Destino de colonia

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Por Quique Pérez

Existe gente que nunca conociste en persona, pero cuando se van te dejan un vacío en el alma. Hace unos días partió Quino y con el parte de nuestra infancia. Reconocido mundialmente por la maravillosa Mafalda, también nos dejó obras que reflejan nuestra historia y la de la humanidad, con la humildad de los grandes y con un contenido filosófico impresionante.

Hace unos años nos abandonaba el otro grande del dibujo argentino, el talentoso Negro Fontanarrosa, cuya obra se completaba con exquisitos cuentos costumbristas que reflejaban nuestra idiosincrasia, entre ellos el que nos ocupa en esta humilde columna “Destino de mujer”.

Un trabajador humilde junto con su esposa esperaba un retoño, el mayor deseo del padre era tener una hija. Por problemas legales del robo de unos cueros era urgente que deje la ciudad, pero antes de partir anotó en el registro civil a la que suponía sería la niña de sus sueños. La llamó María Antonia Barrales, pero el destino le jugó una mala pasada y nació varón, con el tiempo resulto ser un guapo que solía entreverarse en sangrientas disputas, la mayoría de ellas a causa de su nombre femenino.

El peor de los entreveros fue en un bailongo llamado Dancing La Guirnalda donde le gritaron burlonamente “María Antonia quien te ha visto y quién te ve”. La respuesta fue inmediata, tres tiros en la frente del provocador. Este incidente llevó a nuestro protagonista a un tribunal que lo condeno a cuatro años de prisión, pero en una cárcel de mujeres como su documento indicaba, suplicó ser remitido a un penal de hombres, pero el juez no lo considero. En un último acto, desesperado mostro al tribunal su miembro viril pero solo consiguió que le incrementaran la pena en dos años por exhibiciones obscenas.

Cumplida su pena, volvió varias veces al presidio por riñas menores hasta que conoció a Teófilo Carmona, un caudillo radical que lo apadrino, tanto fue el afecto que se prodigaron estos hombres que terminaron conviviendo en pareja, María Antonia dejo los bares y las peleas dedicándose exclusivamente a atender al político. Limpiaba la casa, cocinaba para su amado y en sus tiempos libres tejía por encargo para ayudar a la economía familiar, logrando la paz y la felicidad que jamás había conocido.

***

Al igual que María Antonia a nuestro territorio se le complicará escapar a su destino, genocidio de los pueblos originarios mediante desde el siglo XVI y por tres siglos fuimos colonia española. En el siglo XIX conseguimos la independencia política pero la organización social siguió siendo colonial, una población en la miseria sin ningún derecho y una oligarquía con los niveles de riqueza más elevados del planeta a la orden de intereses de las grandes potencias.

Hubo que esperar hasta comienzos del siglo veinte con el nacimiento del Radicalismo para comenzar a pelear para desafiar a nuestro destino, se consiguieron algunos derechos que luego se perfeccionaron con la llegada de Perón al poder, en estos últimos cien años siempre existieron sectores reaccionarios, mayoritariamente de derecha, que pugnaban para hacer retroceder a las políticas redistributivas a niveles virreinales, pero al igual que María Barrales le costó sangre y cárcel para el pueblo oponerse al destino que fomentan los poderosos para nuestra ciudadanía.

La verdadera incógnita es saber cuánta resistencia le queda a nuestro sufrido pueblo. La decepción actual es terrible, después del periodo macrista muchos se ilusionaron con un nuevo orden económico nacional pero la pandemia y la tibieza para enfrentar los poderes establecidos sumo un nuevo fracaso a la sucesión de frustraciones. Es de esperar que sigamos luchando para conseguir una sociedad más justa e igualitaria y no terminar como Antonia limpiando, cocinando y tejiendo para beneficiar a la oligarquía y a los intereses internacionales. Logrando por fin escapar a nuestro DESTINO DE COLONIA.        ♣♣♣

#PA.

Lunes 12 de octubre de 2020.
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