La fallida invasión a Venezuela vista desde la historia de dos mercenarios

William Walker y Jordan Goudreau ambos contratados por un Gobierno paralelo, sin un centavo y con nada más que un puñado de soldados contra toda una Nación. Dos relatos de una ambición desmedida, las cuales terminaron como las obras más conocidas de William Shakespeare, en tragedia.

Por Bruno Sgarzini

William Walker fue contratado en 1854 para pelear a favor de un gobierno paralelo en Nicaragua. Jordan Goudreau en 2020 para capturar o asesinar a Nicolás Maduro en Venezuela.

¿Cuáles son los parecidos en estas historias?

Es agosto de 1854, Walker en Sacramento recibe la propuesta de Byron Cole, propietario de una empresa minera en Honduras, de liderar una expedición de 200 mercenarios en Nicaragua.

Funda la Nicaragua Colonization Company para asumir un contrato firmado con Francisco Castellón, quien desde 1854 es Director Supremo del gobierno de los liberales nombrado en León en rebeldía contra el constitucional establecido por los conservadores en Granada. El pago para los mercenarios es de 52 mil hectáreas de Nicaragua.

William Walker.

Castellón firmó el contrato con la esperanza de que los 200 mercenarios de Cole (ahora de Walker) destrabaran a su favor la guerra contra el gobierno de Fruto Chamorro Pérez. ¿Les suena eso de pagar a otros para destrabar un conflicto a su favor?

Vamos a Venezuela.

Es octubre de 2019, Jordan Goudreau, dueño de la contratista Silvercorp, firma un contrato con Juan Guaidó por 212 millones de dólares para capturar (o asesinar) a Maduro. La oposición desde 2016 ha intentado sin éxito, al menos, quince golpes para derrocar al gobierno de Venezuela

¿La garantía del contrato? El petróleo venezolano (que vendría a ser como las 52 mil hectáreas prometidas a Walker)

Goudreau es contratado por un Comité Estratégico, nombrado por Guaidó luego del fallido golpe del 30 de abril, donde se estudia la legalidad de “secuestrar a Maduro y sus colaboradores”. La firma de Guaidó aparece en el contrato con Goudreau, al igual que la de su colaborador Sergio Vergara y JJ Rendón, líder del comité.

Goudreau fue miembro de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos en la guerra de Irak

El Comité Estratégico de Guaidó se reúne en La Florida con “posibles socios”, que cifran la operación en 500 millones. En cambio, Goudreau propone un plan financiado por privados y activos “incautados a Venezuela”.

Por tan solo 212 millones, la mitad de sus competidores, y a pagar una vez concretada la operación. Goudreau, además, está a cargo de conseguir “un préstamo puente” de inversores privados para realizar la incursión marítima. Solo recibe de adelanto $1,5 millones de dólares por parte de Guaidó, según el contrato.

(Por el contrato, también compitió la famosa empresa Blackwater, cuyo dueño, Erik Prince, hace lobby en el gobierno de EEUU y la oposición venezolana para financiar un ejército mercenario de 4.000 soldados).

Pero regresemos a William Walker.

Es 1855 y parecen salirle competidores cuando Máximo Jerez, jefe del Ejército Liberal, firma un contrato con Thomas Fisher, otro filibustero, por $65 mil al mes y 314 mil hectáreas a cambio de 500 mercenarios. Fisher se entera de la expedición de Walker y le ofrece el contrato, pero éste lo rechaza.

Nicaragua era de interés para esclavistas como Walker y Fisher porque el país tenía un paso entre el Pacifico y Atlántico que conectaba por ejemplo las 2 costas de Estados Unidos. Era un excelente punto para un Imperio Esclavista en Centroamérica y el Caribe dirigido por filibusteros.

Pero Walker solo consigue 58 de los 200 mercenarios acordados en el contrato. Algunos veteranos de sus fallidas expediciones en Sonora y Baja de California.

Además, tiene problemas de dinero: apenas consigue para un barco de vela (El Vesta) por préstamos de $50 de sus amigos. Cuando intenta zarpar a Nicaragua le embargan el Vesta por una deuda. Desesperado llama a su camarote al guardia que impedía su partida y lo encierra. Sale a su expedición literalmente sin dinero y secuestrando a un policía que luego regresa en el remolcador que los saca al mar.

Es 4 de mayo y Walker debió salir mucho antes. Pero un disparo en el pie en un duelo con William Cárter, un empleado aduanero, lo retrasa. Intenta vender acciones de su expedición (la Nicaragua Colonization Company) pero casi nadie pone un dólar.

Lo que nos lleva a Goudreau:

Quien el 16 de octubre de 2019 firma el contrato con Guaidó para salir a buscar financistas y mercenarios con la firma de “presidente encargado de Venezuela”. Pero al parecer todo se complica.

Goudreau nunca recibe el $1,5 millón acordado con Guaidó y los privados venezolanos no ponen dinero para la expedición. Ya con sus “hombres” en campos de entrenamientos pide un crédito bancario según Javier Nieto Quintero, uno de sus lugartenientes, que participó en 2005 de la operación de la finca Daktari que intentó asesinar a Hugo Chávez.

Consigue 2 de los 800 mercenarios comprometidos en el contrato; Luke Denman y Aaron Barry, ex soldados de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos.

Pero se pone de acuerdo con Cliver Alcalá, exmilitar venezolano, para entrenar 300 desertores bajo su mando en Riohacha, Colombia. Mientras presiona a JJ Rendón, asesor de Guaidó, para cobrar la cuota inicial de $1,5 millón de dólares.

¿Cómo? Amenazándolo con expulsarlo de EE.UU. luego de “destruirle” su credibilidad en Washington (Uno de los amigos de Goudreau es Keith Schiller, antiguo guardaespaldas de Trump quien participó en una reunión para recaudar dinero). Por último, le envía una carta de sus abogados.

(Al margen: Goudreau conversó con JJ Rendón, asesor de Guaidó, para cobrar del “dinero ilícito” incautado en EE.UU. al círculo de Maduro. The Washington Post dice que Goudreau habría cobrado 14 % de lo incautado. Si sucedió fue con aprobación del Departamento del Tesoro).

Llega marzo y las armas de los mercenarios, que Goudreau entrena en Colombia, son en parte decomisadas por la Policía de Colombia en su trayecto a uno de los campamentos de entrenamiento en Riohacha. Ahora las preguntas eran ¿con qué plata las paga y a quién se las compra?

Si sabemos de dónde, porque el gobierno de EE.UU. le abre una investigación por “tráfico de armas”. Lo acusan de comerciar en el exterior sin la aprobación del Departamento de Estado.

Ahora ¿se acuerdan del esclavista que se fue a Nicaragua con lo puesto y un disparo en el pie?

Es 16 de junio de 1855, Walker llega a Nicaragua, con sus 58 filibusteros, y sin hablar una palabra de español le declara a Francisco Castellón, quien lo contrató como líder liberal, que no obedecerá órdenes del general José Trinidad Muñoz, a cargo del Ejército rebelde. Conspira desde el inicio.

Se hace declarar coronel y nicaragüense para armar un cuerpo independiente de los rebeldes, compuestos por sus 58 filibusteros. Los llama la Falange Americana. Ahora su único escollo para dirigir el bando rebelde es su jefe militar José Trinidad Muñoz ¿qué hace?

Conspirar con José María Valle, coronel rebelde, para sacar de la foto a Muñoz. Pasan los días y el 16 de agosto encuentra su oportunidad: al finalizar la batalla de El Sauce, Muñoz derrota al general hondureño Santos Guardiola, pero uno de sus soldados le dispara por la espalda.

Ahora el Walker del sur esclavista estadounidense es líder militar de los rebeldes y firma otro contrato con Castellón. Es libre de contratar hasta 300 mercenarios y arreglar las cuentas pendientes con la Compañía de Tránsito, que usa Nicaragua para la ruta Nueva York-San Francisco, uno de los ingresos del país.

(Como dijimos, por aquellos años Nicaragua era un paso estratégico para conectar el Atlántico y Pacífico. Amenazaba con construirse un Canal como el de Panamá en aquel país).

Así que no pierde tiempo y toma con sus filibusteros Granada, capital del gobierno constitucional de Nicaragua. Inmediatamente, amenaza al general conservador Ponciano Corral con asesinar a los familiares de los miembros del gobierno en Granada si no se rinden y firman la paz.

Como ejemplo asesinó al canciller del gobierno y los sienta a negociar. Utiliza como pretexto para el asesinato que el gobierno constitucional atacó a los pasajeros estadounidenses de un barco de la Compañía de Tránsito.

(Lo que en realidad había sucedido era que Corral ordenó el ataque pensando que eran filibusteros que venían de San Francisco a reforzar las tropas de Walker, como ya había sucedido con otros barcos de la compañía tomados por él)

El 23 de octubre acuerdan un gobierno de coalición donde se nombra como presidente al conservador Patricio Rivas y a Corral como Ministro de Guerra ¿Y Walker? Jefe del Ejército de Nicaragua.

Solo 3 meses han pasado desde su llegada a Nicaragua, y no sabe una sola palabra en español. Pero es jefe del Ejército y del bando rebelde. Unos días antes, Francisco Castellón, quien lo contrató, murió por la ola de cólera en el país.

Colera, coronavirus ¿y Goudreau?

En julio de 2019, presenta con Cliver Alcalá un plan para invadir Venezuela por el estado petrolero de Zulia, fronterizo con Colombia, e incitar una rebelión contra Maduro. Lo hace en el hotel Marriot de Bogotá frente a dirigentes de oposición y con conocimiento de funcionarios estadounidenses.

En octubre firma un contrato con Guaidó donde el objetivo es “capturar, detener o eliminar a Maduro”, remover el régimen venezolano e instalar al “reconocido presidente Juan Guaidó”. Luego, los hombres de Goudreau se convierten en una fuerza de estabilización ¿les suena?

Goudreau queda como cuarto al mando de Venezuela, sin saber cómo Walker hablar español, y sus hombres pueden entrar y salir del país como si fueran venezolanos. También si lo consideran, pueden eliminar a cualquier grupo, o miembro del anterior régimen, que sea una “amenaza”.



Como contraparte, Goudreau tiene que conseguir el famoso préstamo puente de privados para hacer la operación (quienes quedan con estatus de preferencia luego del golpe). Al finalizar tendría que cobra los 212 millones, más los premios y el 14% de lo incautado al “régimen”, una vez instalado Guaidó en el poder, ¿Ahora se entiende por qué Goudreau podría haber cobrado algo de lo incautado a Venezuela según The Washington Post?

Llega marzo de 2020 con dos operaciones y tres grupos de desertores venezolanos, entrenados por Goudreau y dos de sus mercenarios. Uno era el plan de Alcalá de incursión marítima en Zulia, y el otro de Goudreau para “capturar o remover” a Maduro ¿Qué pasa?

El 20 decomisan las armas dirigidas hacia el grupo de Rober Colina, lugarteniente de Alcalá. Siete días después, el exmilitar venezolano es extraditado a EE.UU. por una orden de arresto por narcotráfico. Su recompensa es de 10 millones de dólares ¿alguien la habrá cobrado?

Goudreau ahora tiene los hombres de Alcalá bajo el mando de Antonio Sequea Torres, quien participó del fallido golpe del 30 de abril. Sigue sin cobrar el $1,5 millón de Guaidó pero tiene un nuevo estimulo: la recompensa de 35 millones de EE.UU. por Maduro, Diosdado Cabello y el vicepresidente económico de Venezuela, Tareck El Aissami.

(Los acusan de liderar el Cartel de Los Soles, que supuestamente vende cocaína de la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional y las disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia).

Y da un golpe antes de la operación: si triunfa será presidente el exgeneral Raúl Isaías Baduel, preso en Venezuela, con una junta de 4 militares y Guaidó. Si fracasa, prepara una denuncia contra Guaidó para desprestigiarlo

¿Y Estados Unidos? ¿Y Walker? ¿Qué pintan en esto?

El 17 de octubre de 1855, John Wheeler, ministro de Estados Unidos para Nicaragua, prometió al presidente constitucional Ponciano Corral, que Walker no tomaría los barcos de la Compañía de Tránsito, que venían de San Francisco (Estados Unidos), para traer filibusteros ¿Qué sucedió?

Más de 100 mercenarios llegaron justo cuando Walker los necesitaba para tomar Granada, capital del gobierno. Wheeler era representanta de EEUU, acreditado por el gobierno de Corral, pero conspiró en su contra. “No nos hacemos responsables si le sucede algo”, le escribió Corral.

El 10 de noviembre, luego de la capitulación del gobierno, Wheeler dio un banquete por su reconocimiento a Walker como Jefe del Ejército, unos días antes, el filibustero había fusilado a Corral por pedir ayuda a Honduras para evitar que Walker se apoderara de Nicaragua.

Pero el gobierno de EE.UU. de Franklin Pierce, pro esclavista, tarda en darle su apoyo porque Walker conspira para sacar del medio al dueño de la Compañía de Tránsito, Cornelius Vanderbilt. Walker pretende que la Compañía pague impuestos y no tenga una posición determinante en Nicaragua.

Walker se autonombra presidente de Nicaragua el 12 de julio de 1856 y declara legal la esclavitud. Al tiempo que implementa un plan para que el país sea colonizado por estadounidense del sur esclavista.

Empieza la guerra con sus países vecinos Costa Rica, El Salvador, Honduras y Guatemala, además del grueso de los nicaragüenses que son llamados a las armas por parte del presidente Rivas, nombrado por el acuerdo firmado entre Walker y Corral. Se llama a este conflicto la Guerra Nacional Centroamericana.

Con 1.500 soldados de EE.UU., Walker resiste casi por un año hasta que finalmente en 1857 un Ejército Centroamericano lo expulsa de Nicaragua, previo a firmar su rendición frente a un representante de la Marina de Estados Unidos.

Se acaba su sueño de un Imperio esclavista en el Caribe y Centroamérica. En su huida, incendia Granada y deja un cartel con la leyenda: “Aquí estuvo Granada”. Tres años después, vuelve a intentar invadir Centroamérica en Honduras, pero lo fusilan luego de ser apresado por tropas británicas.

¿Y Goudreau? ¿qué sabemos?

Consiguió el dinero para comprar las armas en EE.UU. para la incursión en Venezuela, pero no sabemos quién se lo dio (el contrato fue firmado bajo las leyes de EEUU).

La CIA supervisa sus campos de entrenamiento en Colombia, según The Wall Street Journal. La DEA participa presionando narcos para la operación, según el gobierno venezolano, y da aviso sobre su compra de armas al Departamento de Seguridad Nacional, de acuerdo a la agencia Associated Press.

Y Goudreau le dice a su socio que su contrato fue aprobado por el Departamento de Estado.

Además, una de las primeras fases de su operación consiste en asegurar un aeropuerto para trasladar a Nicolás Maduro a Estados Unidos. En enero, el Comando Sur y el Ejército de Colombia entrenan paracaidistas de ambos países para la toma y control de un aeropuerto en una eventual “lucha contra criminales”.

Si hay que asegurar un vuelo de extradición de Maduro a Washington ¿Quién autoriza que pase el espacio aéreo de Estados Unidos? El gobierno de Donald Trump.

Hasta le dan la base legal a la operación cuando el Departamento de Estado emite el Nuevo Marco de Transición para Venezuela. Un manual de medidas rápidas para levantar sanciones y acceder a financiamiento (FMI, Banco Mundial, etc) con el que se le pagaría rápido al ejército de Goudreau.

Es decir: la operación de Goudreau tiene un estímulo financiero directo con la recompensa de 35 millones por Maduro, Cabello y El Aissami, preparación militar de paracaídas de Estados Unidos en Colombia para apoyar la extracción de los tres líderes del chavismo y permiso para comprar armas en Estados Unidos.

También, como si no fuera poco, entrena a sus integrantes en Colombia con el conocimiento de la CIA (que tiene una oficina de enlace en la embajada estadounidense en Bogotá).

Cascos y uniformes incautados en la fallida incursión de mercenarios.

Por supuesto, para la Casa Blanca Goudreau es una manzana podrida así que ahí nomas lo acusan de tráfico de armas , y una asociación de veteranos de “loco”.

Como se sabe, operaciones encubiertas de este tipo han generado grandes crisis como sucedió con el caso de Irán-Contras con Ronald Reagan. El Congreso de Estados Unidos puede destruir la reputación del gobierno con una investigación en un año de elecciones presidenciales.

(es decir que toda la atención se pone en borrar las huellas que conectan a Goudreau con la Casa Blanca)

Lo que nos lleva al final a la comparación lógica entre William Walker y Jordan Goudreau.

Walker quería ser el líder de la expansión de un Imperio esclavista en Centroamérica y el Caribe. Murió intentando eso en Honduras.

Goudreau quería un golpe de suerte en Venezuela y convertir su empresa en líder de las contratistas militares en EEUU. Ni siquiera salió de La Florida para participar en la incursión en Venezuela. Lo máximo que hizo fue pedir un préstamo a pagar de su bolsillo.

Esos dos contrastes hablan bastante del estado actual del expansionismo de Estados Unidos. Aquel que en las épocas de Walker empezaba aparecer, bajo la doctrina del Destino Manifiesto, y que ahora se sostiene solo por la codicia de mercenarios de hacerse de dinero.♣♣♣

#PA.

31 de julio de 2022.

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