Perforando el núcleo externo

Perforando el núcleo externo

Por Quique Pérez

Debajo de nuestros pies que se apoyan en la superficie, existen distintas capas de nuestro planeta. La primera es la corteza a la cual le siguen el manto superior, el manto, el núcleo externo para llegar a lo más profundo donde se ubica el núcleo interno.

Los grandes medios de comunicación argentinos están empeñados en alcanzar las profundidades oscuras del mundo y de manera cuasi monopólica. Ya en los 70’ descendieron en su credibilidad desapareciendo de la superficie de la verdad al afirmar que las juntas militares eran DERECHAS Y HUMANAS. Aunque fuera la falsedad aberrante jamás escuchada, debo reconocer que el miedo a las represalias era tremendo, pero sin duda el periodismo argento descendió en esas épocas a la corteza desde donde nunca emergió.

En el menemato caímos otra vez para ubicarnos en el manto superior, la tapa de los diarios y programas periodísticos nos describían un país perteneciente al primer mundo, donde todo se hacía de manera correcta y se tapaba sistemáticamente terribles delitos como la venta de armas a Ecuador, la voladura de un pueblo entero para ocultar pruebas, la toma de una estratosférica deuda para fuga de capitales, privatizaciones coloniales como la de la hidrovía, entre miles de otros actos delictivos tapados por dinero y la entrega de concesiones estatales a los grandes medios por miserables moneditas.

El descenso al Manto moral de las profundidades humanas se produjo durante los 12 años K, todo lo maravilloso que nos contaban de los pingüinos en los primeros años, se transformó de repente en una pesadilla, luego de una pelea por intereses entre Néstor y los grandes grupos, los voceros empresariales increíblemente denominados periodistas empezaron una campaña con mentiras manifiestas luego reconocidas por los protagonistas, como aquel sincericidio del incalificable Barrionuevo, reconociendo que había secuestrado a un testigo con amenazas de muerte, con el único fin de inaugurar con blasfemias un exitoso y premiado programa periodístico. Del lado oficialista le contestaban con engendros televisivos bancados por el Estado que planteaban a Argentina como una nación perfecta y a una presidenta convertida en una princesa luchando contra los poderosos, sin ni siquiera explicar o analizar la catarata de denuncias de corrupción que pendían sobre ella y sus funcionarios.

Del manto al núcleo externo descendimos en el gobierno de Mauricio, nuestros colegas mediáticos no dejaron mentira sin manifestar para levantar la imagen del amigo de sus jefes. Denuncias fraudulentas, ocultamiento de ilícitos, difusión de encuestas falsas. Títulos anunciando condenas que casualmente luego se confirmaban, la permanente aseveración del carácter republicano de la coalición gobernante permitiendo el libre accionar de la justicia, luego de partidos de pádel e instrucciones recibidas por jueces y periodistas en la quinta de Olivos.

Pero faltaba perforar el núcleo interno y en esta pandemia lo logramos, desde informes fraudulentos en contra de algunas vacunas hasta la activa militancia de la desobediencia civil anti cuarentena, entre cientos de espantos mediáticos que sufrimos en la era COVID. Creo que la noticia falsa que no lograran superar fue la supuesta persecución del gobierno de Formosa a embarazadas que las obligaba a escaparse a parir al monte, informe que provoco vómitos de indignación a periodistas y dirigentes de la oposición. Con solo investigar un poco descubrimos que solo fue un montaje cinematográfico y que las supuestas víctimas cobraron un miserable cachet por la amateur actuación.

Teniendo en cuenta que a esos medios lo sostenemos entre todos con una millonaria pauta publicitaria y siendo conscientes que las operaciones continuaran creciendo, les solicitamos a sus directivos que incrementen el valor de los falsos testimonios. Cinco mil pesos me parecen muy baja monto para comprar la dignidad de gente que la está pasando realmente mal. Es difícil que nuestros medios cambien su miserabilidad moral, pero intenten ser al menos generosos económicamente. ♣♣♣

#PA.