Migrantes, racismo y control del delito

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Por Florencia Guerrero


El gobierno analiza cambios en un decreto que fue clave para el macrismo. Del discurso del “extranjero” como peligroso al derecho de legitima defensa. Volvió “la patria es el otro”, y el extranjero ya no representa “el peligro narco” que se desprendía de la doctrina Bullrich.

Enero no es para cobardes, ni remolones. Mientras el expresidente Mauricio Macri relaja unos meses en desde los bellos y conocidos paisajes de Villa La Angostura, junto a su esposa e hija, el presidente en ejercicio cumple un maratón que incluyó usar el pasaporte, dar asilo a Evo Morales y varios encuentros importantes en La Rosada. Como se ve que le quedó tiempo y el calor no le importa, en este primer mes y medio de gestión trabaja en la revisión de las medidas que adoptó Cambiemos en sus cuatro años de gestión. Y la más golpeada, por ahora, parece ser la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich; primero le derogaron el protocolo que permitía portar armas al personal aeroportuario, ahora avanzarán con otro de sus grandes ¿“logros”?, el decreto que, entre otras cosas, habilitaba al Estado a expulsar sin miramientos a los extranjeros que tuvieran en curso causas judiciales.

Gracias a aquella norma que los acólitos del gobierno de Cambiemos aplaudieron de pie, más de 3000 extranjeros pasaron por Ezeiza, la premisa era clara –en un contexto en el que los niveles de inseguridad crecen al ritmo de la desigualdad económica a la que nunca se toma en cuenta en el problema–, en los argumentos: Ante la duda, mejor lejos.

El tema que está en estudio en el ministerio del Interior, estos días se abrió con fuerza entre propios y extraños. Entre los asesores de Wado de Pedro algunos dudaban esta semana sobre avanzar tan rápido con una medida que, aunque antipática para el electorado más cercano, había alcanzado enrome aceptación en otros sectores. “En su momento fue bien visto por los votantes de Macri, pero también por algunos otros sectores, más progresistas, pero asustados por los índices altos de delincuencia”, explica un consejero de confianza de De Pedro. La cuestión ahora es ver el alcance negativo que el retroceso podría alcanzar, y para eso “será vital que jueguen los organismos de Derechos Humanos”, admiten. Por eso Alberto insistió en apurar su encuentro con los principales referentes y buscará ampliar esa base inicial con algunas Ongs que todavía lo miran a distancia. 

Por esa razón, además, el presidente eligió esperar a su vuelta para avanzar con la medida, y encomendó a su jefe de ministros que dejara circular en los medios la idea para analizar qué tan fértil está el terreno a su vuelta de Jerusalén y antes de partir a Roma para verse con el Papa Francisco.

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Con sello propio

Los primeros en pedir la derogación del polémico decreto fueron el Cels y Amnistía Internacional, por medio del texto “Argentina migrante para 2020”: “El DNU, cuya constitucionalidad está pendiente de resolución en la Corte Suprema, habilita a realizar expulsiones que violan el debido proceso, el derecho a la defensa y el acceso a la Justicia, así como también su aplicación produce la separación de familias”, explicaba el texto que además denunciaba que “el gobierno anterior, instaló y profundizó políticas discriminatorias, estigmatizantes y excluyentes. Esto tuvo como efecto inmediato un aumento de la violencia institucional contra la población migrante. Se ha actuado sobre colectivos específicos, como los vendedores ambulantes racializados y las personas trans y travestis migrantes. Esta violencia institucional ha tenido un impacto directo en la subsistencia diaria y en sus expectativas de permanencia en la Argentina”.

El decreto operó como uno de sus sellos diferenciales, Macri había firmado el DNU 70/2017, con el que su gobierno buscaba endurecer los controles migratorios y concretar la expulsión de extranjeros con causas judiciales pendientes. Uno de los pilares en la gestión de Bullrich que ofició durante meses como defensora de la medida criticada ampliamente por los organismos de derechos humanos con los que casi nunca se entendió.

“Patricia está furiosa, sabía que esto iba a pasar, pero no todo junto. No va a expedirse hasta que sea un hecho, pero desde el martes ya agendó varias entrevistas para salir a fijar posición”, dice a #PuenteAereo el más cercano e histórico de sus asesores. Entre los argumentos en los que se basaba el DNU, se afirmaba que, “la población de personas de nacionalidad extranjera bajo custodia del Servicio Penitenciario Federal se ha incrementado en los últimos años hasta alcanzar en 2016 el 21,35% de la población carcelaria total. En relación a los delitos vinculados a la narcocriminalidad, se observa que el 33% de las personas bajo custodia del Servicio Penitenciario Federal son extranjeros”. Por eso Bullrich siempre reforzó su discurso sobre la guerra narco, que finalmente terminaba siendo un problema de migrantes, algo que le fue criticado y rebatido por los organismos que hoy le piden a Los Fernández modificar la normativa. 

Entra las posibilidades que baraja el círculo rojo de Alberto, hay dos concretas: uno es derogar y replantear el control de los migrantes, una tarea que deberá afrontar Florencia Carignano, desde la dirección de Migraciones que conduce. La otra es modificar la normativa, en los puntos más urticantes para los organismos: la posibilidad de no ser deportado hasta que la sentencia estuviera firme, por ejemplo. Esto, es justamente a lo que se opone el Cels, que preferiría participar de una mesa en la que se debata una normativa con un tinte más progresista, sin presuponer al extranjero como objetivo de represión por parte del Estado. 

Mientras el debate avanza en los medios, y esta semana tomará otro cuerpo con la oposición rabiosa escupiendo su furia en la pantalla chica, Alberto observa, sin embarrarse los pies con un tema que incluso hacia adentro del gobierno le traerá algunas diferencias. Pero está decidido: 2020 pasará a la historia como el año en que la Doctrina Bullrich será aplastada por una nueva idea del mundo, en la que “la patria es el otro”, pero si ese otro es extranjero, no representa un peligro.    ♣♣♣

#PA

Domingo 26 de enero de 2020.
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