Los oficialismos regionales pierden a medida que la economía se estanca

Por Bruno Sgarzini

Las elecciones son una foto de un momento que se repite, una y otra vez, en la región; oficialismos que pierden en medio de la pandemia de Covid-19.

En 2020, Jeanine Áñez perdió en Bolivia por más del 50% frente a Luis Arce luego de participar en el golpe de Estado contra Evo Morales. En Ecuador, Lenin Moreno salió del poder sin poder colocar un candidato afín ni evitar que el opositor Guillermo Lasso llegara al poder.

En Chile, este año, el partido del presidente Sebastián Piñera fue derrotado, de forma amplia, en las elecciones de constituyentes. Morena, la fuerza del presidente mexicano Manuel López Obrador, también sufrió una derrota en las regionales de este año.

La última víctima de este proceso fue el oficialismo de Alberto Fernández en los comicios de medio término, luego de una recesión (producto de la pandemia), de 9 puntos en el Producto Bruto Interno.

También se culpa al aumento de la pobreza en 40% y el desempleo en más del 10%. Se estima que este año, la economía argentina puede recuperarse con el mismo nivel de crecimiento para volver a los niveles del 2019.

Una de las pocas excepciones fue, sin duda, el triunfo de la fuerza del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, en las elecciones parlamentarias. 

Luis Arce y Evo morales celebrando la victoria contra Áñez.

Pero; ¿la mayoría de los oficialismos pierden solo desde la pandemia?

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) considera que por el COVID-19 la región “experimentó la mayor contracción del PIB desde 1900 (6,8%) y el peor desempeño en las regiones en desarrollo”.

América Latina, además, viene del sexenio 2014-2019 donde el crecimiento promedio fue solo de un 0,3%, según la CEPAL.

“Este sexenio fue uno de los de menor crecimiento desde que hay registro, solo comparable con los que incluyen a la Primera Guerra Mundial o la Gran Depresión. En términos de ingresos per cápita, la región continúa en una trayectoria que conduce a una década perdida”, advierte el organismo en su informe La paradoja de la recuperación en América Latina y el Caribe.

Además, América Latina y el Caribe es la región con el mayor peso de la deuda externa en el PIB (56,3%) y con el mayor servicio de la deuda externa en términos de exportaciones de bienes y servicios (59%). Esos niveles de endeudamiento reducen el espacio fiscal y ponen en peligro la recuperación y el crecimiento futuro, según la CEPAL.

En 2019, un año antes de la pandemia, explotaron protestas, por ejemplo, en Chile, Honduras, Ecuador y Colombia. En Santiago de Chile, las manifestaciones estallaron cuando, en una batería de medidas, Sebastián Piñera ordenó la suba del transporte como un gesto a los mercados para mejorar la reputación crediticia del país.

En Tegucigalpa, Honduras, el presidente Juan Orlando Hernández ordenó una suba de las tarifas eléctricas en el contexto de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En Quito, Ecuador, lo mismo sucedió por una suba en la gasolina pactada con el mismo organismo.  En Colombia, miles de jóvenes salieron a las calles en protesta contra el asesinato de Dilan Cruz en manos de un policía del Escuadrón Anti Disturbios. 

En octubre de ese mismo año, Mauricio Macri perdió su reelección frente a Alberto Fernández en medio de una recesión económica luego de un acuerdo con el FMI. Cuatro años antes, Daniel Scioli, delfín de su antecesora, Cristina Fernández de Kirchner, había perdido por los reclamos contra la gestión económica del país.

Carabineros chilenos despejando las protestas en la Plaza Libertad.

En México, en 2019, el Partido Revolucionario Institucional fue desplazado de la presidencia luego de la victoria de Manuel López Obrador con Morena. La gestión de Enrique Peña Nieto, su antecesor, fue duramente criticada por no haber llevado bienestar a los mexicanos.

Dos años, en 2016, Dilma Rousseff fue destituida por el Congreso por una maniobra fiscal utilizada también por otros presidentes. Su retiro del poder fue con una de las mayores imágenes negativas de un mandatario también, en gran parte, por los malos resultados en la economía.

Venezuela, Honduras y Nicaragua, en ese mismo tiempo, vivieron intensas jornadas de protestas y reelecciones cuestionadas por la oposición de sus países.

Según Brian Winter, vicepresidente del Consejo de las Américas; “a veces las cifras, como las de estancamiento del PBI, pueden parecer teóricas, pero lo que vemos es que la situación macro se ha filtrado a los bolsillos de las personas.  La gente siente mucha presión sobre sus gastos porque los costos están aumentando y los salarios ya no aumentan”. 

Al venir de una década anterior de alto crecimiento, asegura Winter, hay unas expectativas muy altas de la población seguida de una realidad mediocre, lo que hace que la “gente no solo se enojen con un político individual o un partido en particular, sino con todo el sistema en su conjunto”.

Jóvenes colombianos recuerdan a sus camaradas caídos durante las protestas.

Según una encuesta de Latinobarómetro en 2018, el nivel de satisfacción con la democracia de los latinoamericanos es el más bajo registrado desde inicios del siglo XXI.

Entre 2007-2018, en la América Latina, además, el índice Gini, que se usa para medir la desigualdad de ingresos (más cerca de 0 mayor igualdad), bajó de 53 a 51%. En ese mismo periodo, la percepción de injusticia en la distribución de ingresos subió de 65 a 78% en la mayoría de los latinoamericanos, según el informe Actitudes Políticas para América Latina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Para la PNUD, la clase media baja es la que más confianza tiene en la democracia frente a la clase media alta, a pesar de ser la más vulnerable y proclive a manifestarse por fuera de los canales normales. 

Según el informe, los datos recabados apoyan la afirmación del sociólogo Patricia Navia acerca de que las verdaderas razones de protestas, como las de Chile en 2019, son la “rabia y frustración de la población a la que se le prometió el acceso a la clase media, pero a la que se le ha negado pasar por esa puerta”.

La afirmación, quizás, también aplique a las derrotas de los oficialismos en la región en una década que amenaza con ser una “década pérdida”, según la CEPAL.

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#PA.

15 de septiembre de 2021.

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