La grieta que los parió

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Por Florencia Guerrero


Con una semana a puro sublimar, la política argentina volvió a demostrar de qué está hecha. Un todes contra todes que amenaza la imagen de paz que el Ejecutivo se empecina en cultivar y que ya empezó a mostrar fisuras. De un lado y del otro, la grieta está más abierta que nunca.

Inesperada e innecesaria, esta semana la que abrió la ronda de peleas que flaco favor le hacen al gobierno fue la periodista Miriam Lewin, desde su flamante cargo al frente de la Defensoría del Público. Solita, en una primera ronda de entrevistas desde que asumió en el cargo, se metió en un debate impensado diciendo que desde su organismo apuntan a que Baby Etchecopar “no sea escuchado” y, obviamente, del otro lado no esperaron mucho para responder.

¿Para qué una funcionaria de un órgano que cumple función de contralor dice lo que dijo? Inexplicable. No bastaba con que comunicara el hecho concreto de que el polémico conductor tiene 24 denuncias en la Defensoría del Público, o que la Justicia fue la que hizo que en su espacio se emitieran micros feministas, por otras tantas denuncias en el INADI. Parece que no. 

Sus declaraciones dieron pie para que esta semana un diputado de Juntos por el Cambio, pidiera que sea citada por la comisión de Libertad de Expresión. “Creemos que se debe defender a ultranza la libertad de prensa y de expresión, y que ese debe ser el trabajo de un funcionario público. El incitar a que no se escuche o tildar de anacrónico a un periodista es abrir la puerta a la censura y eso le hace muchísimo daño a la democracia”, explicó el legislador José Nuñez, que nada dijo dos días después sobre la violencia contra los cronistas que cubrieron el banderazo opositor al gobierno.

Pero volviendo a Baby, tampoco se levantaron hordas de repudio cuando hace dos domingos dijo “Cristina es el cáncer de la Argentina”, en el cada vez menos visto programa Almorzando con Mirtha Legrand, conducido por Juana Viale. Allí también, la joven conductora se animó a preguntar sin el gobierno llegaba a término. Tranqui el almuerzo.

¿Quién ganó y quién perdió con la pelea entre la funcionaria y el conductor? Después del debate, el rating de la noche del 7 de julio fue categórico, y Basta Baby tuvo un pico de 5.9 puntos, liderando esa noche.

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Calladito te ves más bonito

Pero la semana siguió y lejos de regalar paz con tanto feriado adentro, hubo otros reprochables hechos que volvieron a exponer al gobierno, cuyo presidente hasta aquí se ha mostrado interesado en distanciarse del estado de crispación por la que muchos critican a su vice. Por eso llamó la atención el arrebato con el que salió a contestar su secretario de comunicación, Juan Pablo Biondi, al expresidente Mauricio Macri.

Lo llamó inútil y le pidió silencio. Biondi, un vocero caracterizado por hablar poco con la prensa, eligió las redes para un cruce innecesario, después de que Macri tuiteara: “Libres”, tras un banderazo en el que no estuvo, pero que alentó fervientemente desde las redes, donde la militancia del PRO se mueve cómodamente.

“Libres de vos y tu inutilidad que nos hubiera llevado a contar muertos de a miles dentro del país fundido que dejaste”, explotó en una respuesta virtual el responsable de la comunicación oficial y hombre de confianza de Alberto Fernández, que además le pidió “silencio por respeto a los argentinos que votaron hace menos de un año (capaz que no te acordás)”.

Otra vez: ¿Qué necesidad? Pero así las cosas, otra vez el mundo virtual se adueñó de las noticias y esta pelea dialéctica expuso la preocupación del gobierno que esta semana tuvo que salir a despegarse de la muerte de Fabián Gutierrez, ex secretario de Cristina Kirchner. Esa pelea, que dio el propio presidente metiéndose en un barro ajeno y llamando canallas a varios dirigentes de PRO, la UCR y la CC que firmaron un comunicado vinculando el hecho policial a la cuestión política, terminó dándole pie a Patricia Bullrich para una pelea de iguales, justo lo que ella buscaba hace buen tiempo. Y aunque desde adentro de la alianza salieran a criticarla, la dirigente se dio el lujo de contestar: “Lea bien, Presidente! No hacemos hipótesis sobre el crimen, dice el documento. Apéguese a la verdad y no a su tergiversación para acusar”.

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El PRO, listo para explotar

Esta semana los referentes del partido opositor demostraron que los globos son inflamables. Fue otro comunicado del PRO, ayer manifestando solidaridad con los trabajadores de C5N que fueron atacados en la concentración en el Obelisco, el que avivó a los trolls macristas que cruzaron violentamente a Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal a los que el sector más duro de Cambiemos los caracteriza como “tibios”.

“Por MÁS Macri, Bullrich, Wolff e Iglesias, y MENOS #Larreta, #Vidal y Lipovetzky; no solo en la política, sino en la vida misma. BASTA DE TIBIOS Y DE SERVILES AL PERONISMO”, escribieron hasta volver Trending Topic la división que se viene en una interna feroz. Los Bolsonaristas vs los Moderados.

La pelea quedó blanqueada horas después, con un nuevo intercambio entre dos legisladores del mismo partido, pero con historial de enfrentamientos: Daniel Lipovetzky y Fernándo Iglesias, que dejaron poco librado a la imaginación y se dijeron todo menos piropos.

“Juntos por el Cambio es diverso desde su origen. Lo integran distintos partidos y dirigentes políticos con sus propias ideas y políticas. Una sola persona no expresa la opinión mayoritaria del espacio. A los odiadores seriales hay q enseñarles con el ejemplo. Vamos por otro camino”, escribió Lipovetzky, y su histórico contrincante no tardó en contestar: “Odiadores seriales. Loporocotó y Alberto copyright. El lenguaje nos habla y nos devela”. Estuvieron un rato más midiéndose el nivel opositor. A nadie le escapa que fue Iglesias el que inició una campaña a principios de año en la que se señalaba al legislador porteño como traidor a la remera amarilla.

Antes, a principios de semana, el comunicado de Bullrich sobre la Justicia en Santa Cruz anticipaba la interna, con otras figuras como el presidente del Banco Ciudad, Nicolás Massot que llegó a decir, “no me representa la idea de que el Gobierno mandó a matar a Fabián Gutiérrez”.

¡Pero que cuarentena sin respiro! Mientras el país se enfrenta a una pandemia que ya se cobró 1774 vidas, e infectó a un total de 94.060 argentinos, la dirigencia nacional parece haber entrado a una fase de sublimación, que en el revoleo amenaza con sus propias bases. Una especie de Todes contra todes, en una espiral de violencia simbólica que después les preocupa, cuando se traslada a las calles, como pasó el jueves 9 de julio con la violencia hacia diferentes medios de prensa que cubrían el mentado banderazo opositor.

¿Quién gana y quién pierde en el caldero que está moldeando la política nacional y, no siempre, popular? A la salida del encierro, sabremos si hay respuesta.      ♣ ♣ ♣

#PA.

Sábado 11 de junio de 2020.
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