De la misma troupe de la misma troupe - Pe  rez Quique e1567219619719 - De la misma troupe

De la misma troupe

Por Quique Pérez

Bucólicos e inolvidables veranos de los 70’ en aquel caserío estival de San Bernardo, hoy convertido en una gran ciudad poblada de edificios. En épocas de mar y aventuras sin ningún otro acontecimiento que alterara su bella monotonía, el viejo avión propalador de propaganda nos anunció la llegada de Titanes en el Ring al pueblo, con el tiempo la vieja aeronave también se desplomaría al suelo como los sueños de nuestra infancia feliz.

Con el gasto de todos nuestros ahorros compramos con Pucho, Robertito, Walter y Cristian, mis primos adorados; las entradas para el espectáculo que se montaría en una olla natural de arena ubicada en la plaza Don Bosco. La fiesta era total, los combates se desarrollaban con espectacularidad y en su gran mayoría triunfaban los buenos, humillando a los personajes tramposos y malvados que tan bien reflejaba la imaginación del gran Martin Karadagian. Con los años aprenderíamos que en la vida es exactamente al revés y los triunfadores son los perversos.

En el intermedio del espectáculo nos trepamos a un pino altísimo para espiar dentro del improvisado vestuario cubierto por lonas entre los dos colectivos que trasladaron a los luchadores, la escenografía y el vestuario. Terrible fue la decepción al descubrir que los personajes diabólicos y bondadosos que vimos hace un rato agredirse violentamente, ahora compartían cervezas de la botella y se reían a carcajadas, supongo que ese engaño crudamente descubierto marco el resto de mi vida, ni infidelidades de parejas dolieron tanto como aquella estafa emocional.

Cincuenta años después y en esta Argentina del COVID vuelvo a experimentar aquella sensación de traición, permanentemente soportamos peleas virulentas entre los sectores que fomentan la grieta. Cualquier motivo es valedero para agresiones cruzadas entre los principales referentes de las dos coaliciones, ni las 60.000 vidas que se llevó la peste pueden frenar los interminables combates dialécticos de nuestros luchadores de la política. El gran dilema es el silencio y complicidad en las causas que producen la miseria y el desastre social que hoy padecemos. La principal preocupación del gobierno de Macri fue conseguir deuda fraudulenta para la fuga de capitales, la prioridad del tío Alberto y  Guzmán es arreglar con los acreedores sin investigar la estafa, en un país en llamas con un impresionante crecimiento de la indigencia nuestro ministro estrella está solamente abocado a solucionarle el pago a los deudores extranjeros dejando a la intemperie a la mitad de la población hundida en la pobreza, por supuesto la oposición no critica esto, pero si cacarea como gallina acogotada ante cualquier suceso por insignificante que parezca.

Si pudiéramos controlar la sangría que representa el contrabando de bienes primarios que se exportan del país sin pagar impuestos, nuestra balanza de pagos sería altamente favorable, parte de esa enorme riqueza se escapa por la hidrovía privatizada y sus puertos en manos de multinacionales. Mauricio Macri preparó por decreto la extensión del despojo al país y el Frente de Todos lo quiere convalidar, no escuchándose voces de ninguna de las dos fuerzas mayoritarias que reclamen con firmeza ante una situación que de solucionarse mejoraría la vida de los argentinos. El único político que se animó a pedir informes sobre este latrocinio, Jorge Taiana, primero fue ignorado por el presidente y los principales referentes oficialistas para luego ser llamado de urgencia a una vacunación que le permitiría integrar una delegación oficial, en su entorno sostienen que fue una tremenda cama para hacerle callar la boca y perder credibilidad.

El peor error de la administración de los Fernández al cuadrado fue pagar vacunas y otorgarle increíbles beneficios impositivos para que se fabriquen en el país a un laboratorio amigo, de esas millones de dosis ninguna quedó en nuestro suelo, era la posibilidad perfecta para Juntos por el Cambio de destrozar al gobierno con críticas fundadas, pero extrañamente ningún referente opositor se indignó por esta estafa, cuando alzan la voz por soberanas zonceras generalmente falaces.

Me suele asaltar una pesadilla recurrente, veo navegar un lujoso yate por el rio Paraná y subo a un árbol de la orilla para ver el interior, con el mismo asombro que en mi infancia vi a los luchadores de Titanes ahora observo a los principales políticos de ambos lados de la grieta que uno imagina distanciados irremediablemente, bebiendo champagne Cristal del pico y riendo a carcajadas. Con una gran sonrisa manejando la nave desde el puente de mando distingo al dueño de un gran fondo de inversión, algún importante terrateniente traficante de granos y a Hugo Sigman, quienes corrieron con todos los gastos de la bacanal de nuestros indignados dirigentes. ♣♣♣

#PA.