Morite, la culpa es tuya

Morite, la culpa es tuya

Por Florencia Guerrero


Mientras el gobierno sostiene la campaña de la responsabilidad social, esta semana batimos todos los récords de contagios de Covid-19. Los números que no mienten, la realidad que se vive en los barrios y el compás de espera de Fernández.

Si 2020 fue el año de la cuarentena “más larga del mundo”, el gobierno de Alberto Fernández parece decidido a aguantar los trapos lo máximo posible a los cierres escalonados que, ante la llegada de nuevas cepas y una virulenta segunda ola, fueron la opción de la mayoría de los países afectados por el Covid-19. Después de una semana signada por registros históricos de contagios, el país que gobierna Alberto Fernández sumó en las últimas 24 horas 19.419 nuevos casos y superó los 2,5 millones. Se trata del mayor reporte de contagios para un sábado, el máximo anterior fue de 13.510 contagios, en octubre pasado.

A pocos días de que una cadena nacional grabada formalizara el discurso de “la responsabilidad” por sobre las restricciones del Estado, y liberara al sistema productivo a definir al libre albedrío sobre la obligatoriedad de la presencialidad, sin IFE a la vista y con “precios cuidados” en la renovada y restrictiva ATP (REPRO II), la segunda ola no parece bien aspectada. Ni económica, ni sanitariamente.

En la mira, las unidades de atención de salud de las 23 provincias y la ciudad de Buenos Aires reportaron al Sistema Nacional de Vigilancia en Salud 297 muertos, sumando un total de 57.647. Buenos Aires (10349), Ciudad de Buenos Aires (2491), Córdoba (1212) y Santa Fe (1185), fueron las regiones más afectadas del país, aunque lo que alertó al sistema de atención sanitario fue que en los últimos siete días se registró una escalada total de 133.763 casos, lo que da un promedio diario de 19.109. El promedio de la semana pasada había sido de 11.735. Es decir, se registró una suba mayor al 61%.

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Alerta intensiva

Mientras desde los sectores de la salud privada presionan al gobierno para aplicar más aumentos a sus onerosas cuotas, encolumnados detrás del accionista de Swiss Medical, Claudio Belocopitt, desde el sistema de salud pública el panorama no es mejor.  Hay un promedio de 3761 personas que hasta ayer cursaban la enfermedad en Unidades de Terapia Intensiva (UTI), donde la ocupación de camas a nivel nacional promedia el 59,3%, mientras que en el AMBA trepó al 68,1%.

“Llevamos tres semanas con 3 mil contagios, pero cerramos la semana con 20.800, acá en La Plata recibimos derivaciones de toda la provincia, la XI, Cañuelas, San Vicente, Brandsen. Las terapias intensivas están invadidas por el Coronavirus”, explicó a este portal el presidente del Instituto Médico Platense, Raúl Tassi.

No es el único que alertó sobre la crisis del sistema de salud, que esta semana procesó 75.713 testeos. En Mendoza, las camas de las unidades de terapia intensiva tienen un 71% de ocupación, mientras en el AMBA son siete de cada diez, aunque en la Ciudad de buenos Aires, que la conforma, prefieran mirar para otro lado con las medidas de restricción.

Para contrarrestar el discurso de los datos, el Gobierno focaliza por orden de su jefe de medios, en lo que consideran un “récord” de vacunación, porque 4.478.948 personas recibieron una sola dosis y 722.520 completaron el proceso de vacunación. En términos concretos, ese número no alcanza ni para empezar, pero el discurso apunta a mostrar efectividad en la gestión de vacunas que son bienes escasos en el mundo.

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Mentime que no te creo

Pero no importa mucho lo que digan, que nos perdone Goebbels, pero cuando las balas pican tan cerca siempre, ya no vale solo mentir. La muerte, las pérdidas, los caídos, nos rodean en esta segunda ola donde ya está la confirmación de la circulación comunitaria de las nuevas variantes, que están haciendo estragos en los sistemas de salud de la región.

De hecho, en Argentina, los subsectores de salud privada, pública y de la seguridad social advirtieron en un comunicado conjunto acerca de la tensión a la que se enfrenta el sistema sanitario. “Comparto el revelador comunicado conjunto de los subsectores de salud privado, público y de la seguridad social, titulado El sistema de salud tiene un límite“, publicó en Twitter el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán.

Aún peor, ayer a última hora, la titular del PAMI, Luana Volnovich, contó la situación que se vive en los centros asistenciales con los que ese organismo tiene convenios de atención para sus afiliados: “Me acaba de llamar mi secretario médico para informarme que no hay camas de terapia COVID para afiliados de PAMI en CABA y estamos cerca del 100% de ocupación de camas de terapia en AMBA. Estamos en un momento crítico. El aumento de contagios impacta en todo el sistema de salud”. Además, la funcionaria confirmó el peor contexto: “En PAMI estamos recibiendo 16 mil llamados a emergencias por día, cuando habitualmente son entre 5 mil y 6 mil. Es imprescindible tomar medidas rápidas porque el crecimiento de casos es muy alto. Seamos solidarios, es hora de volver a cuidarse más”.

LA cuestión es superior, porque de las nuevas cepas Manaos y Reino Unido esta semana se confirmó la circulación comunitaria, en tres partidos: La Plata, La Matanza y Bolívar. Además, el caso de Olavarría es alarmante, porque enfrenta la peor ola de contagios en lo que va de la pandemia, con ambas variantes extranjeras. Allí tienen el 95% de ocupación en las UTIs, 9697 personas dieron positivo al test de coronavirus, de las cuales murieron 154.

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¿Quién es el culpable?

Mientras la calle muestra más flexibilidad que responsabilidad, a la que había llamado el presidente Fernández, los casos crecen como la ola que está lista para taparnos. ¿Quién pagará los platos rotos del naufragio?

Mientras el gobierno analiza encuestas para definir temas centrales como la asistencia escolar en las zonas rojas del país, y la aplicación de una legislación como la de teletrabajo, que usó como campaña, pero no pesa para los trabajadores históricos, la amenaza crece. Hay cada vez más contagios y las proyecciones no prometen terminar en un caso de éxito. Tampoco el contexto entre los países vecinos: Uruguay, Chile, Brasil son la muestra cabal de que la falta de acción del Estado repercute en el impacto y directamente en las muertes en el país.

Espera, el gobierno, que piensa llevar al límite la decisión más estricta. Porque si el año pasado el slogan era “la vida está sobre la economía”, en 2021, la cosa es diferente. ¿Cuánto esperarán? No mucho, la situación no da margen y las fotos y videos mostrando el colapso sanitario están en gateras. El gobierno lo sabe, también gran parte de la población. ♣♣♣

#PA.