Energía: tarifas, lobby y la grieta de Los Fernández

Energía: tarifas, lobby y la grieta de Los Fernández

Por Florencia Guerrero


Ayer, en pocas horas, un sector del gobierno renunció al responsable del plan tarifario y se desdijo. Un aviso de Parrilli, el enojo de Cristina y ¿en qué quedó el aumento de las facturas de energía eléctrica?

El viernes, La Rosada amaneció en llamas. A media mañana, desde un sector del oficialismo -como suele ocurrir hace meses-, dejaron correr en los pasillos del Palacio de Hacienda que Martín Guzmán le había pedido la renuncia a Federico Basualdo, Subsecretario de Energía. En minutos la información corrió con la velocidad de la luz. Los mismos voceros del despido, señalaban que la determinación estaba amparada en cierta “inoperancia” por parte del funcionario, y que era respaldada por el Presidente y su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que supuestamente habían habilitado dos aumentos en 2020 que impactarían en las boletas de energía eléctrica, el primero del 9%.

“El pedido de renuncia a Federico Basualdo no existió”, le dijo una alta fuente de La Rosada a #PUENTEAEREO a la hora de la sobremesa, y atribuyó el estallido mediático que cruzó las fronteras a una “impresionante” operación de prensa, la pregunta es ¿de quién?

En la molesta explicación, quedaba claro que “el grupo afectado”, otra vez tuvo que salir a apagar un incendio. La fuente detalló a este portal que el gobierno de Alberto Fernández realizó “un gran esfuerzo fiscal” para sostener el funcionamiento del sector y su cadena de pagos, y que mientras la bomba estallaba en la TV y los portales, la Secretaría trabajaba para desarrollar los instrumentos “que sean necesarios” para hacer más eficiente el uso de los subsidios energéticos.

En el argumento mediático que explicaba el virtual despido de Basualdo, se lo acusaba de freezar las tarifas. En el gobierno aseguran que eso no ocurrió, y que las decisiones se tomaron a la luz de las audiencias públicas en las que se reclamó reiteradamente cuidar el bolsillo de los sectores más golpeados por la pandemia y dar “previsibilidad” al sector.  “El Secretario -explicó la misma fuente-, reclamó que el aumento nunca podía llegar a los dos dígitos, 8% solo una vez”. En las próximas horas se dará a conocer de manera oficial esta medida.

El gobierno nos pidió poner como prioridad a los sectores populares y a la clase media, generando medidas que faciliten la reactivación de la economía, y la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores, y eso se está haciendo, puntualmente, con respecto al servicio eléctrico que es un pilar indispensable para el crecimiento económico y el desarrollo productivo”, dijeron desde el despacho del tironeado Subsecretario de Energía Eléctrica.

Una argumentación cierta, que esgrimió ayer el Ejecutivo -una parte de él-, fue que de haberse mantenido la política tarifaria de Cambiemos y la quita total de los subsidios, a febrero de este año, los usuarios residenciales hubieran tenido que pagar un 168% de aumento en sus facturas, entre 116% y 130% los comercios y entre 128% y 139% las industrias. Eso no pasó, pero según algunos sectores del oficialismo, si Basualdo salía, de la manera en que intentó la otra parte del Ejecutivo, las tarifas quedarían libradas a la suerte del más pragmático de los ministros.

¿Qué pasó entre que el uno de Hacienda pidió desplazar al Subsecretario, Alberto le dio el Ok, Economía tiró el Off con apoyo de voceros de Jefatura de Gabinete que daban por hecho lo ejecutado? Cristina Kirchner. Media hora antes de la primera operación, Oscar Parrilli le informó a la vice sobre su hombre de confianza en Energía, y literalmente ardió una flama que frenó a los voceros, hasta entonces insanables desparramando la primera versión, y ahora se ocupó de armar un nuevo Off, menos cercano a las empresas que trabajaron fuerte estos meses contra el “Plan Basualdo” -en la audiencia pública pidieron aumentos de entre el 28 y el 45%- y más a tono con los deseos de su socia política. Efectivamente, para la hora del té, el Secretario seguía -todavía- en su puesto y el gobierno confirmaba un solo aumento del 9%.

Una vez más, Fernández le bajó una idea a Fernández, difícilmente haya sido un juego de roles en la tensa negociación con las empresas por el costo que desde ya les generó este nuevo traspié público. Además, es conocida la mala relación que la vicepresidenta mantiene hace tiempo con Guzmán, a quien cuestiona todavía en privado, por su obediencia con los reclamos del FMI.

Con ganadores y perdedores, de esta pelea -en un día difícil en el que además se profundizó el enfrentamiento entre el gobierno y Horacio Rodríguez Larreta, por las restricciones-, nadie salió igual en el Ejecutivo, que hasta aquí trabaja el delicado equilibrio de su propia conformación. Al cierre de la jornada, un referente popular se preguntó en un encuentro -con distancia social-, con las bases de Barrios de Pie, si Enacom tendría la misma suerte con las saladas facturas de cable, telefonía e Internet.

En este punto, por acción lenta de la Justicia o por omisión del gobierno, que solo manda a arengar a los directivos del Ente Nacional de Comunicaciones, al no pago de servicios que las compañías aumentan compulsivamente y cortan porque pueden. Hace dos años que los reclamos no llegan a nada.

Mientras, la pandemia achica los bolsillos y genera más expectativa, de cara a tres meses difíciles, y con un presupuesto en el que la pandemia prácticamente no existe. ♣♣♣

#PA.