Turcos en la neblina

Turcos en la neblina

Por Florencia Guerrero


Dos desalojos, por distintas causas, descubren una situación crítica hacia adentro del oficialismo. “De las crisis se sale diferente”, dicen los psicólogos, tal vez eso pase a partir de la semana en la que el relato pareció en peligro.

Esta semana un terremoto hizo temblar el este de Grecia y la costa egea de Turquía. El principio del movimiento se dio en el mar Egeo y a partir de eso algunos edificios colapsaron. Hubo muertos y muchos heridos, e incluso, horas más tarde, el mismo viernes, se registró otro sismo en Turquía con intensidad de 5.1 grados. Tremendo hecho natural, muy comparable con la situación interna del heterogéneo Frente de Todos y todas.

Muy confuso todo. Dijeron que no habría represión, pero el secretario de Seguridad, Sergio Berni usó el hecho como escenario propio: Sí hubo balas de goma, también gases y después, delante de las familias que ocupaban el terreno de Guernica, prendieron fuego lo poco que esa gente tenía. Como para que no queden dudas y el ejemplo cunda.

En esa humareda de discursos difusos, en ese despejar una tierra que no tiene dueños reales, porque nadie ha podido demostrar propiedad alguna sobre ellas; hacia adentro, las imágenes televisivas con “el peor final”, pegaron fuerte.

La primera en mostrar su malestar fue la legisladora porteña del Frente de Todos, Ofelia Fernández, que cuestionó la metodología implementada por el gobierno de Axel Kicillof para limpiar el predio. “Desalojo y represión en Guernica, aparentemente ninguna otra respuesta del Estado para las 1500 familias. La decepción y el repudio es total”, escribió enojada en Twitter.

“¿Sacaron los palos con niños ahí, detuvieron a militantes secundarias, quemaron casitas de palos y nylon… me explico?”, siguió escribiendo Fernández contra la forma en la que se llevó a cabo el desalojo, en el que Berni hizo gala de su “apego” a la norma, con spot y todo. Pero esos tuits de la legisladora recibieron miles de respuestas, a favor y en contra. En esa muchedumbre, Hugo quién le recordó que la medida fue impulsada por su propio partido.

Otro de los críticos fue Gabriel Mariotto, ex funcionario kirchnerista, que apuntó directo contra el gobierno: “Cuando asistas sin inmutarte a un desalojo ya formas parte del enemigo”, escribió, días después de decir que si el gobierno “fracasa” es por no convocar al peronismo.

En ese sentido, la pregunta es ¿a cuál? Mariotto, y varios otros conocen la interna, y saben que si esta semana el propio Miguel Ángel Pichetto salió a respaldar la “carta” de Cristina Fernández llamando a la unidad, es porque una parte del peronismo ya está charlado. El problema para el oficialismo, todavía, es la masa crítica porque los dos ejemplos mencionados fueron los primeros, pero no los únicos en el mar de oposiciones internas que se avecinan.

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Un pibe que ¿habló por muchxs?

Pasó inadvertido para los gerontes del PJ, pero virtualmente un columnista de la TV Pública mostró un poco de lo perdidos que están dentro del oficialismo: “Los odio con mi vida, zurdos. Odio que vivan en una realidad paralela todo el tiempo. Odio que sientan culpa de clase. Odio que se enfoquen en estupideces y desatiendan temas más urgentes. Odio que pidan más Estado, y no sepan de dónde sale la plata para financiarlo. Los odio”, escribió el influencer Mike Luca en sus redes, sin saber que incluso en la señal televisiva, desataba la tercera guerra mundial.

Hubo llamados a la productora televisiva “Nativa contenidos”, que pone al aire el ciclo Altavoz en el que el chico trabaja, y que finalmente ayer después de mucho debate se disculpó por los comentarios discriminatorios que el columnista con respecto al desalojo de las familias que ocupaban un predio en Guernica, así como por expresiones negacionistas con respecto a la última dictadura cívico-militar, a las que hizo referencia el pichón de Pichetto.

En su cuenta de Twitter, el comentarista ironizó sobre el golpe de Estado de 1976 y negó el número de detenidos-desaparecidos. “Repudiamos enfáticamente el negacionismo. Un día como hoy, hace 37 años, los argentinos y las argentinas recuperamos la democracia. Para esto, tantos otros miles de argentinos y argentinas dieron su vida, otros y otras tuvieron que resignarse al exilio, y tantos otros y otras perdieron su identidad”, comunicó la productora a última hora del viernes.

Poco importa la posición de un columnista de la TV oficialista, aunque pueda servir como muestra del estado de situación. Todo raro y confuso, al punto que a pesar de la interna gremial, la cobertura del desalojo fue “cuidada”, y ni hablar del que ocurrió en Entre Rios, en la disputa por la herencia de la familia Etchevehere.

“A entre Rios no pudimos viajar y la orden fue informar sin opinar sobre el desalojo a partir de la orden judicial”, admitió a #PuenteAerero un importante productor de la emisora. Sobre el mismo tema, relacionado con la denuncia de Dolores Echevehere por la decisión compulsiva de sus hermanos varones de desheredarla, otros organismos del Estado fueron invitados a mantener mutis por el foro.

Por caso, el ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, que conduce Elizabeth Gómez Alcorta, no emitió ni una palabra sobre las denuncias de violencia de género y violencia machista, que realizó la hermana de Luis Miguel Echevehere. Ni un renglón sobre el hecho ni sobre el desalojo en el que terminó detenida. Nada, por pedido del Ejecutivo, según confirmó este portal.

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Un PJ para armar

En medio del caos ayer Alberto elogió al derrotado Grabois: “La idea de Grabois de buscar tierras para que la gente las explote no es descabellada”, aunque nunca -durante los conflictos-, dijo ni “mu”. Aunque esta semana cuando Pichetto afirmó que el acolito de Francisco era “un problema para la Argentina”, él y varios funcionarios tampoco respondieron.

También, en toda esa confusión, pasó el comunicado hecho a desgano que sacó el Ministerio de Desarrollo bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque, en el que acusaba al PO de la puesta en escena de Berni: “Luego de todas las maniobras dilatorias del Partido Obrero, organizaciones delictivas locales y sectores que no comprendían la gravedad del asunto, el juez y el fiscal definieron el desalojo de toma. En el marco del operativo de desalojo, el Ministerio asistió con tres espacios de contención para las personas que no tenían adonde ir”, se excusó el funcionario que hubiera preferido no serlo, el pasado jueves.

“De las crisis uno sale diferente”, dicen los psicólogos. Tal vez ese sea el experimento en el que el oficialismo se esté metiendo, a diez meses de gobierno, con una pospandemia que campear.

Es que, a la luz de los hechos y de un contexto de cada vez más pobreza y exclusión, se vienen tiempos peores. Por eso, la reforma agraria, tal como la piensan Grabois y algunos otros, se contrapone bastante al ideario del peronismo al que apuesta ahora el presidente. Ese que recuerda más al que se peleaba con los “mocosos imberbes”, y dejaba en un segundo plano los descamisados con las patas en las fuentes. Es comprensible, la economía aprieta los ideales, aunque la masa crítica, todavía se la que sostiene una parte del relato. ♣♣♣

#PA.

Sábado 31 de octubre de 2020.