gobierno no está dispuesto a pagar a cuatro meses de una elección clave.

Como si esto fuera poco, un dato más: Yacylec adeuda cerca de cincuenta millones de pesos en impuestos impagos a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), más multas e intereses acumulados, y las costas derivadas del procedimiento. Así lo resolvió en diciembre pasado la Sala D del Tribunal Fiscal tras rechazar la apelación de la empresa.

***

VIDAL AMENAZÓ CON BAJARSE Y LOUSTEAU PONE CONDICIONES

La designación de Miguel Ángel Pichetto como compañero de fórmula de Mauricio Macri evidenció la osadía con la que los fundadores de Cambiemos –hoy Juntos por el Cambio– están dispuestos a jugar para obtener un triunfo electoral que los catapulte a un segundo mandato. Definida la fórmula presidencial y también los binomios que se presentarán en los dos distritos electorales más importantes en los que se vota junto al comicio nacional (Capital Federal y Provincia de Buenos Aires), lo que resta cerrar de acá hasta el sábado cuando cierre la presentación de las listas ante la justicia electoral es quiénes y en qué orden conformarán las listas de legisladores.

Un dato que no trascendió públicamente pero que generó mucha preocupación en la Rosada, fue la amenaza que hizo llegar la gobernadora María Eugenia Vidal hasta los oídos del presidente a mediados de la semana pasada, de declinar su candidatura a gobernadora. “Ella había pedido como condición sine qua non que (Cristian) Ritondo –quien ocupará el primer lugar en la lista de diputados nacionales en representación de los bonaerenses– sea el presidente de la cámara Baja a partir de diciembre y como hubo una fuerte presión de nuestros socios radicales para que ese lugar lo ocupe (Alfredo) Cornejo, Mariu salió a jugar fuerte para que lo ratifiquen”, aseguró una fuente parlamentaria del oficialismo consultada por #PuenteAereo. “Si no hay acuerdo para que Cristian sea el reemplazante de Emilio (Monzó) yo me bajo de la campaña”, le habría dicho Vidal a Macri.

El reclamo de la dama se hizo sentir, porque automáticamente el presidente se comunicó con el gobernador mendocino para convencerlo de no fisurar el frente interno con esa demanda y para acompañar su estrategia disuasiva con algo más que palabras, le habría ofrecido otro estratégico cargo dentro del parlamento nacional.

Otro que recobró vigor político tras sus reiteradas indefiniciones respecto al lugar en donde tenía intenciones de jugar es el ex embajador argentino en Estados Unidos, Martín Lousteau. El economista, quien no tiene una gran relación con varios históricos del PRO, fue tentado con encabezar la lista de senadores nacionales en el distrito donde alguna vez le disputara votos al actual jefe de gobierno. El ofrecimiento tendría como principal objetivo desalentar cualquier intento del enrulado economista por disputar una PASO contra Horacio Rodríguez Larreta. Claro que el fundador del partido ECO, aprovechando la supuesta debilidad de sus oferentes, aprovechó para poner condiciones. Una de ellas fue decidir quién lo acompañará en la postulación para ocupar un lugar en la Cámara alta. “Ustedes propongan nombres, que yo elijo”, le habría dicho Lousteau a Marcos Peña. “Martín pretendía que fuera Carolina Stanley, pero como le dijeron que no, quedó a la espera de otras alternativas, fue cuando le ofrecieron a dos dirigentes mujeres, pero no conformaron”, confió un referente de ECO. Según pudo saber este sitio, las dos postuladas por el oficialismo fueron la embajadora argentina ante la OEA Paula Bertol y Victoria Morales Gorleri, una ferviente militante anti-abortista, de llegada directa al Papa Francisco.   ♣♣♣