Piparo-Donda: la misma cara de la moneda

Piparo-Donda: la misma cara de la moneda

Por Florencia Guerrero


Las funcionarias, de uno y otro lado de la grieta, expusieron esta semana las miserias de quienes llegan a la función pública en nombre de su propio dolor, pero no lo respetan. De la frialdad de arrastrar a dos pibes con el auto a pagar una miseria y ofrecer prebendas.

Un repaso por 1984, la oscura fábula del totalitarismo que escribió George Orwell allá por 1949, ilumina la actualidad de una forma esclarecedora. Entre esas páginas asoma el paisaje azotado por una guerra devastadora en un país hambriento, cansado y sin salida.

“La doble moral significa poder sostener dos creencias contradictorias en la mente al mismo tiempo, y la aceptación de ambas”, escribió el best seller y nos abrió los ojos ante una realidad que, para él, aplicaba en los regímenes totalitarios, pero parece que no solamente.

***

Piparo, de los muñecos a la Justicia

Era raro, el año amaneció el pasado 1 de enero con un mensaje de Carolina Piparo, legisladora provincial, y en él no había deseos de felicidad para 2021. Denunciaba que había sido víctima, otra vez, de un robo, cuando volvía de ver un espectáculo de muñecos y pirotecnia.

Nada decía el mensaje de su agente de prensa, que además Piparo repitió en los 140 caracteres de twitter para volver a victimizarse, sobre el hecho por el que ayer detuvieron al marido de la funcionaria de Cambiemos, Juan Ignacio Buzali. Horas después conocíamos la explicación del madrugón de la funcionaria: en el raid, había atropellado a dos jóvenes que nada tenían que ver con ningún robo. Dos víctimas sin prensa, con poca voz.

Poco después la reconstrucción con los videos de vecinos testigos, mostraba a Darío Ganduglia, el secretario de Seguridad de La Plata, sospechado de intentar desligar de responsabilidad en el hecho a la pareja defendida otra vez por Fernando Burlando, quién habría estado al frente de la Municipalidad esa noche en la que la pareja atropelló y dejó tirados en la calle a los dos pibes motociclistas.

Nunca antes de la aparición de los videos dijo nada, aunque el miércoles, Píparo declaró como testigo acompañada con sus abogados. Primero habló del supuesto robo —del que no hay testigos ni imágenes— y finalmente explicó sobre la otra parte de la verdad. “Cuando nos encontramos con las motos encima, quisimos escapar de esa situación. Creo que escapamos por un costado, me doy cuenta obviamente que chocamos porque sentí un golpe y le empecé a decir a mi marido que corra, que corra y le dije con mucha presión ‘Acá los dos no nos morimos’ y le metí mucha presión para escapar porque las motos seguían atrás”, dice en el expediente de la causa en la que la fiscal María Eugenia Di Lorenzo imputó a Buzali por “doble tentativa de homicidio”.

De hecho, la jueza de garantías platense Marcela Garmendia argumentó que “lejos de detenerse, llamar a la policía y preocuparse por los jóvenes a los que atropelló, huyó del lugar a gran velocidad, arrastrando consigo la moto antes embestida, no mostrando interés respecto a si alguno de los sujetos pudiera haber quedado atrapado debajo del vehículo, demostrando con ello un total desprecio por el resultado de su accionar, quedando ello de manifiesto, no solo con la falta de asistencia a los sujetos que arrollara, sino también por haberse dado a la fuga del lugar, todo ello con la intención de ocultar su participación en el suceso”.

“Jamás pensé que podíamos llevar una moto debajo del auto”, había declarado la diputada ante la fiscal. Cuando el 1 de enero empezó a difundir su drama, nunca declaró sobre el hecho del que ahora se le imputa a su marido: chocar y arrastrar tres cuadras a dos ciudadanos en moto, solo por andar en moto.

¿Por qué no hubo alcoholemia? ¿Por qué estaba Ganduglia en una escena de un hecho delictivo? Ojalá la justicia lo responda, por ahora, solo queda la sensación de impunidad express para algunos y algunas. Ese gusto a doble moral en la boca, en la que una funcionaria- que llegó a ese puesto por su exposición por un drama familiar luego de ser víctima de un robo y el crimen de su bebé pronto a nacer, consigue ser ¿encubierta?

***

Donda de Libres del sur a negrear a una empleada

El daño fue tan a fondo, que no pudo negarlo y eligió justificarse. Tras la viralización de las capturas de pantalla en las que una ex empleada doméstica de la funcionaria nacional Victoria Donda denunciaba cómo la titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) le pagó en negro y luego ofreció algunas prebendas, la funcionaria blanqueó una situación que es ilegal. Sí, es irregular, no normal, que una funcionaria utilice su posición para contratar a cualquiera que lo amenace.

Y aunque Donda en una entrevista televisiva confirmara esta semana que emplear a una persona en el Estado por acomodo es normal, no debería.

Nepotismo al palo. Si Donda fue irregular en sus manejos, debe responder ante la Justicia. Además, el Gobierno, que obliga a los empresarios a no despedir trabajadores por DNU, también tendría que hacerse cargo de los funcionarios que supo conseguir.

En el Ejecutivo desearían que la gestión de la hija recuperada fuera diferente, pero no. Su historia no hace por efecto mágico que aparezca la eficiencia, y en ese contexto los nombramientos se demoraron un año mientras Victoria trabaja en ella, rompió con Libres del Sur —uno de los socios del gobierno— y arma su propia plataforma.

“No es momento para hablar de cambios”, le respondió a #PuenteAereo una fuente cercana al presidente. En ese círculo rojo creen que abandonarla a su suerte sería contraproducente para la gestión Albertista, en un primer año difícil, con la pandemia del Covid-19 a pleno.

Pero Donda no ayuda. Tuvo en blanco por un salario de $ 5.000, a la denunciante, desde julio de 2016 a enero de 2021, siempre por el mismo monto mensual. Un papelón. “Ella por sus problemas de salud terminó trabajando menos horas”, dijo Donda.

El ejecutivo sabe que, en este punto no le conviene forzar ni mantener el tema en la agenda, porque habría otros apuntados, legisladores porteños —muy cercanos a la defensa de Alberto y Cristina—, diputados y más, con contrataciones erráticas, que podrían terminar en el ojo de la tormenta.

Mientras esto es analizado por el círculo rojo, se sabe que en el INADI se desempeñan unas 400 personas ¿Cuántas de ellas bajo contrataciones no registradas, como factureros, lo cual es en sí una modalidad irregular?

“Yo quería ayudarla, y darle una oportunidad”, dijo Donda a C5N, tratando de separarse de las vinculaciones que se hicieron sobre el escándalo que en 2018 encaró Jorge Triaca, por registrar a su empleada doméstica en el SOMU, es decir que esa señora “Sandra”, que limpiaba su casa, cobraba también del erario público. Un horror que Donda no admitió en aquel momento, pero….

Así las cosas, sin explicación oficial, pero con el presidente diciendo en los medios: “En el caso de Victoria, no tengo dudas de que fue de alguien de que quiso hacerle daño. Quien conoce a Victoria sabe que no está en su naturaleza sacarles ventaja a los puestos del Estado”.

¿Nadie cuida al presidente? ¿No sabe Alberto que algunos de sus “hombres de confianza”, podrían terminar en el ojo de la tormenta por sus contrataciones “cooperativas”?

Debería enterarse. Tendría menos sorpresas y menos dolores de cabeza.

***

Mientras tanto…

Orwell fue un adelantado. Él entendió que los regímenes políticos, principalmente los tiránicos, siempre necesitan enemigos. ¿Qué tan distante de eso están las nuevas democracias alimentadas en la grieta?  En 1984 mostró cómo esos gobiernos autoritarios pueden crearse arbitrariamente avivando las emociones de la ciudadanía por medio de la prensa que se alimenta de “los minutos de odio”.

¿Todos alimentamos esos sentimientos? ¿para eso está la prensa hoy? Orwell lo muestra claro. Tal vez, sirva que quienes estamos de este lado podamos diferenciar entre el bosque y la tormenta. Tal vez, así lleguemos entender quién es el verdadero enemigo, que de un lado y del otro de la grieta se esconde, para robarnos. ♣♣♣

#PA